La racha alcista de Wall Street sin corrección alguna se acerca a niveles récord

El S&P suma más de 300 jornadas sin perder al menos el 5%

Los expertos temen que la reducción de balance de la Fed desate las ventas

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El vértigo no existe en Wall Street. La Bolsa estadounidense vive instalada en un rally imparable desde marzo de 2009, cuando marcó los mínimos que sucedieron a la quiebra de Lehman Brothers en septiembre del año anterior. El índice S&P 500, referente bursátil de la mayor economía del mundo, se ha revalorizado el 270% desde entonces. En lo que va de año su avance es cercano al 11,5% y si bien la subida ya no es fulgurante, el índice sigue revalidando máximos históricos en las alturas hasta el punto de que las jornadas con descensos significativos se han convertido en una completa rareza.

El manual bursátil defiende que, tras la acumulación de fuertes plusvalías, las correcciones son saludables. Una suerte de purga para depurar excesos y con la que asentar el recorrido para nuevos avances. Pero Wall Street no registra un retroceso de más del 5%, con una entidad mínima para considerarse una corrección, desde febrero de 2016, lo que está llevando a un creciente número de gestores a temer un vuelco en el ritmo alcista de la Bolsa estadounidense. Aunque solo sea por una pura cuestión estadística, al margen de que el recelo ante semejante rally bursátil también se sustente en unas valoraciones ya muy ajustadas y en el temor a cómo podrá sobrevivir el mercado –y el conjunto de la economía– sin el sustento de los estímulos de los bancos centrales.

Las cifras son apabullantes. El índice S&P lleva más de 1.400 días sin sufrir una corrección del 15% y más de 300 (308) sin registrar un descenso de al menos el 5%. El récord de resistencia sin sufrir una caída de esa magnitud está en los 394 días. En lo que va de año, solo ha habido tres jornadas con alzas superiores al 1%, frente a las 26 del año pasado, y apenas otros tres días con descensos superiores al 1%. En definitiva, movimientos mínimos que sostienen el avance y permiten que, aunque sea por muy poco, se alcancen nuevos máximos.

“Los movimientos son muy escasos y hacen que la volatilidad sea mínima. Cubrirse frente a pérdidas sale razonablemente barato”, explica Ignacio Cantos, director de inversiones de atl Capital. Así, según revela la última encuesta de gestores de fondos de Bank of America Merrill Lynch, publicada la semana pasada, el porcentaje de inversores que están tomando medidas para proteger su cartera bursátil de una corrección ha registrado el mayor incremento mensual en los últimos 14 meses.

Sin alternativa a la Bolsa

“Lo normal en un mercado alcista es una corrección de entre el 5% y el 10% en el año, que en Wall Street aún no se ha producido”, apunta Juan Fernández-Figares, director de análisis de Link Securities. Aun al contrario, aunque sea con cuenta gotas, la Bolsa estadounidense sigue subiendo ante la falta de alternativas rentables y a la vista de la mejoría sostenida de los beneficios empresariales.

“Con dos trimestres seguidos de crecimientos de resultados superiores al 3%, la Bolsa es la alternativa de inversión y el motor para las subidas”, añade Fernández- Figares. La deuda tampoco es alternativa a la inversión en Bolsa y ni las subidas de tipos en EE UU ni la expectativa de reducción de balance por parte de la Reserva Federal están impulsando la rentabilidad del bono. El treasury renta el 2,2%. “Si hay expectativa de inflación, debería estar en el 3%, apunta Cantos.

“Wall Street está inmerso en el tercer ciclo alcista más largo de la historia, en un fenómeno sustentado en el crecimiento de los beneficios y en el apoyo de los bancos centrales”, explica Alberto Espelosín, gestor de Abante, que destaca también el importante papel que han tomado las compañías tecnológicas y gigantes como Apple, Google o Facebook en este rally.

Llegados a este punto, la gran duda es si hay motivos para seguir confiando en alzas adicionales o motivos razonables para tener vértigo y vender. Para Espelosín, el diagnóstico es claro. “Lo que subyace a este rally es un escenario de economía subvencionada por los bancos centrales. Hay un riesgo de perder hasta un 20% en los próximos 2 ó 3 años si se compra ahora Bolsa estadounidense”, afirma. Espelosín explica que el consenso de mercado prevé un beneficio por acción en el S&P de 127 dólares este año y de 145 el año próximo, “muy elevada y basada en una expansión fiscal que está por llegar”.

En Bank of America Merrill Lynch la expectativa es más moderada. Su precio objetivo para el S&P está en los 2.450 puntos, lo que implica una caída cercana al 2% desde el nivel actual. La firma sí ve un mayor potencial para una corrección de entre el 5% y el 10% y reconoce que las decisiones de inversión a corto plazo cobran mayor importancia.

Desde ClearBridge Investments, filial de Legg Mason, recuerdan que un crash bursátil es una caída del 20% durante al menos más de doce meses, un escenario para el que no aprecia señales ni en los indicadores macroeconómicos ni en los financieros.

Los expertos apuntan que el detonante no para un cambio del fondo de mercado, desde el actual ciclo alcista, sino para una mera corrección bien puede estar en las próximas decisiones de la Reserva Federal, que se reúne mañana y pasado. “La Fed está en territorio desconocido. El anuncio de la reducción de balance puede ser el detonante para las caídas”, advierte Ignacio Cantos.

El impulso de las tecnológicas y sus valoraciones

El sector tecnológico, de la mano de gigantes como Amazon, Google, Microsoft, Facebook o Apple, es responsable de los renovados máximos históricos del S&P. “Muchos valores están lejos de sus máximos, lo que hace engañoso el rally”, apuntan desde atl Capital.

Los múltiplos a los que cotizan estos gigantes muestran compañías caras pero que por la naturaleza de su negocio y su liderazgo en un sector que liderará la economía en el futuro mantienen el favor de los inversores.

Alphabet, la denominación con la que cotiza Google, arroja un PER estimado para este año de 30 veces y cotiza a 4,3 veces valor en libros, de acuerdo con el consenso de Factset facilitado por Link Securities. Amazon cotiza a múltiplos estratosféricos: un PER estimado para este año de 261 veces y a 20 veces sobre su valor en libros.

En Bank of America Merrill Lynch apuntan que el el ratio de deuda neta sobre ebitda de las compañías no tecnológicas aún está por debajo de los máximos del anterior ciclo alcista. “No contemplamos una recesión de forma inminente”, añade la entidad, que recuerda que el ratio de precio sobre beneficios del S&P 500 también estaría por debajo del máximo del ciclo anterior, pese al rally acumulado.

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