Los puntos débiles de España: salarios desligados de la productividad y contratación

España escala al puesto 31 de 119 paíes en el ranking de competitividad del talento de Adecco

Madrid, primera ciudad española clasificada, se sitúa en el puesto 22 de 90 ciudades

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España está en el top 15 de 119 países de todo el mundo en algunas cuestiones como el número de personas matriculadas en educación superior, tolerancia a los inmigrantes, protección medioambiental o higiene. Son cuestiones que influyen positivamente en el grado de competitividad de la economía española a la hora de atraer, desarrollar o retener el talento de sus profesionales. Pero, hay cuestiones, más determinantes para atraer ese talento, en las que España flojea y mucho.

¿Cuales son esos puntos débiles de la economía y la sociedad españolas en cuestiones de talento de sus profesionales? La quinta edición del Índice de Competitividad por el Talento Golbal 2018 elaborado por Adecco, junto a la escuela de negocios Insead y la agencia Tata Communications, ha analizado exhaustivamente 80 aspectos de las economías y las sociedades de 119 países e identifica claramente lo que España debe mejorar de su competitividad.

Entre los suspensos españoles están claramente dos: la facilidad para contratar trabajadores, para lo que ocupa el puesto 105 dentro del citado ranking de 119 Estados analizados; y la relación entre los salarios y la productividad (puesto 90).

Los poderes públicos son conscientes de estas debilidades y ambas cuestiones están siendo tratadas actualmente en sendos espacios de negociación de la economía española: el diálogo social entre el Gobierno, empresarios y sindicatos;y la negociación colectiva entre patronos y trabajadores. No obstante, todo apunta a que ni la mesa que estudia cómo facilitar la contratación indefinida ni las negociaciones para elevar salarios y ligarlos a la productividad vayan a llegar pronto a buen puerto.

Este indicador, que ha presentado hoy el consejero delegado de Adecco, Alain Dehaze, en Davos (Suiza), identifica también otros fallos de competitividad no menores como el liderazgo de las mujeres o el panorama empresarial en general (mercado de trabajo, gestión y política salarial) donde España desciende a los puestos 90 y 84, respectivamente.

Pero no todos son defectos o aspectos a mejorar. En términos generales, dónde España saca mejor puntuación es en la retención del talento (puesto 23) y en crecimiento o formación de dicho talento (posición 28). En ambas cuestiones España destaca, además de las matriculaciones universitarias –dónde los españoles son los cuartos mejores de este ranking mundial– o la tolerancia a los trabajadores de otros países, tal y como se ha citado anteriormente, también en estilo de vida (puesto 13);en protección social (puesto 14) o en densidad de médicos (posición 15). Todas estas fortalezas contribuyen a retener el talento en España.

Si bien, paradójicamente, la economía y la sociedad españolas suspenden específicamente en sus políticas de “retención de cerebros”, siendo el país número 72 del ranking en ello.

Dicho todo esto, el resultado global del examen a la competitividad española es positivo. Así, en su conjunto, España escala a la posición número 31 de 119 países, ganando cuatro puestos respecto al año pasado. Inmediatamente por encima de España están, por este orden, Corea del Sur, Portugal, Eslovenia, Malasia, Malta o la República Checa. Es más, el informe alerta de que España “corre el riesgo de quedarse rezagada por detrás de algunos países emergentes de Asia”. Si se analizan solo los 38 países europeos del ranking, España ocupa el puesto 20 de esta lista. Y entre los 19 países europeos competidores de España, se sitúa en la banda baja, junto a Italia y Portugal.

Ganan Suiza y Singapur

Un año más, los alumnos aventajados fueron Suiza, Singapur, Estados Unidos, los países Nórdicos y Dinamarca. Todos ellos obtuvieron las mejores puntuaciones de competitividad del talento. Estos países tienen en común un sistema educativo que proporciona las habilidades sociales y de colaboración necesarias para la empleabilidad; y un mercado laboral que combina flexibilidad y protección social.

En esta edición, los autores de este indicador han elaborado un capítulo especial para analizar la diversidad para la competitividad. En este caso, se han estudiado “la vinculación de las políticas de talento con las estrategias de innovación”, explican los autores del trabajo.

En concreto, analizan cómo, en cada uno de estos 119 países, la diversidad demográfica, de género, cultural o ético influyen en la atracción, potenciación y retención de los mejores profesionales.

“Hoy en día, la diversidad se reconoce cada vez como un recurso para la innovación y la resolución de problemas en las empresas, que estamos empezando a aprovechar a través de la colaboración entre personas con diferentes personalidades, conocimientos, experiencias o perspectivas”, explican los autores.

No obstante, el informe destaca que la diversidad “tiene un coste”: que las personas, a menudo, no están preparadas para colaborar con otras que son diferentes a ellas mismas. Precisamente, en materia de diversidad y talento, España sigue rezagada en igualdad de género (puesto 72) y, sobre todo, en grado de colaboración de los trabajadores entre ellos en el seno de las empresa (posición 90). Por el contrario, sí obtiene una buena puntuación en el nivel de movilidad social y tolerancia a las minorías (puestos 38 y 26, respectivamente).

Bilbao, alumno aventajado

  • Por segundo año consecutivo, este estudio de Adecco analiza en detalle decenas de ciudades de todo el mundo. La edición presentada ayer ha ampliado de 46 a 90 las ciudades analizadas. Con este aumento, Madrid –la ciudad española mejor clasificada– ha pasado del sexto puesto mundial el pasado año, al 22 de 90. Le siguen Barcelona (30), Bilbao (32) y Zaragoza (42). Los autores del estudio destacan a Bilbao como uno de los tres casos más ejemplares en gestión de la diversidad y el talento. Resalta en la retención de ese talento “por sus altos indicadores de vida y su sistema sanitario”.
  • Zúrich (Suiza) ascendió al número uno del podio (desde el número dos). Le siguieron Estocomo (Suecia) y Oslo (Noruega). Entre las diez primeras están también Copenhague y Helsinki;Washington DC;San Franciso o Dublín, París y Bruselas.
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