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'Terapias' para pagar la deuda de quienes queman la tarjeta de crédito

La compañía Resuelve tu deuda ofrece una herramienta para negociar con los acreedores sin endeudarse más

Está dirigida a clientes sobreendeudados pero con cierta capacidad de pago

'Terapias' para pagar la deuda de quienes queman la tarjeta de crédito

Los bancos han encontrado en el crédito al consumo una vía con la que apurar margen de negocio en un entorno de tipos de interés al cero. Y la recuperación económica ha impulsado la demanda y la capacidad de gasto de los españoles, hasta el punto de que el Banco de España y el BCE han lanzado advertencias sobre el creciente riesgo que las entidades españolas están asumiendo en la concesión de créditos al consumo.

Esta fiebre de financiación al consumo tiene ya efectos secundarios negativos en una clientela que recurre a este tipo de créditos no solo para la adquisición de bienes sino para, llegado el caso, pagar los créditos contratados con otra entidad, en una espiral de endeudamiento por la que el cliente pasa del banco tradicional a las financieras de crédito rápido y sus préstamos a interés estratosférico. A este tipo de particulares endeudados hasta las cejas es al que pretende dirigirse la compañía resuelve tu deuda, una compañía especializada en la devolución de deuda de particulares y que ha iniciado su desembarco en España. 

Resuelve tu deuda comenzó su andadura en 2009 y cuenta con gran arraigo en América Latina, donde está presente en México, Argentina y Colombia y donde ha liquidado ya más de 145.000 deudas, gestionando deudas por alrededor de 220 millones de euros. "En España, aproximadamente el 8% de los préstamos y tarjetas de crédito a nombre de particulares está en situación de impago", explica Juan Pablo Zorrilla, cofundador y coconsejero delegado de la compañía, que destaca también la magnitud del mercado español, con unos 53 millones de tarjetas de crédito. Su objetivo para el mercado español, en el que contactará con el cliente básicamente por Internet, es alcanzar el año próximo más de 3.000 clientes, con una deuda por unos 52 millones de euros. 

El perfil de cliente al que se dirige la compañía es el de un deudor que hace 3 ó 4 años que no paga, que ya ha agotado todas las opciones para seguir endeudándose (entidades bancarias, créditos rápidos y ayuda de familiares) y al que el pago de su deuda le supone una cuantía incluso superior a la de sus ingresos. Deberá en todo caso acreditar cierta capacidad de pago, por al menos el 30% de sus ingresos mensuales (sin contar la hipoteca), según explica Zorrilla. No se trata por tanto de una herramienta para deudores que ya no tengan margen alguno para hacer frente a sus deudas sino para los que se han sobreendeudado pero conservan capacidad de pago.

Zorrilla defiende que esta herramienta permite además "dar una visión global de la deuda", en especial cuando hay numerosos acreedores y al deudor particular le puede resultar más difícil negociar con cada uno de ellos. Así, resuelve tu deuda diseña al cliente un plan de pagos personalizado, tras el que este se compromete a ahorrar cada mes una cantidad capaz de solventar la deuda. En paralelo, "la compañía asume la negociación con los acreedores y busca los mejores descuentos con cada uno de ellos", explican. Las entidades no van a perdonar el capital de la deuda pero sí hay margen para lograr descuentos en otros conceptos como los intereses de demora o los gastos financieros, asegura Zorrilla.

Para el cliente, el servicio tiene el coste de una comisión mensual del 0,6% sobre la deuda inicial más una comisión del 15%, o de éxito, que se aplica si se logra un descuento sobre esa deuda. "El descuento puede alcanzar en España un máximo del 50%", aseguran desde la compañía, si bien reconocen que tales descuentos serán más difíciles de obtener en el mercado español que en el latinoamericano.

"Resuelve tu deuda no concede préstamos, no consolida o reunifica las deudas ni contribuye a reestructurar la deuda de un particular en una nueva obligación financiera a más largo plazo", asegura Zorrilla. El objetivo es zanjar las obligaciones de pago, facilitando la labor de mediación con los acreedores propia de una suspensión de pagos aunque sin que esté en juego el patrimonio del cliente. 

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