El cambio en las empresas depende del diseñador

Las compañías líderes en transformación digital los incorporan cada vez más a sus plantillas

Tener una página web o una app muy cuidadas es clave en la estrategia de negocio

El cambio en las empresas depende del diseñador
GETTY IMAGES

El peso de internet, de la imagen y de lo audiovisual han revolucionado la forma en la que las empresas se acercan a sus clientes, lo que ha llevado a que la transformación digital se haya convertido en una prioridad para la mayoría de ellas. Dentro de este profundo desafío, el perfil de los diseñadores gráficos juega un rol esencial, y es hoy una profesión muy demandada en todos los sectores que quieren liderar con éxito esa convergencia tecnológica. “El mundo del diseño ha sido el primero en sentir la revolución digital y, en la actualidad, las funciones del diseñador han conquistado otros ámbitos en los que su papel es más necesario que nunca”, señala Vanessa Ruiz, coordinadora del grado en Diseño Digital en el Centro Universitario U-tad.

Según Ruiz, la evolución hacia lo digital ha hecho que todo lo visual tenga mucho más impacto que antes: hoy se llega principalmente a los clientes a través de páginas webs atractivas y de aplicaciones intuitivas y cómodas de usar. Y que la experiencia a través de estas plataformas sea satisfactoria depende esencialmente del trabajo de los diseñadores. “Las nuevas tecnologías han abierto la caja de pandora del diseño”, indica la profesora. La estrategia de incorporar a estos profesionales dentro de las compañías constituye, prosigue esta experta, una apuesta de futuro: “Se espera que en 2019 el 80% de todo el tráfico en internet proceda de los vídeos, por lo que es fundamental que las empresas apuesten por los diseñadores gráficos, como la herramienta clave con la que mejorar su imagen corporativa y poder diferenciarse del resto”, algo que, explica, redunda directamente en un aumento de la competitividad y de las ventas. También lo respaldan los datos del sector: según un estudio elaborado por la Sociedad Estatal para el Desarrollo del Diseño y la Innovación, el 72% de los encuestados cree que el crecimiento en las ventas de las empresas se debe a la incidencia del diseño. Una de las compañías que más claramente ha apostado por ese cambio es el BBVA, que lidera en la actualidad la transformación digital, no solo dentro del sector bancario, sino también en muchos otros ámbitos.

“Sabemos que todos los ojos están puestos sobre nosotros, y eso es porque tenemos a un equipo de diseño y tecnología muy potente y experimentado que se adapta con mucha velocidad a los cambios”, destaca Hugo Sierra, responsable de diseño la app de esta entidad bancaria. Solo en España, el BBVA cuenta con 1.900 profesionales que trabajan en el área de transformación digital, entre los cuales se encuentran muchos diseñadores gráficos. A nivel global, el banco tiene a 250 empleados con este perfil específico, aunque Sierra adelanta que probablemente hagan falta más en un futuro para cubrir todas las necesidades de la empresa.

Sorprendentes resultados

Tras algunos años, la apuesta está dando sus frutos: el Massachusetts Institute of Technology (MIT), el prestigioso instituto estadounidense, ha puesto al BBVA como ejemplo de digitalización y de “transformación audaz”. Pero eso no es todo, su app recibió hace menos de un año el premio a la mejor aplicación de banca móvil del mundo. “No contentos con eso, quisimos ser disruptivos con nuestro propio éxito, y este septiembre la volvimos a cambiar”. Los resultados, cuenta, han sido muy sorprendentes: “las ventas de productos a través de la aplicación se han multiplicado por dos e incluso por tres en algunos casos”. Pero llegar hasta esa posición de liderazgo no se hubiera dado, dice, “sin un movimiento clave, como es incluir la cultura del diseño como un elemento absolutamente diferencial, entendiéndolo como algo con mucho valor añadido y no como un capricho”, insiste.

“Por fin, el diseño está donde debía estar. Las empresas de todos los sectores se están dando cuenta de su importante peso en una web o en una app, y de cómo nos afecta psicológicamente en la toma de decisiones, como por ejemplo, a la hora de contratar un servicio o comprar un producto”, señala la profesora del Centro Universitario U-tad. Este cambio de mentalidad, continúa, ha hecho que se dé “un paso muy grande”: antes se veía el diseño como algo estrictamente necesario para una campaña publicitaria puntual, para la que se contrataba una agencia. “Hoy en día es tan clave que ya no compensa externalizar estos servicios, y se están creando departamentos enteros dentro de las empresas”.

Sierra ejemplifica ese cambio de estrategia dentro del BBVA: “Se entendió desde la presidencia la importancia de incluir a los responsables de diseño en la toma de decisiones y en la parte estratégica de la compañía”. Esa inclusión ha permitido que las labores de los diseñadores dentro del banco hayan pasado de ser meramente ejecutivas a estar incluidas desde el inicio en todos los proyectos. “Cuando se decide qué es lo que queremos construir o qué objetivos queremos alcanzar para la empresa, el diseño es una parte diferencial en la decisión”, porque, explica, son estos profesionales los que mejor saben definir las necesidades de los usuarios. Ese cambio de dinámica es, precisamente, lo que les ha permitido tener tanto éxito con su aplicación móvil, y que hoy tratan de copiar muchos otros bancos. “Los clientes ahora se sienten muy confiados y muy a gusto operando en la app, mientras que hasta hace muy poco eran muy escépticos en contratar, por ejemplo, un fondo de inversión a través del móvil”. Dentro del perfil de los diseñadores gráficos, Ruiz indica que el avance hacia una economía cada vez más digital ha ampliado mucho el abanico de profesionales.

“Entre la multitud de nuevos perfiles que demandan las empresas están los diseñadores de aplicaciones, de páginas web, de maquetación, de animación y motion graphics”, enumera la experta del U-tad. Y, lógicamente, ya no solo necesitan una amplia formación artística y en marketing, sino también en tecnología y programación. “Se requiere mucha polivalencia: saber programar códigos, diseñar logotipos, crear una imagen de marca, hacer vídeos, modernizar las páginas webs...”, prosigue. De entre todos los perfiles, el que sobresale por encima del resto es, según Ruiz, el de motion graphics, por el rápido incremento de los contenidos audiovisuales: “Ahora la información ya no se transmite de manera estática, todo se ha vuelto animado y dinámico, y hay una gran necesidad de comunicar de una manera mucho más visual”. Sandra Martín es una de esas diseñadoras especializadas en motin graphics. Con solo 22 años, trabaja en el BBVA y explica la importancia de este tipo de perfiles para acercarse a los usuarios. “Todos los procedimientos complicados de un banco, como, por ejemplo, los pasos para hacer movimientos o comprar productos desde la aplicación se pueden explicar de manera mucho más entendible a través de contenido audiovisual: vídeos, infografías o gráficos en movimiento”.

Resalta, igualmente, la permanente necesidad de modernizarse. “Las empresas están constantemente renovando la manera que tienen de mostrarse digitalmente y, en un sector como la banca, que a priori puede parecer muy serio y cuadrado, es muy positivo que se le esté dando un aspecto más fresco”. Fuera de la banca, y desde el sector de la consultoría, Rocío García, diseñadora en Accenture comparte ese mismo punto de vista: “El cambio digital es muy importante para evolucionar, y desde la consultora se dieron cuenta de que su página web y otros medios por los que se daban a conocer estaban anticuados y que los clientes demandaban ese cambio”.

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