KPMG advierte sobre la maraña normativa de la banca hasta 2022

Hay 122 normas esperando a ser implantadas y 120 en desarrollo y propuesta

Por bloques regulatorios, la solvencia es el factor que más impacto ha causado entre los directivos escuestados

Regulación en los bancos pulsa en la foto

En los últimos años, la banca se ha visto envuelta en un tsunami regulatorio. Más de 72 nuevas normativas (reglamentos, requerimientos, reales decretos, directivas, guías y normas) han sido aprobadas e implantadas por las entidades financieras españolas, normas procedentes de Europa. Solo en el mes de enero se implantaron en España 42 propuestas. El horizonte normativo, hasta 2022, se divisa con 122 nuevas regulaciones, tanto nacionales como europeas, ya aprobadas y a la espera de ser implantadas por las distintas entidades. A estas hay que añadir otras 120 que todavía se encuentran en fase de desarrollo y en propuesta. Así lo muestra el estudio Claves de la regulación financiera, elaborado por KPMG.

Ante esta situación del sector, el 80% de los directivos encuestados encuentran a la carga regulatoria como la principal amenaza del negocio bancario, siendo Mifid 2 –con un 53%– la normativa que más inquieta, por la revolución que supone en banca privada y gestión de patrimonios. En segunda posición, la incertidumbre política también genera inquietud al 54% de los directivos, más incluso que la creciente competencia bancaria (en tercera posición), preocupante para el 38% de los encuestados.

Por bloques regulatorios, la solvencia es el factor que más impacto ha provocado entre los directivos encuestados -exigiendo aumentar ratios de capital a los bancos- con una puntuación de 2,7 (en una escala del 0 al 4). “Este hecho es lógico porque cuando el G20 aprobó en 2009 su roadmap, lo que quería era entidades más solventes”, explica el coordinador del estudio y socio del sector financiero de KPMG, Mariano Lasarte.

La protección a la clientela se sitúa en segunda posición, con 2,5 puntos. “Hecho significativo es que la contabilidad se encuentre en un tercer puesto, ya que no se consideró que los errores en la regulación contable estuvieran en el origen de la pasada crisis económica”, añade Lasarte.
La regulación fiscal se sitúa en cuarta posición.El motivo radica en el tratamiento específico, dado por España, a determinados activos y pasivos fiscales, que posteriormente tuvo que ser modificado. Esto supuso una carga relevante para las entidades.

Lasarte propone implantar una nueva figura dentro de las corporaciones financieras, el chief regulatory officer, “para que las entidades tengan una visión global de su situación en materia de cumplimiento. Así, se centraliza la monitorización de la correcta implantación de la regulación”, añade.

“Actualmente, ocurre que las entidades no han afrontado la situación en unas mismas condiciones de igualdad, ya sea por su tamaño o modelo de negocio”, expone, por su parte, el socio responsable del sector financiero de KPMG, Francisco Uría. Las entidades deben seguir adaptándose a nuevas normas y el "futuro se encuentra condicionado" por el desarrollo de estas nuevas leyes hasta 2022.

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