Cinco escenarios de resolución de la crisis de Popular

Desde la ampliación de capital hasta la resolución, existen cinco posibles desenlaces

Banco Popular
El consejero delegado del Banco Popular, Ignacio Sánchez-Asiaín.

Desgracia damente la nueva gestión del Popular no ha sido capaz de resolver –por el momento– la espiral de desconfianza que ha invadido a accionistas, acreedores y reguladores. A la difícil situación preexistente del balance del banco, se unieron unos desafortunados ajustes contables (anunciados antes de la Junta de Accionistas) y filtraciones de todo tipo a la prensa, que han sembrado las dudas en el mercado. La última víctima de esta desconfianza han sido los tenedores de deuda contingente convertible (AT1s), cuyo valor se ha desplomado en el mercado en las últimas jornadas.

Desde mi punto de vista, la Bolsa española (y el sector bancario europeo) van a estar bajo presión hasta que se resuelva la crisis del Popular. Los posibles escenarios de resolución de la crisis de banco son numerosos, aquí sólo vamos a exponer los más probables:

Ampliación de capital (sin conversión de AT1s): En este escenario se produciría un rebote de las bolsas. Supondría que Popular presentara un nuevo plan de reducción de NPAs (activos dañados) acompañado de un plan de recapitalización; ventas de activos no estratégicos y una ampliación de capital asegurada por una serie de bancos de inversión. Ambas operaciones deberían facilitar al banco cubrir el déficit de provisiones que descuenta el mercado (aproximadamente unos 4.000 millones de euros).

Absorción por otra entidad (sin conversión de AT1s): En nuestra opinión una absorción de Popular –sin conversión anterior de los AT1s– se produciría sin prima (o con una prima pequeña) sobre su valor actual de mercado. A pesar de ser una operación sin prima, entendemos que la reacción del mercado sería positiva. En este caso, habría que analizar el impacto que la operación tendría en el comprador. En caso de que el plan no fuese convincente, las acciones de la entidad compradora podrían sufrir en el mercado (en un entorno de mercado alcista).

Ampliación de capital (con conversión de AT1s): Una operación de ampliación de capital que supusiera una conversión anterior de los AT1s del Popular sería difícil de entender, dado que la entidad se estaría cerrando la puerta a emitir este tipo de instrumentos en el futuro. La conversión de los AT1s (a los mínimos establecidos en los folletos de emisión) con anterioridad a una ampliación posterior disminuiría de alguna manera la dilución de los actuales accionistas, pero tendría un efecto nefasto en el mercado AT1, cerrando las puertas a muchas entidades medianas a la emisión de estos instrumentos. En este escenario, pensamos que las bolsas reaccionarían negativamente (aunque posiblemente la caída sería mayor en el mercado de deuda subordinada –AT1s y T2–).

Absorción por otra entidad (con conversión de AT1s): En este escenario la entidad compradora fuerza al Popular a dotar las provisiones necesarias antes de la absorción. Las pérdidas ocasionadas por las provisiones adicionales llevan a la conversión de los AT1s, de modo que la entidad compradora dispondría de 1.250 millones adicionales de equity, lo cual podría mejorar el impacto financiero de la operación en sus magnitudes (disminuye la cantidad de capital a emitir por el comprador). La conversión de los AT1s se podría realizar con algún tipo de sweetener para los tenedores de los bonos. En cualquier caso, de nuevo, el impacto de la operación en el mercado de AT1s sería nefasto y posiblemente las bolsas también reaccionarían de manera negativa.

Resolución: Este sería el peor de todos los escenarios contemplados y desencadenaría una fuerte corrección de la Bolsa española y del sector bancario europeo. La posibilidad de que se produzca es baja, pero existe. Este escenario supondría que los accionistas, bonistas subordinados y posiblemente incluso bonistas senior podrían asumir pérdidas.

En este momento es difícil de anticipar cuál de los escenarios que aquí hemos descrito someramente se podría producir. Esperamos que la gestión de Popular sea capaz de llevar a cabo alguno de los primeros. En nuestra opinión, cuanto más se deteriore el balance del banco, menor será la probabilidad de que se produzca alguno de los dos primeros escenarios. Los artículos de prensa que aparecen casi a diario nos obligan a ser cautos en nuestras expectativas. Crucemos los dedos, esperemos que la nueva gerencia de Popular sepa ejecutar un plan de recapitalización que minimice las pérdidas de los distintos stakeholders y sepa maximizar el valor del banco bueno de Popular.

Luis Peña es Gestor de Fidentiis Gestión

 

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