¿Cuál es el problema del consejo de Facebook?

Dos asesorías de gobierno corporativo se oponen a varios directivos, incluido el CEO

El fundador y CEO de Facebook, Mark Zuckerberg, durante una conferencia el pasado día 1 en California, EEUU.
El fundador y CEO de Facebook, Mark Zuckerberg, durante una conferencia el pasado día 1 en California, EEUU. REUTERS

Facebook tiene un problema en su consejo, ¿pero exactamente cuál? Dos asesorías de gobierno corporativo discrepan y ofrecen diferentes razones a los inversores para rechazar a la mayoría de los consejeros en la reunión anual del próximo día 31. Mark Zuckerberg, fundador y CEO, controla las votaciones, por lo que cualquier movimiento por parte de los accionistas se consideraría una mera protesta. Sin embargo, a través de la confusión reluce la necesidad de romper la burbuja de Zuckerberg.

Las acciones de Facebook tienen un retorno de más del 45% anual en los últimos cinco años. Sin embargo, hay algo que sigue estando lo suficientemente mal para que ISS, una de las dos grandes asesorías, incluya al propio Zuckerberg en su lista de quienes dice que los inversores deben rechazar.

ISS también se opone a los miembros del consejo Susan Desmond-Hellmann, Reed Hastings, Sheryl Sand­berg y Peter Thiel. Glass Lewis, la otra asesoría, cree que se debe rechazar a Marc Andreessen, Erskine Bowles y Desmond-Hellmann. Todos forman parte del comité de auditoría, que supuestamente debía vigilar los riesgos legales y regulatorios. Las preocupaciones en torno a las noticias falsas, las supuestas injerencias electorales rusas y el escándalo de datos de Cambridge Analytica invitan a pensar que no hubo suficiente supervisión.

Ambas asesorías están de acuerdo en que se debe respaldar una propuesta de los accionistas para tener un sistema en el que una acción valga un voto. Aunque no será aprobada, se está comenzando a llegar a la raíz del problema. Gracias en gran parte a sus acciones de voto múltiple, Zuckerberg tiene casi el 60% de los votos de Facebook. A pesar de haberse presentado ante el Congreso de EE UU para responder preguntas sobre las prácticas de la compañía, suena como si, a regañadientes, se estuviera poniendo al día de los problemas en lugar de adelantarse a ellos.

Otros motivos de preo­cupación son la intensificación de las llamadas a la regulación de las grandes tecnológicas y la inquietud de los anunciantes. Para manejar todo esto, Zuckerberg podría ayudarse de personas externas que no eviten la difícil realidad. Y a pesar de que indiscutiblemente es el jefe, más rendición de cuentas tampoco dañaría a nadie.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Daniel Domínguez, es responsabilidad de CincoDías.

Facebook tiene un problema en su consejo, ¿pero exactamente cuál? Dos asesorías de gobierno corporativo discrepan y ofrecen diferentes razones a los inversores para rechazar a la mayoría de los consejeros en la reunión anual del próximo día 31. Mark Zuckerberg, fundador y CEO, controla las votaciones, por lo que cualquier movimiento por parte de los accionistas se consideraría una mera protesta. Sin embargo, a través de la confusión reluce la necesidad de romper la burbuja de Zuckerberg.
Las acciones de Facebook tienen un retorno de más del 45% anual en los últimos cinco años. Sin embargo, hay algo que sigue estando lo suficientemente mal para que ISS, una de las dos grandes asesorías, incluya al propio Zuckerberg en su lista de quienes dice que los inversores deben rechazar.
ISS también se opone a los miembros del consejo Susan Desmond-Hellmann, Reed Hastings, Sheryl Sand­berg y Peter Thiel. Glass Lewis, la otra asesoría, cree que se debe rechazar a Marc Andreessen, Erskine Bowles y Desmond-Hellmann. Todos forman parte del comité de auditoría, que supuestamente debía vigilar los riesgos legales y regulatorios. Las preocupaciones en torno a las noticias falsas, las supuestas injerencias electorales rusas y el escándalo de datos de Cambridge Analytica invitan a pensar que no hubo suficiente supervisión.
Ambas asesorías están de acuerdo en que se debe respaldar una propuesta de los accionistas para tener un sistema en el que una acción valga un voto. Aunque no será aprobada, se está comenzando a llegar a la raíz del problema. Gracias en gran parte a sus acciones de voto múltiple, Zuckerberg tiene casi el 60% de los votos de Facebook. A pesar de haberse presentado ante el Congreso de EE UU para responder preguntas sobre las prácticas de la compañía, suena como si, a regañadientes, se estuviera poniendo al día de los problemas en lugar de adelantarse a ellos.
Otros motivos de preo­cupación son la intensificación de las llamadas a la regulación de las grandes tecnológicas y la inquietud de los anunciantes. Para manejar todo esto, Zuckerberg podría ayudarse de personas externas que no eviten la difícil realidad. Y a pesar de que indiscutiblemente es el jefe, más rendición de cuentas tampoco dañaría a nadie.

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