Los alumnos de clase alta están tres cursos por encima de los más desfavorecidos

La media de los estudiantes españoles es similar a la de los alumnos de la OCDE

Corregir esta tendencia puede necesitar hasta 135 años

Los alumnos de clase alta están tres cursos por encima de los más desfavorecidos
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La clase social y el nivel educativo están íntimamente relacionados. El poder adquisitivo de las familias influye de forma directa en los resultados académicos de los más pequeños, llegando a distanciar a los más ricos de los más pobres hasta tres cursos. Así, los estudiantes de entornos socioeconómicos más altos sacan 88 puntos más en el Informe PISA que los alumnos en situaciones más desfavorecidos, una diferencia que equivale a tres periodos escolares. Son datos del informe Equidad en la Educación: rompiendo barreras hacia la movilidad social, de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), presentado hoy en Londres.

Esta diferencia entre los dos grupos socioeconómicos antagónicos comienza a fraguarse muy pronto. En concreto, a los 10 años de edadDos terceras partes de la brecha educativa que la OCDE observa entre los niños de 15 años y los jóvenes que tienen de 25 a 29 años se remonta a la primera etapa de la pubertad, durante los últimos ciclos de la Educación Primaria. De esta forma, sentencia la directora de la OCDE, Gabriela Ramos, se confirma lo que "venimos recordando desde hace mucho tiempo: el lugar de nacimiento y la capacidad económica de los padres continúa determinando las oportunidades vitales de los más jóvenes". Y lo que es más grave, advierte, esta brecha tarda en corregirse, de media, unos 135 años, lo que corresponde al nacimiento de tres o cuatro nuevas generaciones.

La distancia de 88 puntos es el promedio de los resultados en la prueba de ciencias de los alumnos de 70 países que participaron en las pruebas del informe PISA en 2015, que evalúan las capacidades de estudiantes de 15 años de todo el mundo. En España, la diferencia entre los resultados de los alumnos con mejores entornos socioeconómicos y los que tienen una peor situación fue bastante similar a la media: 82 puntos que también se traducen en tres cursos escolares. Las principales consecuencias de este desajuste social son la falta de calidad en las oportunidades educativas, y por ello laborales, y el estrés al que se ven sometidos los afectados. Y para medir la situación, además de los resultados de las pruebas, se analizan aspectos como la educación de los padres de los alumnos, el estatus de la ocupación o trabajos de los progenitores o los bienes materiales con los que cuentan los estudiantes en sus clases y hogares.

"En el caso español, esa brecha de aprendizaje se ha mantenido sin cambios en el tiempo desde 2006, año de las pruebas más antiguas que tenemos de ciencias. Es decir, en más de 10 años no ha habido cambios en términos de las desigualdades económicas en educación", ha explicado a Europa Press el investigador encargado del estudio y analista del Informe PISA de la OCDE en España, Daniel Guzmán.

Según este investigador, la situación de España contrasta con otros países europeos como Dinamarca o Alemania, donde la brecha entre estudiantes por motivos socioeconómicos era en 2006 similar a la española, aunque han logrado reducirla en los últimos años. "Eso demuestra que, efectivamente, el nivel de desigualdad socioeconómica en la educación no es una característica fija entre los países ni tampoco a lo largo del tiempo, y que depende en buena medida de las políticas y prácticas que ponen en marcha los propios países", defiende Guzmán.

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