La inteligencia artificial revoluciona al personal

Sustituye tareas rutinarias, nunca trabajos, advierte un estudio del Instituto Cuatrecasas

Los departamentos de recursos humanos son los encargados de dotar de humanidad a las organizaciones

inteligencia artificial
GETTY IMAGES

La inteligencia artificial ha impactado en todos los aspectos de la vida. “Ya nadie cuestiona que esta vaya a afectar también al mercado de trabajo. Las preguntas ahora son: dónde, cuándo y cómo”, comenta el secretario general de Adecco, Santiago Soler. En este contexto, el Instituto de Estrategia Legal de Recursos Humanos de Cuatrecasas presentó este viernes el informe Inteligencia artificial y su impacto en los recursos humanos y en el marco regulatorio de las relaciones laborales, el cuarto de su serie Proyecto Technos, con el objetivo de identificar los principales efectos de este proceso, que supone el final de las tareas rutinarias y el futuro del trabajo.

“Se reemplazan tareas, como pueden ser las administrativas, y no trabajos. Y todo aquello que no puede ser datificado, como son las emociones, la compasión o la humanidad, pasa a ser más valioso”, explica Guillermo Tena, director del Instituto Cuatrecasas. Y advierte de que ahora más que nunca las empresas tienen que invertir en humanidades. Esto es, “en ética, creatividad e imaginación tanto como en tecnología”.

Porque se habla mucho STEMS (es el acrónimo de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas), pero también es necesario invertir en humanidades. Las máquinas tienen la respuesta y los humanos las preguntas”, continúa Tena, quien también señala la importancia en este proceso de transformación digital de la ética. “Deberíamos saber qué tipo de esfuerzo hacen las empresas para adaptar sus códigos éticos a los sistemas de inteligencia artificial, ya que los algoritmos deben ir en línea con la ausencia de discriminación. Es un desafío, sobre todo para los departamentos de recursos humanos, que deben formar en esos principios a todo el personal y definir las nuevas formas de trabajo, que serán más ágiles porque se agilizará la toma de decisiones.

También, asegura el experto de Cuatrecasas, la inteligencia artificial ayudará a la experiencia del empleado, ya que habrá una mayor personalización de la gestión de personas. “Cuanto más se apoyen los departamentos de recursos humanos en la inteligencia artificial mejor se podrá gestionar los deseos de los empleados, además del valor que tienen los datos en la capacidad predictiva”, apunta Tena, que recomienda a estas áreas que acompañen al resto de la organización en el proceso de trasformación de la compañía.

El informe elaborado sobre inteligencia artificial de Cuatrecasas define los principales retos. Estos son algunos de ellos.

  1. Los sesgos. La principal característica de la inteligencia artificial frente a otras herramientas es su capacidad para tomar decisiones de manera autónoma. No obstante, estas resoluciones se basan en probabilidades y los datos introducidos. Por ello, la presidenta de IBM, Marta Martínez, advierte de que “si se le enseñan sesgos al sistema, este dará resultados desviados” con el consiguiente riesgo de reproducir modelos homogéneos contrarios a la innovación y la diversidad.
  2. La productividad. El 98% de los expertos asegura que la implantación de la inteligencia artificial supondrá un aumento exponencial en la productividad, según un informe de Adecco. Esta herramienta permite optimizar el talento, ya que los empleados pueden crecer mejor profesionalmente al centrarse en la toma de decisiones, mientras la tecnología se ocupa de las tareas vinculadas a la gestión. “La inteligencia artificial ayuda a potenciar el talento, pero no lo va a sustituir. El ser humano es el que tiene que tomar las decisiones de verdad”, justifica Martínez.
  3. La cultura. Para implementar la inteligencia artificial con éxito en la empresa, se necesita llevar a cabo un cambio cultural en profundidad. Este debe partir de la propia compañía para motivar a sus trabajadores. En este sentido, una de las transformaciones más destacadas es la agilidad. Por un lado, la tecnología requiere que se tomen las decisiones mucho más rápido, por otro, la inteligencia artificial acelerará a su vez todos los procesos de la organización.
  4. La ética. La inteligencia artificial debe interiorizar completamente los valores de la compañía. Una cuestión a la que conviene prestar especial atención cuando esta no ha sido programada por la empresa, sino que ha sido adquirida a un tercero. En este sentido, Martínez destaca la importancia de la transparencia. “La tecnología no puede ser una caja negra, hay que saber cómo se calculan los resultados”, insiste la directiva de IBM.
  5. Los recursos humanos. Las compañías generan una gran cantidad de datos sobre sus propios empleados, por lo que la inteligencia artificial, que se nutre de esta información, diluye las barreras entre los recursos humanos y el resto de departamentos. Asimismo, esta conexión es una oportunidad para comprender mejor las necesidades de la empresa, y en palabras de la directora global de recursos humanos de Telefónica, Marta Machicot, “crear una cultura sólida de decisiones basadas en datos”.
  6. La experiencia. Esta tecnología permite realizar una gestión más personalizada del trabajador, gracias en gran medida a su accesibilidad instantánea. “Se trata de una palanca espectacular para cambiar la experiencia de los empleados, digitalizando e individualizando los puntos de contacto con los mismos”, apuntó Machicot.
  7. El mercado de trabajo. El informe elaborado por el Instituto Cuatrecasas concluye que no es posible limitar el derecho de los empresarios a incorporar la inteligencia artificial a los procesos productivos, aunque esto pueda conllevar una pérdida de empleo a corto plazo. Por el contrario, el documento sugiere que la administración deberá promover la empleabilidad de los trabajadores más sensibles a este proceso. Asimismo, se incrementará el trabajo autónomo como ya está sucediendo en el caso de las compañías de economía colaborativa.
  8. Los procesos de selección. La inteligencia artificial ya se está aplicando en algunos puntos a la hora de elegir candidatos o de realizar las evaluaciones promocionales de los empleados. Los expertos consideran que esta tecnología permitirá suprimir los informes que incluyen criterios basados en apreciaciones personales y subjetivas. Además, los algoritmos pueden traducir determinadas características de los aspirantes en predicciones sobre su desempeño una vez se incorporen a la compañía. En este sentido, es especialmente importante prestar atención a los posibles sesgos mencionados anteriormente.
  9. La responsabilidad. En el caso de daños provocados por un dispositivo de inteligencia artificial, “la responsabilidad va a recaer siempre sobre el empresario, aunque traten de esquivarla”, comenta el presidente del Instituto Cuatrecasas, Salvador del Rey. El informe concluye que solo en casos de grave negligencia o de desobediencia tendría que asumir obligaciones también el trabajador.
  10. La protección de datos. La información es la materia prima fundamental para que la inteligencia artificial funcione. Según Martínez, en 2020, cada ser humano generará 1,7 MB de datos por minuto. Con el objetivo de evitar el mal uso de los mismos, en mayo de este año entró en vigor el Reglamento General de Protección de Datos. Al implementar esta tecnología en la empresa, se debe tener en consideración que la legislación no colisione con la interacción de la compañía con los empleados.
Normas