La rentabilidad de los bonos lusos cae tras la mejora de su calificación

El rendimiento baja al 2,44%, el nivel más bajo desde diciembre de 2015

S&P situó el pasado viernes la deuda portuguesa en el nivel BBB-, fuera del calificativo "basura"

Pasajeros a bordo de un tranvía en Lisboa, la capital portuguesa.
Pasajeros a bordo de un tranvía en Lisboa, la capital portuguesa.

Los bonos portugueses a diez años han caído este lunes al nivel de rentabilidad más bajo desde diciembre de 2015 después de que Standard & Poor's, una de las tres grandes agencias de rating, mejorase la calificación de la deuda lusa el pasado viernes.

Con la decisión, el país, rescatado en 2011 por la troika europea a raíz de la crisis del euro, recupera el grado de inversión, es decir, su deuda deja de ser lo que se conoce como "bono basura".  La reacción de los inversores ha llevado a la deuda portuguesa a protagonizar la mayor bajada de los rendimientos entre los bonos de la la zona euro. Mientras en el entorno europeo los tipos a 10 años han retrocedido entre uno y cuatro puntos básicos, en el caso portugués han sido alrededor de 30. El rendimiento español ha descendido cuatro puntos básicos y se sitúa en 1,61% y el italiano, que apenas varía, cae dos puntos y se coloca en 1,88%.  

S&P es la primera de las principales agencias de rating en elevar la calificación de Portugal y quitarle la etiqueta de "deuda de alto riesgo" que le fue adjudicada en 2012 cuando la crisis alcanzó su punto más alto. La deuda lusa ha pasado de BB+ a BBB-, un nivel de riesgo medio. 

La agencia atribuyó la decisión a la mejora de la economía y las finanzas públicas lusas. Lisboa cerró el año pasado con el déficit más bajo desde 1975 y en junio de este año, el Consejo Europeo dio por finiquitadas las medidas disciplinarias sobre Portugal impuestas en 2014 por el incumplimiento del déficit tras solicitar el rescate financiero.

El director del Fondo de Estabilización Europea, Klaus Regling, se mostró sorprendido ante los periodistas con la decisión de Standard & Poor's durante el último encuentro informal de los ministros de Economía y Finanzas, el pasado viernes en Tallin. La mejora de la calificación llegó "más temprano de lo que se esperaba", según Regling, que aseguró que era "el resultado de un ajuste difícil en la primera mitad de esta década y de las dolorosas reformas que se llevaron a cabo".

Las autoridades portuguesas se han mostrado cautelosas ante la decisión de S&P, Cristina Casalinho, presidenta del Instituto de Gestión de Crédito Público, dijo al diario luso Público que "éste es un primer paso" y que la decisión de la agencia solo tendrá un impacto profundo en la financiación de la república cuando Moody's o Fitch hagan lo propio: "Para entrar en los índices de gobiernos, es necesario que al menos dos agencias nos otorguen el Investment Grade", declaró Casalinho.

La subida de S&P refuerza el acceso de Portugal a la liquidez del Banco Central Europeo, que exige una calificación mínima de grado de inversión. La deuda del país ha podido incluirse en el programa de compras de deuda lanzado por Mario Draghi gracias a la agencia DBRS..

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