La inversión china en el exterior se desploma un 41% hasta octubre

La banca ha cerrado el grifo a los grandes grupos por su elevado endeudamiento

Wanda, Fosun o HNA, las multinacionales más afectadas

Wang Jianlin, consejero delegado del grupo Wanda, uno de los mayores inversores chinos.
Wang Jianlin, consejero delegado del grupo Wanda, uno de los mayores inversores chinos.

La inversión no financiera de las empresas chinas en el extranjero siguen en caída libre. Entre enero y octubre fue de 86.300 millones de dólares (73.270 millones de euros), lo que supone un 40,9 % menos que en el mismo periodo del año anterior, según anunció el Ministerio de Comercio chino. La tendencia a la caída de la primera mitad del año se confirma en el tercer trimestre, debido a dos factores: el impulso a la demanda interna frente al sector exterior y las estrecheces financieras de los grandes gigantes chinos que han protagonizado las operaciones multimillonarias de los últimos ejercicios.

Ambas tendencias han sido desencadenadas por el Ejecutivo chino. La primera con la intención de devolverle protagonismo a la demanda interna (consumo de los hogares e inversión empresarial) frente a las exportaciones. De hecho, las ventas de bienes de China al resto del mundo crecen con menos fuerza que en ejercicios anteriores. Fuentes consultadas por Efe apuntan a que la principal razón del fuerte descenso en la salida de capitales a otros mercados ha sido la campaña del Gobierno contra el exceso de gasto de los grandes grupos empresariales chinos, por lo que habría ordenado parar nuevos dispendios de gigantes como Wanda, Fosun o HNA. Esto no significa que hayan dejado de invertir, sino que el ritmo es más lento que en años anteriores.

Por sectores, inmobiliario, cultura, deportes o entretenimiento han sido los más afectados por esa limitación. Pese a ello se han seguido cerrando operaciones, como la suscrita en agosto por el empresario chino Gao Jisheng, presidente de la firma Lander Sports Development, con la adquisición del 80% de las acciones del Southampton, un club de la Premier League inglesa, por 210 millones de libras (231 millones de euros).

La inversión irracional en el exterior se ha frenado de forma más efectiva”, señaló el Gobierno chino en un comunicado, en el que destacó que el país ha mejorado su estructura industrial. En los últimos meses no se ha registrado ninguna operación en el sector inmobiliario, ni de deportes o entretenimiento. La inversión se dirigió a un total de 5.410 compañías de 160 países diferentes, principalmente vinculada al sector comercial, alquiler de equipos, manufacturero, venta al por mayor, consumo y tecnologías de la información.

En este repliegue de las empresas chinas hacia el mercado interior ha tenido también un papel decisivo el viraje de la banca pública, que hasta ahora había dado barra libre a las grandes empresas para que adquirieran compañías en el exterior. Los elevados niveles de endeudamiento, unidos a las nuevas consignas marcadas en el último plan quinquenal, han llevado al Ejecutivo chino a fijar límites para que las empresas utilicen la ingeniería financiera para lograr fondos con traspasos entre filiales y a que utilicen activos extranjeros como garantía para financiar sus compras en el exterior.

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