conciliación laboral

La presencia de mujeres en los consejos no pasa de la anécdota

Según un estudio, crecen las empresas que dan más peso a la conciliación

En España es más habitual que no haya ninguna mujer en órganos de decisión que el equilibrio de género

El papel de las mujeres en los órganos de poder de las empresas de España sigue sin pasar de lo testimonial. Mientras que el debate sobre la necesidad o no de la imposición de cuotas para alcanzar unos consejos de administración paritarios no cesa, el número de mujeres que tienen voz y voto en las grandes decisiones de las compañías sigue sin crecer.

La última demostración es la segunda edición del informe Esade Gender Monitor, realizado por la citada escuela de negocios, compuesto por entrevistas a cerca de 200 mujeres que desempeñan cargos directivos o mandos intermedios en empresas del Ibex 35, multinacionales y, en menor medida, pequeñas y medianas empresas. Estas profesionales participan en el Proyecto Promociona, una iniciativa del Ministerio de Sanidad, CEOE y la propia Esade.

En base a sus respuestas, la principal conclusión que se extrae del estudio es que las compañías que operan en el país están lejos de favorecer el papel de la mujer en los altos cargos. Solo el 9% de las empresas cuenta con un comité de dirección equilibrado en cuanto a género. Esto no significa que sea paritario, sino que un consejo se considera equilibrado cuando el género menos representado no baja del 40%. Incluso son más numerosas las compañías que no tienen ninguna profesional entre sus principales cargos:casi el 14%. En el 43% de los casos el número de mujeres está por debajo del 15%, y en un 35% está entre el 16% y el 40%. “En la mayoría de organizaciones hay alguna mujer en sus consejos de administración, pero si continúan en esta proporción, no pasará de ser una anécdota”, analizó Patricia Cauqui, profesora de Esade y responsable del estudio. Esta subrayó que, dada la histórica superioridad de los hombres en los puestos directivos, las mujeres “juegan con las reglas marcadas por estos a la hora de acceder a altos cargos”, y que las compañías deben pasar de un modelo de integración, a uno de inclusión real, “donde mujeres y hombres se sienten y estructuren un plan serio”. Una de las propuestas de Esade es ligar los objetivos económicos de los directivos a la mayor presencia de mujeres en estos puestos.

La desigualdad salarial y la dificultad para la conciliación son las dos barreras principales que se encuentran las profesionales por el hecho de ser mujer, además de la falta de reconocimiento de las tareas realizadas. Todavía el 8% constata acoso de sus compañeros o superiores. La formación, las políticas de reclutamiento para captar talento femenino y la promoción son las medidas más habituales que las empresas toman para lograr el equilibrio de género. Menos de la mitad de estas han introducido paquetes de medidas para favorecer la conciliación, pese a que cada vez más toman conciencia de su importancia:en la primera edición de este estudio, el 54% de las empresas lo consideraba un problema exclusivo de las mujeres, porcentaje que ahora es del 23%; y esta vez el 65% piensa que son un modo de proporcionar más bienestar a los empleados, frente al 35% de hace un año. Aunque del dicho al hecho aún queda mucho recorrido.

“Este es un problema compartido que tenemos que afrontar todos. Y sin implicación de la alta dirección esto no va a ninguna parte”, analizó Cristina Sancho, directora de comunicación y relaciones públicas de Wolters Kluwer. Esa participación sí parece crecer: ahora cuatro de cada diez consejeros delegados están directamente implicados en lograr el equilibrio de género, casi el doble que hace un año. El departamento de recursos humanos sigue siendo el motor de estas medidas, pero como analizó Patricia Cauqui, “muchas veces se quedan en nada sin la implicación del principal directivo. Hace falta más organización y estructurar planes que vayan más allá de la nota de prensa o la pura imagen”. Otro punto relevante son las llamadas redes informales: la red de contactos y relaciones de la profesional, tanto dentro como fuera de la empresa, que aportan una mayor visibilidad y posicionamiento de cara a aspirar a altos cargos directivos. Para el 66% es algo esencial, pero el 61% dice no poder dedicarle el tiempo que desearía y el 22% no puede por sus obligaciones personales. “Si un hombre busca un nombramiento recurre a la gente que conoce. Es una cuestión de visibilidad”, afirma Cauqui. El colectivo más preocupado por no poder cultivar dicha red es el de las mujeres con hijos que no viven en pareja, un 67%. “Tenemos que empezar a pensar en nuevos métodos para mejorar esas redes”, apuntó la profesora de Esade.

“La redes informales son imprescindibles y hay que dedicarles tiempo. Te ayudan a acabar pensando que vales por tu talento y no por tu edad o por tu género”, señaló Leticia Martín, subdirectora de comunicación de Correos Exprés y única mujer presente en su consejo directivo. “Hasta que las empresas no vean la falta de equilibrio de género como un problema para su reputación, no se avanzará mucho”, señaló Cristina Sancho. “Debemos apostar por un liderazgo compartido, tanto en el ámbito privado y profesional”, cerró la profesora Patricia Cauqui.

Mismas dificultades para conciliar

Según el estudio de Esade, un 44% de las mujeres encuestadas cree que los hombres en puestos de responsabilidad tienen las mismas dificultades que ellas para conciliar vida familiar y laboral. El 17% cree que tienen más, y el 12%, menos. “Mujeres y hombres están en el mismo bando cuando se trata de reclamar un equilibrio entre su vida personal y el trabajo”, apuntó la profesora de Esade, Patricia Cauqui.

La docente detalló que los hombres “también tienen que romper un techo”, por ejemplo, al pedir sus bajas de paternidad. Según el estudio Los permisos parentales como instrumentos para la igualdad de género, de la Universidad Autónoma de Madrid, todavía hay un 25% de hombres que no disfruta de su permiso de paternidad. “La empresa mira peor a un hombre que coge su baja de paternidad que a una mujer, ya que en este último caso se da por hecho”, afirmó.

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