Banco Popular
Rami Aboukhair.

El olvido de la liquidez en la caída de Popular

El CEO de Santander España se compromete a hacer la integración “de forma ejemplar”

La crisis de Banco Popular ha dejado una preocupante herencia en los bancos más pequeños. Los inversores han comenzado a exigir una prima mayor a las entidades financieras más pequeñas. Pero lo peor es el temor que se ha formado nuevamente ante la posible falta de liquidez en una de estas pequeñas o medianas instituciones. La caída de Banco Popular por falta de liquidez en solo dos días por la salida de 4.800 millones de euros en depósitos entre el lunes 5 de junio y el martes día 6 –avisó al BCE que ya no podría abrir las oficinas el miércoles porque no tenía ya efectivo– ha dejado al descubierto los errores del sistema de resolución.

Fuentes financieras conocedoras de las negociaciones que se mantuvieron entre el BCE, el Mecanismo Único Europeo (MUR), Economía y el Banco de España y el propio Popular en su crisis se preguntan si pudo haber otro desenlace para la entidad y para sus accionistas, que han perdido todo.

Afirman que la actuación del BCE para dar liquidez a Popular fue lenta y los fondos concedidos muy escasos. Popular presentó avales por 40.000 millones unas tres semanas antes de su caída y obtuvo liquidez por 3.500 millones de euros tras pedir 9.500 millones unos días antes de ser intervenido, recalcan fuentes cercanas a la entidad que entonces presidía Emilio Saracho.

Y es que las autoridades bancarias europeas no habían diseñado medidas urgentes para solventar los problemas de liquidez de un banco en resolución. No lo habían previsto.

Ese pequeño detalle hizo que se acelerara la intervención de Popular sobre el plan previsto, que fijaba en el día 10 de junio, sábado, la venta de Popular. Pero el pánico de sus clientes con la fuga de miles de millones de euros en depósitos provocó que el banco cayera en la noche del martes al miércoles.

Estas mismas fuentes, aseguran que Santander ya había mostrado su interés por Popular, y estaba dispuesto a presentar una oferta, aunque muy baja, por la entidad madrileña. El problema es que no pudo aguantar hasta el sábado. El proceso exprés de venta, en la noche del martes, y al que Economía invitó también a BBVA a participar, puso fin a una solución menos traumática, sobre todo para los accionistas y bonistas, que han perdido toda su inversión.

Es posible, según varias fuentes consultadas, que si Santander hubiera presentado su oferta sin necesidad de intervenir el banco, los accionistas hubieran recibido poco dinero, pero sí algo. Además, las acciones podrían haber subido en un futuro. La compra hubiera sido menos traumática.

El peligro es que, al ser muy bajo el precio, el consejo de administración de Popular podría haber rechazado la oferta, algo que parece que hubiera sido así según varias fuentes conocedoras de esa entonces preoferta, pero esto al día de hoy ya es solo una hipótesis. Este error puede ser aprovechado por los accionistas para demandar el proceso. Es decir al MUR, al BCE y al FROB.

Volviendo a la actualidad. La integración de las redes de Santander y Popular va a ser ligeramente más lenta de lo que se podía haber pensado inicialmente. Hay que tener en cuenta que es la primera vez que se interviene a un banco bajo el Mecanismo Único de Supervisión, bajo la metodología de un bail in, es decir, son los accionistas y bonistas en primer lugar los que se hacen cargo de las pérdidas, frente a lo que había ocurrido hasta ahora, en el que eran los contribuyentes los que asumían los números rojos. Bruselas, y entre las distintas comisiones, la de Competencia, tienen la llave de la operación.

Mientras se perfilan los detalles legales de la operación y las diferentes autorizaciones, Santander ha comenzado contactos con los directivos, empleados, clientes y accionistas de las redes de este banco y de Popular.

El consejero delegado de Santander España, Rami Aboukhair, y el responsable de la red de Popular, y hasta hace dos semanas responsable de la red de Andalucía de Santander, Alberto Delgado, han recorrido todas las territoriales del banco adquirido. Y no han perdido el tiempo. Santander adquirió Popular el miércoles 7 de junio, y ese mismo día los directivos de España de Santander se reunieron con un centenar de ejecutivos de Popular en el Edificio Beatriz de la entidad madrileña.

Pero ya el pasado lunes 12 de junio y hasta hoy día 19, Aboukhair y Delgado han mantenido reuniones con todas las direcciones territoriales de Popular. El día 12 se reunieron con la territorial Centro, que abarca Madrid, Castilla La mancha, Extremadura y Canarias. Un día después tocó el turno a los directores de la zona norte, que incluye Castilla León, Asturias, Cantabria, País Vasco, Aragón, Navarra y La Rioja.

El día 15 se reunieron con una de las territoriales más importantes, la de Galicia, donde Popular opera bajo la marca Pastor, donde es líder con una cuota de mercado del 28,9%. Hoy estarán en Levante, que incluye la Comunidad Valenciana y Murcia.

En todas estas territoriales Aboukhair ha transmitido un mensaje de tranquilidad, asegurando que los ajustes que pueden plantearse se llevarán a cabo como siempre ha hecho Santander, pactando con los sindicatos medidas no traumáticas con prejubilaciones y bajas incentivadas.

En estas reuniones el CEO de Santander España ha pedido a la plantilla que es prioritario mantener a la clientela y recuperar a los que se han ido en las últimas semanas a causa de la caída de la cotización de Popular (gran parte de los clientes que se han ido eran accionistas), y ante el pánico creado por su posible intervención.

También les ha pedido, que pese a la próxima integración, deben operar en la actualidad de forma independiente y con productos diferentes.

El responsable de Santander España se ha comprometido con todos los directivos de Popular a “ejecutar un procedimiento de integración de forma ejemplar”.

Aboukhair ha intentado convencer a la plantilla de Popular de que la operación de compra de Santander es buena para España porque “da estabilidad al sistema financiero español evitando posibles contagios”, da certidumbre a la economía del país “en un periodo de crecimiento y al millón de pymes clientes de Popular”.

Además, ha recordado que es líder en Galicia (puede que se plantee mantener la marca Pastor), como en pymes. Recordó que el banco adquirido pudo abrir al día siguiente sus oficinas gracias a la compra de Santander, con lo que se consiguió dar garantía a los 4 millones de clientes de Popular. Incluso explicó que ahora Popular “forma parte de un banco líder en banca mayorista”.

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