Cómo sacar partido a su plan de pensiones

Asumir riesgo y realizar aportaciones periódicas son las claves para un mejor retiro

planes de pensiones
Una pareja pasea con su nieto en Madrid.

¡Se acerca la Navidad! Tiempo de comidas, regalos, turrones... y también de aportaciones a planes de pensiones. Antes de que finalice el año, cerca de ocho millones de españoles se acercarán a su entidad financiera a realizar la aportación de rigor, persiguiendo el beneficio fiscal que ofrece. Esta es la cruda realidad de un producto cuya finalidad es buena -el ahorro futuro para la jubilación-, pero cuya ejecución debería mejorarse considerablemente por parte de los inversores. Según un estudio realizado por Abante en 2013, aportar a planes de pensiones en el último trimestre sale de media un 2,92% más caro que hacerlo periódicamente a lo largo del año.

Desde entonces, algo parece estar cambiando con la dinámica del producto. Es interesante ver la evolución del patrimonio por categorías, puesto que se observa cómo el inversor español comienza a asumir más riesgo cuando invierte en planes de pensiones. Por un lado, lo que vemos es que los productos garantizados han pasado de suponer un 35% en el conjunto de planes de pensiones, a pesar menos de un 20%. A su vez, los planes monetarios también han tenido una tendencia bajista en estos últimos años. En el actual entorno de tipos de interés cero, la mejor decisión de los inversores debería ser reducir al máximo estas categorías ya que, teniendo en cuenta las comisiones de los productos, es más que probable que lo único que tengan garantizadas sean las pérdidas desde el valor actual de la inversión.

Por el contrario, se observa cómo las categorías más agresivas (renta variable mixta y renta variable) han ido ganando peso en el conjunto de los planes individuales de los inversores españoles. Esto se debe, principalmente, a dos motivos: el buen desempeño de los mercados de renta variable y la preferencia que los inversores han mostrado hacia esta categoría en los últimos años. Además, esto también lo podemos ver al analizar las entradas por tipo de categoría. De ahí se desprende que uno de cada cuatro euros aportados a planes de pensiones va a parar a un plan de la categoría de renta variable mixta. 

¿Cuál es la clave de una buena inversión de cara a la jubilación? 

Los inversores tienden a pensar que el gestor de sus inversiones es el único responsable del devenir de sus ahorros y la realidad nos muestra que es el propio inversor el que tiene las claves para que su inversión sea un éxito en el largo plazo. ¿Cuáles son estas claves? Bajo nuestro punto de vista son dos: el ahorro periódico y la asunción de riesgo, entendiendo este como la volatilidad en el valor de su inversión.

Un estudio publicado recientemente muestra cómo evoluciona el patrimonio de una persona que aporta 5.000 euros al año -desde los 25 años hasta los 65, lo que supone una aportación total de 200.000 euros-, a un producto cuya rentabilidad es del 5% anual. Pasados esos 40 años, el inversor tendría 639.200 euros.

El ahorro periódico nos permite ir construyendo poco a poco una “mochila”, sin tener la necesidad de llegar a los últimos años de nuestra vida profesional preocupados por nuestro sustento futuro. Además, tiene una ventaja adicional y es que con cada una de nuestras aportaciones vamos generando un precio medio de la inversión, siempre y cuando no variemos el perfil de riesgo, lo que a largo plazo suele traducirse en un buen precio de entrada. Desgraciadamente, no existen muchos productos como el del ejemplo anterior que nos ofrezcan el 5% anual de manera lineal. Sin embargo, aportando periódicamente logramos suavizar mucho el precio medio de entrada de nuestra inversión, puesto que nos obligamos a aportar independientemente del momento en el que se encuentren los mercados financieros.

La segunda clave es la que muchas veces supone una mayor complicación para los inversores, que no deberían olvidar que, hoy más que nunca, para obtener rentabilidad, debemos asumir riesgo. Así, según nuestros análisis en Abante, para aspirar a un 5% futuro deberíamos invertir en un producto con al menos un 50% en renta variable. El riesgo de sufrir una pérdida invirtiendo en bolsa se minimiza considerablemente si tenemos un horizonte de largo plazo (al menos 10 años) y lo hacemos a través de un producto con un enfoque global activo que nos permita diversificar.

La virtud que tienen los planes de pensiones es que nos permiten conjugar ambos aspectos clave. Por un lado, la aportación se realiza de manera anual, lo que en sí mismo supone un ahorro periódico, y, por otro lado, son productos que los inversores utilizan con un horizonte de largo plazo, por lo que deberían tolerar un perfil de riesgo mayor. En definitiva, con lo que nos cuesta ahorrar, que al menos le saquemos partido.

Aportar a planes de pensiones en el último trimestre sale de media un 2,92% más caro que hacerlo periódicamente a lo largo del año.

César Ozaeta es gestor de fondos en Abante 

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