Solo el miedo al abismo puede romper el bloqueo del ‘brexit’

Para tener alguna opción de acuerdo, May tendrá que amenazar a los suyos con la posibilidad de una salida caótica

Theresa May, primera ministra británica.
Theresa May, primera ministra británica. Getty Images

Solo la amenaza de caos podría romper el bloqueo. A poco más de cinco meses de que Gran Bretaña abandone formalmente la UE, las conversaciones sobre el brexit han llegado a punto muerto.

Han pasado 10 meses desde que Gran Bretaña y la UE negociaron las grandes líneas, pero no han llegado a un pacto formal. El punto de fricción es Irlanda del Norte. Ambas partes quieren evitar la reintroducción de una frontera rígida con Irlanda. La única forma de garantizarlo es que Ulster permanezca en el mercado único y la unión aduanera de la UE, aunque el resto de Reino Unido se vaya. May lo rechaza, pero dice que toda Gran Bretaña podría permanecer en la unión aduanera mientras las partes negocian un acuerdo más amplio. La UE insiste en que esto no puede sustituir a un “acuerdo de seguridad” vinculante para Irlanda del Norte.

La última idea es ampliar el período de transición –el intervalo entre la salida formal y el inicio de un nuevo acuerdo comercial permanente– más allá de 2020. Pero incluso si esto ayuda en Bruselas, es muy dudoso que funcione en Londres. Los unionistas, de cuyo apoyo depende el Gobierno, han prometido vetar cualquier acuerdo que trate a Irlanda del Norte de forma diferente. Mientras, una minoría dura de los conservadores se opone a cualquier acuerdo que alargue en la práctica la pertenencia de Gran Bretaña a la UE. Así que es posible que May tenga que depender de los laboristas.

Para tener alguna opción, May tendrá que amenazar con la posibilidad de un caótico brexit “sin acuerdo”. Esto sugiere retrasar el enfrentamiento con la UE y Westminster hasta diciembre, o más. Mientras, BMW detendrá temporalmente la producción en su planta de Mini desde el 29 de marzo en caso de que se interrumpan las cadenas de suministro, mientras que un gran banco europeo ha dicho a sus empleados que no viajen a Reino Unido durante varias semanas después de marzo. A pesar de los enormes riesgos, a menos que se produzca un cambio improbable, Gran Bretaña y la UE seguirán acercándose al abismo.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías

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