Transporte urbano

UGT pide al Congreso que rechace el nuevo decreto ley de los VTC

Reclama una nueva redacción que concilie los intereses del taxi y los VTC y proteja el empleo en ambas actividades

Critica que el Ejecutivo no ha tenido en cuenta a todos los agentes del sector

Un usuario utiliza la aplicación de Uber, un servicio que compite con el sector del taxi.
Un usuario utiliza la aplicación de Uber, un servicio que compite con el sector del taxi.

El sindicato UGT remitió ayer una carta a todos los grupos parlamentarios en la que muestra su oposición al nuevo real decreto ley que debe regular la actividad de los vehículos de alquiler con conductor (VTC) y que fue aprobado en Consejo de Ministros el pasado 28 de septiembre. La misiva apela a la “responsabilidad” de los diputados para que “rechacen” en sus términos actuales la normativa, que debe ser convalidada, o no, por mayoría simple del Congreso.

El escrito critica que en la elaboración de dicho real decreto no se ha contado con la totalidad de agentes del sector (representantes de los trabajadores, asociaciones de empresas y autónomos) para que hicieran sus aportaciones, con el fin de conciliar el interés del taxi con el sector VTC sin pérdida de empleo en ninguno de estos servicios de transporte. Ante tal situación, dice el sindicato, UGT anima a buscar una nueva redacción del real decreto en la que los ministerios implicados (especialmente Fomento) busquen conciliar el interés de todas las partes, "desde una participación abierta y un espíritu constructivo; sin trasladar a otras instituciones de la Administración Pública [comunidades autónomas y ayuntamientos] un problema que el actual Ejecutivo no ha sabido resolver”.

El sindicato asegura en la carta que seguirá defendiendo los intereses de los asalariados y autónomos del sector del taxi, abogando por la creación de un marco regulador que explicite el ámbito de actuación y las condiciones de prestación del servicio de cada modalidad de transporte, “pero sin renunciar a la defensa de los intereses de otros tantos miles de trabajadores, los conductores de VTC, que también tienen derecho a desarrollar su actividad profesional en condiciones dignas”. Por ello, continúan, "es necesario encontrar un punto de equilibrio sin expulsar del mercado a miles de trabajadores en activo que, sin duda, irían a engrosar las listas del desempleo”.

UGT destaca también en el escrito la necesidad de dotar de un marco legal estable y de calidad a los más de 15.000 trabajadores de empresas VTC, "razón suficiente para explorar vías de negociación y acuerdo con los representantes empresariales del sector". En esta misma líneas, el sindicato asegura que quiere contribuir a disociar el marco de actuación de los VTC del de otros tipos de plataformas o modelos de negocio que fomenten una relación laboral de precariedad.

"El sindicato ni quiere ni puede ni debe oponerse al progreso tecnológico que, por definición, debe contribuir a mejorar la vida de los ciudadanos; lo que sí debe hacer, y en eso estamos, es impedir que el mal uso de las nuevas tecnologías fomente la precariedad laboral o abra espacios a la desregulación, trasmutando el mercado de trabajo en una ciudad sin ley y las relaciones laborales en puro atrezo".

En opinión de UGT, esta es una oportunidad única para hacer entender a estar plataformas que por el camino de la regulación y la negociación entre partes "se puede mejorar la calidad del empleo en el sector, las condiciones laborales de sus profesionales, y todo ello, sin que estas empresas pierdan competitividad". De hecho, subrayan, algunas de ellas ya se han sumado a acuerdos de intenciones para negociar un convenio de sector. El pasado 19 de septiembre, UGT firmó un acuerdo de intenciones con la patronal Unauto, la plataforma Cabify y la empresa Vector, que tiene como objetivo mejorar las condiciones laborales de los trabajadores de este sector, aunque no se especificaron medidas ni acciones concretas.

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