Los algoritmos de Opendoor no podrán librarse de los ciclos inmobiliarios

Los servicios online de compraventa de viviendas pueden agilizar el mercado, pero no evitar los riesgos de toda la vida

Vivienda a la venta en Oakton (Virginia, EE UU).
Vivienda a la venta en Oakton (Virginia, EE UU).

Vender una casa en Estados Unidos suele ser un proceso largo e incierto y estar lleno de intermediarios. El servicio online de compraventa Opendoor cree que los algoritmos son la respuesta, y una inversión de 400 millones de dólares del grupo japonés SoftBank anunciada el jueves sugiere que no es el único. Opendoor y rivales como Zillow, Redfin pueden agilizar un proceso ineficiente, pero no librarse del riesgo de balance si el mercado inmobiliario se ralentiza.

Opendoor compra casas a clientes –adquirió 1.000 en agosto– y luego las vende, asumiendo el riesgo de precio y la responsabilidad del mantenimiento en el interín. Esto evita que los clientes tengan que buscar un agente inmobiliario, mostrar la casa varias veces, o incluso terminar pagando dos hipotecas a la vez. Los compradores reciben una garantía de devolución del dinero de 30 días.

El sistema incluye también algunos de los alardes típicos de Silicon Valley, como una aplicación que abre las puertas de las viviendas para que se puedan visitar en cualquier momento.

La idea es hacer de los inmuebles activos más líquidos. Y si las cosas van según lo planeado, los retornos para los inversores parecen atractivos. Opendoor cobra a los vendedores un promedio del 6,5%, aproximadamente lo que pagarían los compradores con un agente tradicional.

Dado que las casas se suelen vender en 90 días, eso es un retorno anualizado de casi el 30%, antes de contar costes y mantenimiento, incluso si la compañía no vende la casa por encima de lo que pagó.

Sin embargo, la tecnología no ha eliminado los riesgos de toda la vida, como la desaceleración del mercado inmobiliario. Esto podría dejar las casas que bajan de precio inmovilizando efectivo en el balance por un largo período, o conducir a pérdidas reales.

Opendoor es consciente de ello: examina las casas que compra, y su presencia a nivel nacional reduce el riesgo, ya que las crisis de vivienda tienden a ser locales. Pero sus muchas innovaciones aún no incluyen una cura para los ciclos inmobiliarios.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías

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