Bruselas expedienta a Holanda por permitir a Ikea eludir impuestos

Vestager investiga un entramado fiscal a través de Luxemburgo y Liechtenstein

Las autoridades holandesas validaron las prácticas de la compañía en 2006 y 2011

La comisaria europea de Competencia, Margrethe Vestager.  ReutersEric Vidal
La comisaria europea de Competencia, Margrethe Vestager. Reuters/Eric Vidal

La comisaria europea de Competencia, Margrethe Vestager, ha abierto este lunes una investigación a Holanda por una presunta ayuda de Estado ilegal a Ikea. Bruselas sospecha que las autoridades holandesas han permitido a la multinacional sueca del mueble montar un complejo entramado fiscal para rebajar sustancialmente sus impuestos. El expediente puede suponer una importante factura fiscal para la compañía, que debería abonar a Holanda los impuestos eludidos.

"Todas las compañías, grandes o pequeñas, multinacionales o no, deben pagar los impuestos que le corresponden", señala Vestager en el comunicado que anuncia la apertura del expediente. Bruselas acusa a Holanda de haber ofrecido a Ikea una ventaja fiscal que no está disponible para otras empresas, lo que se traduce en una ayuda de estado ilegal la para empresa sueca y en una desventaja competitiva para el resto de compañías.

El primer agujero fiscal descubierto por la Comisión Europea data de 2006, cuando Holanda concedió a la filial de Ikea en el país (Inter Ikea Systems) una resolución tributaria (tax ruling, en la terminología en inglés) que admitía el cálculo de Ikea sobre los ingresos procedentes de las cuotas de sus franquiciados en todo el mundo y la transferencia de sus beneficios a otra filial en Luxemburgo (Inter Ikea Holdings. La jugada de las autoridades holandesas dejaba los ingresos en su país prácticamente sin gravar y se completaba con una exención total en Luxemburgo para los beneficios trasladados.

Bruselas declaró ilegal la parte luxemburguesa del entramado en 2006 y dio de plazo hasta el 31 de diciembre de 2010 para desmantelarlo. De inmediato, Ikea cambió su estructura con la connivencia de Holanda. La filial holandesa compró los derechos de propiedad intelectual que mantenía en Luxemburgo y financió la operación a través de un préstamo procedente de su filial en Liechtenstein. Las autoridades holandesas le expidieron en 2011 la correspondiente resolución fiscal aceptando los intereses calculados por la compañía sobre ese préstamo intragrupo. Como consecuencia de la operación, según Vestager, gran parte de los beneficios de la filial holandesa fueron a parar a Liechtenstein, un territorio conocido por su relajación fiscal.

La investigación abierta este lunes se centrará en determinar si las operaciones intragrupo (primero con Luxemburgo y luego con Liechtenstein) se realizaron en condiciones normales de mercado o se computaron de manera artificial con el objetivo deliberado de eludir impuestos, como sospecha la dirección general de Competencia.

Bruselas ya descubrió una artimaña similar en Holanda en relación con la multinacional estadounidense Starbucks y en 2015 exigió al Estado holandés que recuperase entre 20 y 30 millones de euros en impuestos pagados de menos por la compañía. Holanda, además, figura como el país de la UE con más agujeros fiscales, según un reciente informe de la CE, con 17 de los 33 indicadores que delatan la facilidad que da una legislación nacional para eludir impuestos.

El ránking de limbos fiscales lo completan Bélgica (16 indicadores), Chipre (15), Luxemburgo (13) e Irlanda (10). Y en casi todos esos países, Vestager ya ha descubierto otros desagües que permiten a ciertas empresas evitar el pago de impuestos en la UE.

El mayor agujero, hasta ahora, atañe a Irlanda, que según Bruselas debe recuperar unos 13.000 millones de euros en impuestos no pagados por Apple. Vestager también ha exigido a Luxemburgo que recupere entre 20 y 30 millones impagados por Fiat y otros 250 millones de Amazon. Y Bélgica debe recuperar los impuestos impagados por 35 multinacionales.

1.000 millones de euros al año

Ikea cuenta con 403 tiendas en todo el mundo (275 en Europa), pero desde principios de los años 1980 muchas de ellas operan en franquicia y pagan royalties del 3% a la filial de la compañía en Holanda. La Comisión Europea acusa a ese país de haber permitido a la empresa sueca eludir el pago de impuestos sobre unos royalties que ascienden anualmente a unos 1.000 millones de euros, según un reciente informe del grupo de Los Verdes en el Parlamento Europeo.

Ese informe, que fue el que dio la pista de Ikea a la comisaria de Competencia, Margrethe Vestager, calcula que más de la mitad de los royalties proceden de las tiendas europeas y cifra en unos 1.000 millones de euros las pérdidas sufridas por los fiscos del Viejo Continente entre 2009 y 2014  como consecuencia del trato de favor hecho por Holanda.

Solo en 2014, según ese documento,  la pérdida de tributos en los países europeos superó los 100 millones de euros, con casi 37 millones perdidos en Alemania. En España, la pérdida estimada alcanzó los 7,7 millones de euros. Y no fue mayor (casi dos millones de euros más) gracias a la retención del 6% que aplicó la hacienda española a los royalties en virtud de un acuerdo bilateral con Holanda.

Normas