Farmaindustria reclama un alza de medio punto adicional del PIB para gasto en sanidad

La patronal cuestiona que el gasto sanitario sea solo del 6% del PIB

El sector se percibe como clave en el cambio de modelo productivo

Martín Sellés, presidente de Farmaindustria (izquierda) y Humberto Arnés, director general de la patronal.
Martín Sellés, presidente de Farmaindustria (izquierda) y Humberto Arnés, director general de la patronal.

La industria farmacéutica se reivindica. La patronal Farmaindustria recordó este martes, en un encuentro con medios de comunicación en Ávila, la importancia estratégica de este sector para la economía española y cómo la sanidad española es muy eficiente a pesar del gasto público menor que otros países de nuestro entorno.

El nuevo presidente de la patronal, Martín Sellés, también presidente de la compañía Janssen (de Johnson & Johnson), reflejó la necesidad de que el gasto sanitario público crezca desde el 6% del PIB en la actualidad. “Hay países de nuestro entorno que dedican el 7%, el 7,5% y el 8%. Cuando hablamos de un punto del PIB significaría inyectar 10.000 millones de euros en nuestro sistema sanitario. Nadie cree que eso pueda suceder de la noche a la mañana”, explicó Sellés, quien sí abrió el debate sobre la posibilidad de ir incrementando una décima porcentual respecto al PIB esta inversión en sanidad, hasta aumentar medio punto en 2023 o 2024. Eso significaría un alza en el entorno de los 5.600 millones.

La OCDE recoge que el sistema público español gastó un 6,3% del PIB en sanidad, lejos del máximo del 6,8% de 2009. Precisamente Sellés incidió en la importancia en que no siga reduciéndose. “La sanidad es una prioridad para los ciudadanos. Nuestro sistema sanitario es altamente eficiente, con solo un 6% del PIB. Pero hay que reflexionar si es suficiente para el futuro”. Además, advirtió de que “el problema grave” sería que los pacientes no puedan acceder a los medicamentos innovadores (y algunos muy costosos) que deben incorporarse al Sistema Nacional de Salud. “La inversión en sanidad realmente no ha crecido como el PIB, por eso, todos los agentes del sistema sanitario han tenido que trabajar intensamente para mantener la calidad”.

Sin peligro para la salud pública por desabastecimiento

Desde Farmaindustria se aseguró que no existe peligro para la salud pública por el desabastecimiento de algunas marcas de medicamentos en farmacias, debido a que existen alternativas en el mercado. Se recordó que la Agencia Española del Medicamento y Productos Sanitarios (AEMPS) suministra la información sobre los desabastecimientos y cuál es la alternativa terapéutica.

“No hay para nada un problema de salud pública. Para los tres medicamentos de marca más famosos en este desabastecimiento, la propia agencia ha sacado los 20 productos alternativos”, destacó Emili Esteve, director del departamento técnico de Farmaindustria.

Cuando falta algún fármaco, en el peor de los casos, tanto la AEMPS como los laboratorios buscan la posibilidad de importar de otros países ese medicamento. Esteve aseguró que el fenómeno de los desabastecimientos se produce en toda Europa y, que en ningún caso, es tan relevante como el que ocurrió en España en 2006, cuando gran parte de esas medicinas se iban hacia la exportación.

“Los Presupuestos deberían ser más acordes con las prioridades de los ciudadanos”, reclamó el presidente de Farmaindustria. Esta patronal y los ministerios de Hacienda y Sanidad tienen vigente un convenio para que concretamente el gasto farmacéutico no aumente más que el crecimiento del PIB, y si sobrepasa ese nivel, debe tomar medidas, como devolver parte de los ingresos (algo que hasta ahora no ha sucedido). Desde Farmaindustria se avanzó que todavía no se ha renovado ese acuerdo, pactado con el PP, vigente hasta final de año, aunque espera que en las próximas semanas pueda evaluarlo con el nuevo Ejecutivo.

Industria exportadora

El nuevo presidente de la patronal aseguró que España se ha convertido en “una potencia mundial en investigación clínica”, es decir, en ensayos de nuevos medicamentos con pacientes. En muchos casos, algunas multinacionales tienen a nuestro país como el segundo lugar con más recursos para esos estudios, solo por detrás de EE UU y por delante de Alemania, Francia, Japón, Reino Unido o China.

Para ello, como recuerda Sellés, las filiales de estas grandes farmacéuticas tienen que pelear con sedes de otros países para conseguir esos recursos. “Nuestra responsabilidad es traer inversiones a nuestro país, en investigación clínica y en plantas”, apuntó.

De hecho, desde la patronal se reivindicó la importancia de esta industria para afrontar un cambio de modelo productivo y mejorar la competitividad de la economía. “Nuestro sector ha puesto nuestro granito de arena para que eso se produzca”, desctacó.

Esta industria dedicó el pasado año a investigación 1.150 millones, un 6% más que el año anterior, lo que supone el 21% de toda la I+D industrial de España. Cuenta con 137 fábricas que producen un negocio de 15.000 millones de euros, de los que 11.000 millones van a exportaciones. Como avanzó Sellés, es el sector más exportador entre la alta tecnología, por delante de aeronáutica y tecnología e informática. “Hay que potenciar sectores como el nuestro”, reclamó.

Entre los deberes para el sector sanitario, Sellés también destacó la necesidad de medir los resultados en salud de los nuevos tratamientos. “Hay que medir mejor el impacto sanitario, económico y social de cada medicamento, cómo se reducen las cargas en familias o en bajas laborales”, añadió. “La innovación nunca es el problema, la innovación es la solución. El problema grave sería no tener innovación”. Sobre cómo hacer compatible la entrada de innovaciones con la sostenibilidad del sistema, apostó por implementar “techos de gasto, acuerdos de volumen, de riesgo compartido y otros fórmulas” que lo hagan posible.

El presidente de la patronal puso en valor el trabajo de la industria al desarrollar medicamentos, un esfuerzo que dura años y que en la última década se ha disparado a los 2.400 millones de dólares de coste, según los últimos estudios citados por Sellés. “Hemos sido capaces de cronificar enfermedades”, recordó. Pero también aseguró que quedan logros por hacer como encontrar un tratamiento para el alzhéimer, a pesar de haber destinado miles de millones de euros.

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