Por qué pierde dinero la hucha de las pensiones y otros planes ganan un 14% en el año

Las rentabilidad negativas de la deuda a corto plazo pasa factura al fondo de reserva

Ampliar los plazos, la clave para dejar a un lado los tipos negativos

La ministra de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social, Magdalena Valerio.
La ministra de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social, Magdalena Valerio. EFE

A las dificultades para captar recursos y aumentar la dotación al fondo de reserva de la Seguridad Social para hacer frente al pago de las pensiones se ha sumado en los últimos años un obstáculo más: la gestión de los activos. En lo que va de 2018 la conocida como hucha de las pensiones registra unas pérdidas de 24 millones. La razón que justifica esto hay que buscarla en la decisión de invertir los activos en deuda española a muy corto plazo, unas referencias que registran rentabilidades negativas. Es decir, en lugar de pagar por ellas, el emisor, en este caso el Tesoro, cobra.

La inversión de la hucha de las pensiones se concentra en deuda a corto plazo de España, pudiendo llegar a incluir deuda de Alemania, Francia y Países Bajos, así como operaciones repo y el dinero depositado en cuenta corriente, alternativa esta última que está remunerada con un rentabilidad negativa del 0,4%, fruto de la política monetaria del BCE. No obstante, en la situación actual, la opción menos grave pasa por invertir el dinero en letras.

La política monetaria del BCE está causando estragos y echa por tierra una estrategia que hasta 2015 había resultado muy exitosa. De hecho, desde su creación en el años y hasta ese ejercicio la rentabilidad media anualizada se situaba próxima al 5%, muy por encima de los planes de pensiones comparables (los planes de renta fija). Esta tendencia empezó a resquebrajarse en abril de 2015 cuando, por primera vez en la historia, España entró en el selecto club de países que cobran por emitir deuda.

La decisión de Mario Draghi de bajar los tipos al 0% y cobrar por dejar el dinero en la hucha pasa factura a la inversión del fondo de reserva. En 2017 (último año del que se tiene datos) el 100% del fondo estaba invertido en deuda pública con una fecha de vencimiento inferior a un año. De hecho, el pasado ejercicio el fondo compró 4.265 millones en deuda con un tipo de interés medio del -0,372%. Esto lastró la rentabilidad anual al -0,12%. Este mal de desempeño contrasta con la gestión de épocas pasadas. En plana crisis del euro, en 2012, las letras del Tesoro llegaron a pagar un 7%. Así, la rentabilidad media anualizada de los últimos cinco años alcanza el 4,45%.

El desempeño de la hucha de las pensiones no dista mucho de sus comparables. Según datos de VDOS, el fondo de pensiones a corto plazo que mejor desempeño registra en el año es Caminos Dinero, que invierte en renta fija a corto plazo, sin activos ni derivados de renta variable y con duración media inferior a dos años. Empatados con una rentabilidad negativa del -0,17% se encuentran el plan de pensiones Caser Premier Renta Fija, Caser Seguridad y Casar Seguridad Plus. La lista de los cinco ‘mejores’ la cierra Euroropopular Estabilidad (-0,27%). Si se quiere mantener un perfil conservador y seguir invirtiendo en renta fija la opción pasa por alargar los vencimientos y virar hacia el exterior. No obstante, son pocas las opciones que invierten en bonos que escapan a las rentabilidades negativas. En deuda denominada en euros sobresalen Kutxabank Plus 7 (0,43%) y Enginyers Inversión sostenibles (0,17%). En el lado de la deuda internacional están Plancaixa Futuro 170 (0,19%) y EDM Pensiones Uno (0,06%).

Deuda aparte, para aquellos que piensen en abrirse un plan de pensiones de cara a la jubilación, los más rentables en lo que va de año son aquellos que orientan su estrategia hacia la Bolsa, activos que están prohibidos para el fondo de reserva de la Seguridad Social. BBVA Plan Telecomunicaciones lidera el ranking con una rentabilidad del 14,54%, seguido por CABK RV USA (43,92%) y CABK RV Internacional (13,31%).

Normas