Draghi y Yellen rebajan expectativas ante la cita anual de Jackson Hole

El mercado aguarda pistas de cuándo subirá tipos la Fed y rebajará las compras el BCE

Las divergencias entre Europa y EE UU sostienen al euro cerca de 1,18

Janet Yellen y Mario Draghi
Janet Yellen y Mario Draghi en el encuentro de Jackson Hole de agosto de 2014. Reuters

La agenda de citas relevantes para los inversores va a ir ganando intensidad en los próximos días, en que llegará uno de los acontecimientos financieros del verano. La pequeña localidad estadounidense de Jackson Hole acoge desde este jueves al sábado el tradicional encuentro de banqueros centrales, que reúne a las primeras figuras de la política monetaria a nivel internacional y que en esta edición contará con la presencia de Janet Yellen, presidenta de la Reserva Federal estadounidense, y de Mario Draghi, presidente del Banco Central Europeo.

La economía global y el conjunto del mercado gira alrededor de sus decisiones y sus discursos serán interpretados al milímetro por los inversores, ávidos de pistas sobre en qué momento la Fed volverá a subir los tipos de interés –si una vez más este año o ya en 2018– y sobre cuándo anunciará el BCE la reducción de su programa de compras y con ello el inicio de la retirada de estímulos.

El encuentro de Jackson Hole está planteado como un foro de debate, en el que sus protagonistas intentarán evitar la presión de ofrecer novedades sobre sus decisiones de política monetaria. Así, el BCE ya se ocupó la semana pasada de enfriar expectativas y fuentes de la institución ya apuntaron que Mario Draghi se ceñiría en su intervención, prevista para el viernes, al tema central del encuentro de este año, “El fomento de una economía global dinámica”.

“Las expectativas del evento se han enfriado. Parece que Draghi se ceñirá al guión del coloquio. La sorpresa podría venir por el lado de la Fed, cuyo enfoque mucho más cauto ha reducido la probabilidad de nuevas alzas en los tipos de interés este año. Yellen podría hacer referencias a las previsiones de inflación de la Fed y dar alguna pista sobre las alzas de tipos”, señalan en Bankinter.

El último dato de IPC estadounidense del mes de julio introdujo con fuerza la idea de que podría no haber una tercera subida de tipos este año en Estados Unidos. Los precios subieron el mes pasado el 1,7%, frente al 1,8% previsto. Además, las actas de la última reunión de la Fed publicadas la semana pasada revelan que hay cierta preocupación sobre el cumplimiento del objetivo de inflación del 2%, ante lo que algunas voces se muestran partidarias de detener el alza de tipos. La semana pasada se conocieron también las actas de la última reunión del BCE, del pasado julio, que apuntan a la inquietud por la apreciación del euro, que puede llegar a ser un obstáculo para el alza de precios y retrasar por tanto la decisión de ir retirando estímulos monetarios.

Para Axa Investment Managers, el mercado está exagerando la expectativa de que no habrá más alzas de tipos en EE UU y de que el BCE anunciará en otoño la reducción de compras de deuda, clave de que el euro mantenga su fortaleza frente al dólar. Aun así, la firma no prevé que ni Yellen ni Draghi se desvíen de los mensajes lanzados en los últimos meses. Para John Bellows, gestor de Western Asset- Legg Mason, “Yellen probablemente evite dar una señal concreta de cuándo será la próxima subida de tipos”. Y añade que en el momento actual no se dan las condiciones para ello: crecimiento mayor al previsto, mejora en las condiciones financieras y alza en las expectativas de inflación.

Normas