Ascensión Gómez, directora de renta fija de Trea AM
Ascensión Gómez, directora de renta fija de Trea AM

Ascensión Gómez (Trea AM): “Lo ideal es que haya algún susto que dé oportunidades para coger valor”

Reconoce que la expectativa de partida para 2018 en renta fija es de menor ganancia que en 2017

Confía en la deuda emergente y high yield de riesgo medio para aportar rentabilidad

Trea Asset Management ha dado en 2017 un salto de gigante en la renta fija. Su patrimonio ha crecido desde los 1.300 millones del inicio del año hasta los 3.100 millones de euros, un crecimiento en el que ha tenido mucho que ver la incorporación de los fondos de BMN –que antes gestionaba Banco Madrid – pero también los logros en rentabilidad. El equipo que dirige Ascensión Gómez, directora de renta fija de la gestora, se coloca como uno de los referentes en España en este tipo de activos, con una clara apuesta por la renta fija corporativa y con rentabilidades que superan el 4% en la renta fija a largo plazo y rondan el 3% en el corto plazo. La deuda emergente será clave para intentar repetir resultados en el nuevo año.

¿Dónde arañar rentabilidad este año en la deuda? ¿Asumen que será un ejercicio más difícil?

2017 ha sido excepcional en el comportamiento de algunos activos de renta fija, la subordinada ha sido espectacular. Los bonos financieros bancarios y de seguros estaban hundidos, al 50% de su cotización y han tenido una rentabilidad del 15%. Este año no se va a repetir. Se trata de encontrar nichos de mercado. Partimos con expectativas de rentabilidad bajas. Lo ideal es que haya algún susto, no muy grande, que dé oportunidades para coger valor y subir la TIR de las carteras y que ocurra a principios de año.

¿Cuál es su posicionamiento en el inicio de año? ¿Qué activo presenta más interés?

En 2017 jugamos a la deuda subordinada pero ahora hemos reducido peso, tuvimos entre el 30% y el 40% de la cartera y hemos bajado hacia el 20%. Estamos en cambio aumentando el peso en high yield, de un 20% a un 30%, y en emergentes. En emergentes vamos a tener muchas oportunidades. En términos generales, las compañías de países emergentes suelen estar menos apalancadas que sus similares en países desarrollados, a igualdad de rating. Pueden funcionar muy bien.

¿Cómo trasladar el riesgo de los emergentes a una clientela como la de la renta fija, de perfil conservador? Trea gestiona fondos de Cajamar o BMN...

Solo invertimos en dólar o euro, nada de invertir en divisa local. Respecto al riesgo, consta en el folleto. Nuestros fondos pueden tener hasta un 25% en emergentes, el que más, pero en estos momentos no tenemos más de un 10%, en alguno un 15%. Jugamos a emergentes de corto plazo, sin riesgo duración, y riesgo medio, lo más tranquilo que hay dentro de emergentes. La rentabilidad está claro que no se obtiene en deuda pública ni depósitos. Somos de mirar cada compañía en lugar del país. Es cierto que el riesgo país lo tienes que tener en cuenta. En América Latina, México depende mucho de EE UU y puede funcionar bien. Brasil ha estado muy penalizado, está saliendo de la recesión. Hay otros países cercanos al grado de inversión donde nos sentimos más cómodos. Por ejemplo, Bulgaria y Rumanía.

"El efecto de Cataluña en mercado creo que ya ha pasado. Si hubiera un repunte de rentabilidades en la deuda soberana española, sería una oportunidad de compra”

¿Es cuestión de asumir este año más riesgo para obtener rentabilidad?

Mayor riesgo no veo. No tendremos tanto de deuda subordinada , que también eleva el riesgo de cartera. No va a aumentar el riesgo general de la cartera pese a los emergentes. No sé si va a haber un activo con una rentabilidad tan espectacular como la subordinada en 2017. Simplemente el carry de lo que tenemos en cartera va a ser más bajo, si no encontramos una fuente extra de valor. Aunque no hay que olvidar que en los últimos 5 años, la rentabilidad media de nuestro fondo a largo plazo ha sido de entre el 5% y el 6% anual. Siempre hay alguna cosa que te da juego. Cuál será la de 2018 no lo sabemos, hay que estar ahí preparados. La única clave es sentido común y cabeza fría, no dejarse llevar por el pánico.

¿Qué oportunidades ve en la deuda soberana española?

Lo de Cataluña creo que ya ha pasado. Si hubiera repunte de rentabilidades sería una oportunidad de compra. Ahora no le veo mucho valor al bono al 1,4%. Pero si el bund sube al entorno del 0,5%, la deuda pública española podría absorber esa subida vía reducción de prima de riesgo. Podría romper los 100 puntos básicos, le costaría pero podría ser. Y el crecimiento económico de España va a seguir siendo bueno. Una subida de rating da rentabilidad segurísimo. En 2018 lo que puede dar juego es Italia, con elecciones en marzo. En la medida en que haya algún susto, surgen oportunidades.

¿Ve riesgo de que los bancos centrales puedan acelerar las subidas de tipos? ¿Podría darse una oleada de ventas en deuda?

Le damos poca probabilidad. En EE UU se esperan tres alzas de tipos en 2018, algo perfectamente compatible con un treasury al 2,6% ó 2,7%, que es donde prevemos puede llegar. En Europa la subida de tipos es imposible, lo vemos como mucho en 2020. No hay inflación en este mundo globalizado. En EE UU está en pleno empleo y no hay inflación, estamos en un nuevo entorno de tipos bajos. En EE UU los tipos van a subir pero ni de lejos llegarán al pico que se alcanzó en el último ciclo. El máximo fue de 5,50%. Ahora los miembros de la Fed esperan que el tipo de equilibrio a largo plazo esté en el 2,75%, la mitad. Eso es trasladable a Europa, donde tenemos una situación más delicada y queda mucho para subir tipos. No veo tampoco una burbuja de deuda. Estamos en otro entorno, de tipos bajos y valoraciones más altas.

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