La carne de cerdo española conquista al consumidor chino

Es el segundo país que más compra, por detrás de Francia.

Las exportaciones se disparan un 36% entre enero y marzo.

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Las exportaciones españolas alcanzaron un máximo histórico en el primer trimestre de 2017 al rozar los 70.000 millones de euros y crecer un 14,1%. Las ventas de las empresas de bienes de equipo, alimentación o automoción, los tres sectores que aglutinan la mitad de las exportaciones españolas, subieron con fuerza a tasas de dos dígitos, aunque la secretaria de Estado de Comercio, Marisa Poncela, destacó el pasado martes el crecimiento exponencial de la venta de carne de cerdo en China.

Entre enero y marzo, las exportaciones de esta partida subieron un 36% y se situaron en 124 millones de euros, lo que implica que se han multiplicado por diez en los últimos cuatro años. El pasado ejercicio, las ventas de cerdo a China rozaron los 444 millones de euros, lo que supuso el doble de lo registrado un año antes.

¿A qué se ha debido ese boom de las ventas? En primer lugar al crecimiento exponencial del número de empresas autorizadas para vender carne de cerdo a China. En la actualidad hay 29 compañías (las dos últimas lo han conseguido en lo que va de año) con el visto bueno del Ejecutivo de Xi Jinping para exportar carne de porcino, subproductos comestibles (despojos, estómagos, tripas, patas y manos) y productos deshuesados y curados con una curación mínima de 313 días. Para recibir la autorización tienen que pasar un estricto control de la Administración de Certificación y Acreditación de la República Popular de China (CNCA) y recibir la visita de sus inspectores al matadero, a la sala de despiece, almacén frigorífico, establecimiento transformación y al centro de reenvasado.

En segundo lugar, el aumento de las exportaciones españolas de cerdo responde al encuentro entre uno de los mercados que más oferta tiene (España es el segundo productor de cerdo en la Unión Europea y el cuarto mundial) y uno de los que más demanda (China es el mayor consumidor del mundo). De hecho, España es el tercer proveedor mundial de China en carne de cerdo, aunque escala a la primera posición en el caso de los hígados de cerdo y el jamón ibérico deshuesado. Ocupa la segunda posición en carne congelada, grasa de cerdo y carne salada. Aunque China ya produce la mitad de la producción mundial de carne de cerdo, los expertos auguran que la demanda local seguirá creciendo y podría alcanzar los tres millones de toneladas para este ejercicio.

Una tercera razón es la predilección de los consumidores chinos por los productos de casquería del cerdo (manos, corazón o sesos) y su apuesta por los procedentes de España, ya que suponen cerca de la mitad de las exportaciones. Los ciudadanos chinos se decantan más por el producto local cuando se trata de consumir carne fresca (por su sabor diferente) y por el importado para la casquería. Los despojos del cerdo representan el 37,2% de las exportaciones españolas, aunque no son la principal partida. El producto ligado al cerdo más exportado a China por parte de las 29 empresas autorizadas es la carne congelada, con un 59% del total.

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