El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi (2-i), la presidenta de la Reserva Federal (Fed), Janet Yellen (i), el gobernador del Banco de Inglaterra, Mark Carney (2-d), el del Banco de Japón, Haruhiko Kuroda (d).
El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi (2-i), la presidenta de la Reserva Federal (Fed), Janet Yellen (i), el gobernador del Banco de Inglaterra, Mark Carney (2-d), el del Banco de Japón, Haruhiko Kuroda (d). EFE

Los bancos centrales se comprometen a guiar al mercado en la retirada de estímulos

Insisten en la necesidad de explicar con detalle cada medida

Dragi califica de éxito la labor de comunicación del BCE desde 2013

La política monetaria entra en un terreno inexplorado.Después de años de crisis en los que los bancos centrales desplegaron todas sus armas para combatir los bajos niveles de los precios y ayudar a la recuperación, ahora los artífices de las medidas ultralaxas empiezan a retirar la batería de estímulos. Es aquí donde la labor de comunicación de los pasos a seguir y su explicación detallada ocupan un papel destacado.El objetivo no es otro que el de evitar convulsiones en unos mercados que se han revelado muy dependientes de las decisiones en materia de política monetaria y de la inyección de liquidez llevadas a cabo en los últimos ejercicios.

Esta idea fue la defendida ayer en Francfort por los banqueros centrales de primer nivel. Mario Draghi, responsable del BCE, afirmó que la comunicación ha alcanzado tal importancia que es ya un instrumento más. Desde 2013 la guía de política monetaria del organismo europeo ha servido para dotar de mayor transparencia a la labor de la institución así como a las proyecciones de sus miembros. Es decir, se ha convertido en un éxito y por tanto, el banquero italiano aboga por mantenerla. Además, Draghi considera que la comunicación adquiere una nueva dimensión ahora que los tipos de interés están en el 0% y la facilidad de depósito –importe que deben pagar los bancos por dejar su dinero en la hucha del BCE –en el -0,4%, mínimos históricos. 

El responsable del BCE apuntó que el preanuncio de la política monetaria puede ser con carácter "protector" como lo fue en 2013 o más "proactivo" como el que se puso en marcha en 2015 en el que ofreció detalles más completos sobre su programa de compra de deuda, incluyendo fechas.

La labor que los banqueros centrales tienen por delante es ardua y su mandato expira en los próximos dos años. La primera en la línea de salida es Janet Yellen que a partir del 3 de febrero será sustituida por Jerome Powell. La encargada de acabar con la era de los tipos cero en EE UU hizo hincapié en la necesidad de preparar a los mercados para el cambio de política. Es decir, dejó entrever que en diciembre volverá a subir los tipos, cumpliendo así su objetivo de tres alzas. Yelle subrayó que lo importante es "explicar claramente" los objetivos de su política a medio plazo pero no anticipar las decisiones a corto plazo.

A Yellen le seguirá el responsable del BoJ, Haruhiko Kuroda, en abril. Kuroda destacó la importancia de comunicar los cambios, algo que ayudó a explicar la rebaja de los tipos a tasas negativas en 2015 para ayudar a combatir la deflación crónica.

Ya en junio de 2019 será el turno de Mark Carney cuyo reto en los próximos meses además de la política monetaria pasa por minimizar el impacto del brexit. Seis meses después expirará el mandato de Draghi.

La dificultad de una sola voz

La presidenta de la Fed Janet Yellen, insistió en la dificultad de transmitir una única visión desde el banco central. El banco central estadounidense está formada por 19 miembros y cada con sus propias opiniones.Esto acaba introduciendo ruido en el mercado y provoca vaivenes inesperados.

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