Facebook celebra su sexto aniversario en Wall Street: ¿conserva potencial?

La compañía se anota un 384% desde su salida a Bolsa

Su capitalización alcanza los 535.170 millones de dólares

Facebook

La de Facebook es una historia de éxito. Hace seis años la compañía puso un pie en la Bolsa de Nueva York. El precio fijado para su puesta de largo fueron los 38 dólares por acción. En aquel entonces la red social creada por un estudiante de Harvard en 2004 contaba con 800 millones de usuarios activos. A día de hoy sus títulos superan los 183 billetes verdes y dispone de 2.167 millones cuentas activas al mes. Es decir, en sus primeros seis años en el parqué de la Bolsa estadounidense la red social se anota un 384% y multiplica casi por tres el número de usuarios.

El primer día de negociación el comportamiento de la compañía fue modesto y a duras penas logró cerrar la jornada en positivo. En la mente de los inversores planeaban los coletazos de la crisis de las punto.com y miraban con recelo las nuevas empresas nacidas al calor de la web 2.0. 

Tuvo que pasar un año y tres meses para que las acciones de la compañía superaran de manera holgada el precio de la OPV. A partir de entonces las subidas tomaron la batuta y en octubre de 2015 las acciones conquistaron un nuevo hito: los 100 euros. No obstante, el precio más elevado se registró en febrero de 2018 (193 euros) antes del estallido del escándalo de las filtraciones de datos de 50 millones de cuentas en las elecciones de 2016 y previo al repunte de la volatilidad derivada de las subidas de tipos en EE UU.

En los seis años de cotización solo en 2012 lo concluyó con pérdidas (30%). El récord anual lo sigue registrando 2013, ejercicio en el que repuntó un 105%.

A lo largo de estos años, el sector tecnológico ha cobrado fuerza en la Bolsa estadounidense convirtiéndose según muchos analistas en el elemento diferencial de Wall Street. Compañías como Facebook han pasado de ser una excepción a engrosar la lista de grandes cotizadas con una capitalización de 535.170 millones de dólares, todavía a cierta distancia de otras como Apple (922.374 millones de dólares), Alphabet (752.760 millones) o Amazon (764.330 millones). Eso sí no ha logrado sacudirse las dudas que existen entorno a su modelo de negocio en donde la publicidad ha ido ganando cuota. Según los resultados del último trimestre de los 11.966 millones de dólares que ingresó, 11.795 millones proceden de la venta de anuncios. Es decir, representa el 98,5% de su cifra de negocios y a diferencia de otros gigantes tecnológicos como la compañía que preside Tim Cook, la red social no fabrica nada.

A pesar de que no ha logrado despejar la incertidumbre que existe acerca de su modelo de negocio, el consenso de los analistas consultados por Reuters le otorga un potencial del 19,6%, hasta los 219,7 dólares por acción. El optimismo no queda ahí. Hasta 17 firmas de análisis aconsejan compra fuerte sobre la cotizada; 24 recomiendan adquirir títulos de la compañía frente a los tres restantes que se decantan por mantener, vender y venta fuerte.

Una de las firmas de análisis más optimista con Facebook es Credit Suisse que establece como precio objetivo para 2018 los 240 dólares frente a los 230 anteriores. El departamento de análisis de la entidad considera que a largo plazo la compañía dispone de herramientas para impulsar al alza los ingresos sin que esto redunde en un aumento sustancial de las cargas publicitarias. Entre los propulsores a corto y medio plazo se situarían Instagram.

Los analistas de Goldman Sachs también ven con buenos ojos a la empresa que preside Mark Zuckerberg aunque se muestran más cautos a la hora de establecer el precio objetivo limitándolo a los 225 dólares a 12 meses vista. "Facebook sigue representando una de las ofertas más atractivas en publicidad digital y reiteramos nuestra calificación de comprar acciones", señala el banco estadounidense en un informe. "Mark Zuckerberg reiteró el compromiso de detectar y prevenir contenido cuestionable en la plataforma. La inversión de la compañía se centrará en mantener la integridad electoral, prevenir noticias y cuentas falsas así como mejorar la privacidad de los datos", remarcan los analistas. El objetivo es evitar escándalos como el protagonizado en las elecciones estadounidenses de 2016 y cuyas consecuencias se han filtrado a comienzos de 2018.

Diferencias sustanciales entre tecnológicas

El éxito logrado por Facebook con su OPV allanó el camino para que tecnológicas de nueva generación le siguieran los pasos. La primera de ellas fue Twitter, que en su primer día se anotó un 44,9%. La compañía marcó récord histórico al poco de la salida a Bolsa: en diciembre de 2013 sus títulos cerraron en los 73,3 dólares. A partir de entonces las caídas se apoderaron de la compañía que en 2015 rebasó el precio de salida a Bolsa, nivel que no volvió a recuperar hasta febrero de este año, coincidiendo con la consecución de beneficios por primera vez desde su debut en Bolsa. En los últimos cuatro años y medio las acciones de la cotizada se revalorizan un 24%.

En 2014 llegó el turno del gigante del correo electrónico Alibaba, que en septiembre de ese año desembarcó en Wall Street. El precio fijado en la OPV fue de 68 dólares y solo el primer día los inversores llevaron a la compañía a anotarse un 93,89%. El éxito logrado en la colocación se prolonga hasta la actualidad y desde entonces la cotizada se revaloriza un 191%. Su capitalización se sitúa próxima a la de Facebook: 502.000 millones de dólares.

Tres años después, en marzo de 2017, los focos se pusieron sobre Snapchat. Aunque en su debut avanzó un 44%, la compañía se deja un 37,7%. En el primer trimestre de 2018 la empresa incumplió las previsiones de los analistas al registrar unos ingresos de 230 millones de dólares frente a los 244 previstos por los analistas. Tampoco convenció el número de usuarios que se situó en los 191 millones diarios frente a los 194,2 millones esperados.

Ya en 2018 les han tomado el testigo Dropbox, que sube un 46,4% desde el precio fijado para su OPV (21 dólares que le permitieron captar 756 millones de dólares) y Spotify. La plataforma de reproducción de música en streaming ingresó 1.000 millones de dólares con su OPV una operación para la que prescindió de los bancos colocadores. La compañía sueca optó por cotización directa. Es decir, los dueños de la firma ofrecen una parte de sus acciones, y estas se compran directamente en el mercado.

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