¿Qué pasará esta semana en la Bolsa? Seis claves que moverán al mercado

El Ibex 35 pone la mirada en los 10.000 puntos, nivel que no registra desde febrero

Santander, BBVA y Telefónica desfilan esta semana por la pasarela de resultados

Vista de un panel que muestra la evolución del principal indicador de la Bolsa española.
Vista de un panel que muestra la evolución del principal indicador de la Bolsa española. EFE

El Ibex 35 encadena cuatro semanas consecutivas de ascensos que le aproximan a los 10.000 puntos, nivel que no registra desde febrero. Fue ese mes cuando las Bolsas pusieron freno a la euforia de comienzos de año. Los temores a las presiones inflacionistas, primero, seguido de las caídas del sector tecnológico estadounidense y las tensiones comerciales entre China y EE UU fueron razones más que suficientes para que los inversores dejaran de lado las compras y se decantaran de manera decidida por las ventas. Sin embargo, en las últimas cinco sesiones el mercado parece haber dejado de lado los factores negativos y centrado su atención en la publicación de los resultados del primer trimestre. De cara las próximas sesiones, las Bolsas seguirán moviéndose al son de las cuentas empresariales, que cogen ritmo en Europa y de manera más decisiva en España. “Todo esto sin descuidar la macro, las negociaciones comerciales y sus posibles repercusiones así como de los precios de las materias primas y las noticias referentes a la política monetaria”, apuntan desde Renta 4. Estas son las claves de la semana:

Datos macroeconómicos: Jesús Amador, analista financiero y de mercados de Bankinter, afirma que los datos que se conozcan los próximos días aunque no resultarán excepcionales si serán lo suficientemente sólidos como para respaldar al mercado. Entre las referencias que se publicarán destacan indicadores adelantados como la confianza del consumidor en EE UU, la confianza empresarial en la eurozona así como los PMI. “Seguirán la tónica de las últimas semanas. Es decir, cierta desaceleración con respecto a los máximos del año pero aun así las cifras serán más que aceptables y confirmarán el ciclo expansivo de EE UU y la eurozona”, indica. Por encima de todas destaca la primera estimación de PIB del primer trimestre en EE UU, un dato que se conocerá el viernes 27 y que, según las estimaciones de Bankinter, debería mostrar una desaceleración desde el 2,9% al 2,2%. Amador le resta importancia a este hecho y explica que es algo estacional. “Tradicionalmente la actividad económica de la primera economía del mundo es algo más débil en el inicio de año, algo que se revierte en el segundo trimestre”, aclara.

Resultados empresariales: los expertos de MacroYield exponen en su informe semanal que hasta la fecha han publicado el 15% de las compañías del S&P 500. El índice de sorpresa positiva es del 76,7% en beneficios por acción (BPA) frente a la media de los últimos 10 años del 70,6%. Hasta el momento los incrementos del BPA alcanzan el 18% frente al 17,1% estimado. En la parte de ingresos también se superan las expectativas y el índice de sorpresas positivas está próximo a los máximos históricos registrados en la temporada pasada. El consenso de los analistas espera que en términos generales los resultados sirvan de soporte a las cotizaciones y como señalan desde MacroYield fomenten el retorno de la confianza en los fundamentales. No obstante desde la firma cree que la volatilidad registrada en los últimos meses incrementará la exigencia de los inversores a la hora de valorar la calidad de las cuentas.

Con la mirada puesta en el mercado español, en los próximos días las empresas cogerán carrerilla. El martes será el turno de Santander e Iberdrola. El miércoles las miradas estarán puestas en Abertis, Aena, Red Eléctrica y Viscofan. Un día después Sabadell y Bankinter compartirán los focos con Telefónica y la semana la cierran Acerinox, Mapfre, Bankia, BBVA y CaixaBank. Los expertos no esperan grandes sorpresas ni cambios en las guías, pues son muchas las empresas que acaban de presentar sus estrategias de negocio para los próximos meses. Pese a todo, los inversores seguirán muy de cerca cualquier novedad referente a las previsiones de los últimos meses. En este apartado destaca Telefónica cuyo presidente podría aportar nuevos datos sobre el devenir de la OPV de su filial en Argentina.

En EE UU, las empresas tecnológicas tomaran el pulso de mercado. Después del escándalo por la filtración de datos de Facebook en la campaña presidencial estadounidense, los inversores mirarán con lupa las cuentas semestrales de la red social. A ella le acompañarán Alphabet (Google), Amazon, que en los últimos tiempos ha recibido varios ataques por parte de Donald Trump, Microsoft o Twitter, entre otras.

Geopolítica: el ataque puntual y coordinado de EE UU, Francia y Reino Unido, a Siria ha diluido el riesgo de una intervención mayor. Esto ha permitido calmar las tensiones, al menos, de manera momentánea. Los inversores amanecerán el lunes con una noticia conocida el sábado. Corea del Norte, que desde la llegada de Trump a la Casa Blanca ha mantenido un pulso con la nueva Administración, ha decido suspender sus pruebas nucleares y de misiles.

En los últimos días también ha perdido fuerza la tensión comercial entre EE UU y China. De hecho, no se han anunciado nuevas barreras arancelerarias. Rusia le tomado el testigo al gigante asiático. El apoyo de Moscú al régimen de Bachar Al Asad ha llevado a Trump a imponer sanciones algunas empresas rusas productoras acero, algo que ha servido de impulso a las materias primas en las últimas sesiones.

En Europa la situación sigue sin cambios. Las negociaciones en Italia para la formación de gobierno permanecen estancadas y en Cataluña todavía no se ha propuesto a ningún candidato que pueda formar un Parlamento que no esté compuesto por ningún dirigente con procesamientos judiciales.

BCE: el jueves será el turno del BCE. Jesús Amador no espera cambios y prevé que Mario Draghi mantengan su política expansiva. “El proteccionismo y la fortaleza del euro frente al dólar son las excusa perfecta para el banquero italiano se mantengan persistente, prudente y paciente”, subraya. El organismo europeo seguirá comprando 30.000 millones de euros hasta septiembre. A partir de entonces el foco se pondría en cuándo la subida de tipos, algo que el mercado retrasa para el segundo trimestre de 2019. Antes como mucho Draghi podría modificar la facilidad de depósitos (importe que cobran a las entidades por dejar el dinero en la hucha del BCE) que está actualmente en el -0,4%.

Un días después será el turno del Banco de Japón. Los expertos tampoco esperan cambios en la política monetaria, manteniendo el tipo de depósito en -0,10% y el objetivo del 10 años años en el 0%. "El Banco de Japón sigue siendo el más rezagado en el proceso de normalización monetaria, especialmente teniendo en cuenta el bajo nivel de inflación y la reciente apreciación del yen que dificulta alcanzar los objetivos de medio plazo (2%)", señalan en Renta 4.

Materias primas: uno de los protagonistas de la última semana ha sido el Brent que sube hasta los 74 dólares, máximos de noviembre de 2014. El conflicto de Siria, las informaciones que apuntan a una reducción del exceso de oferta, la caída de la producción en Venezuela debía a la crisis económica que atraviesa el país y los rumores que existen sobre la posibilidad de que EE UU imponga nuevas sanciones a Irán explican esta fuerte subida. A lo largo de esta semana Donald Trump ha acusado a Arabia Saudí de inflar los precios del crudo. El gran productor de crudo, además, ha afirmado que continuará apoyando el recorte de la OPEP. Desde MacroYield no cree que esto se suficiente para mantener los precios actuales y prevé un recorte hasta el nivel de los 60 dólares por barril.

Pero no solo el crudo ha experimentado ascensos esta semana. También lo ha hecho el acero, un activo que se está viendo favorecido por las barreras comerciales que buscan expulsar del mercado a los productos asiáticos.

Mercado de deuda: el repunte de los precios del crudo ha vuelto a reactivar los temores al alza de la inflación. Esto ha provocado que la rentabilidad de la deuda estadounidense a 10 años se sitúe a un paso del 3%, nivel que a punto estuvo a alcanzar en febrero cuando el repunte de la inflación salarial llevó a muchos a especular con la posibilidad de que la Fed acelere el ritmo de subida de los tipos. Aunque el presidente del banco central estadounidense, Jerome Powell, retrasó a 2019 el endurecimiento de la política monetaria, la subida experimentadas las rentabilidades de la deuda (de manera más acentuada en los plazos más cortos) en los últimos días ha reactivado los temores sobre una subida adicional de los tipos. En total serían cuatro este año. 

Normas