Infraestructuras

La ingeniería urge al Gobierno que negocie la supresión de barreras fiscales en América

Fídex señala a Perú, Colombia, Paraguay, Bolivia y Honduras como los mercados más proteccionistas

Pide convenios sobre tributación en Arabia y Catar

A la izqierda, los altos cargos de Fomento Manuel Niño, Julio Gómez Pomar, Juan Bravo e Isaac Martín-Barbero. Enfrente, los representantes de Fidex Pablo Bueno, Valentín Estefanell y Pedro Gómez, en una reunión de abril.
A la izqierda, los altos cargos de Fomento Manuel Niño, Julio Gómez Pomar, Juan Bravo e Isaac Martín-Barbero. Enfrente, los representantes de Fidex Pablo Bueno, Valentín Estefanell y Pedro Gómez, en una reunión de abril.

Las mayores ingenierías españolas, una decena de ellas agrupadas en el Foro para la Ingeniería de Excelencia (Fídex), han trasladado al Ministerio de Asuntos Exteriores una llamada de socorro relacionada con las condiciones tributarias en mercados estratégicos de América Latina y Oriente Medio.

El frente empresarial reclama la apertura de negociaciones que allanen el camino al sector de las infraestructuras, principalmente en lo referente al trabajo de la ingeniería de proyecto, en algunos de los destinos más activos en la licitación de obra civil. El objetivo: que sean eliminados, o como mínimo se consiga una reducción, en lo que denominan “barreras fiscales”.

Preocupan Colombia, Perú, Paraguay, Bolivia y Honduras, en Suramérica, y Arabia Saudí y Catar en Oriente Medio. Desde Fídex se denuncian “aranceles”; impuestos a la repatriación de beneficios; la inexistencia de tratados de doble imposición o, cuando están en vigor, la no afectación de los mismos a los servicios de consultoría.

El caso de Perú es uno de los más claros, en la antesala de un nuevo plan de obras. España y Perú firmaron en 2006 un convenio de doble imposición que no llegó a entrar en vigor y cuyos trabajos de actualización se han retomado ahora con la presión de Exteriores. Las ingenierías españolas están sometidas a una tributación del 15% al 30% sobre la facturación por trabajos elaborados desde España para proyectos peruanos; sus filiales pagan un 29% de impuesto de sociedades y la carga sobre los dividendos es de un 5% independientemente de que sean repatriados a España o no.

Las ingenierías hablan de “aranceles” de facto en países estratégicos para el sector español

“Si aspiramos, en el mejor de los casos, a un beneficio del 6% sobre la facturación y en Perú ya se nos retiene un 15% mínimo en las facturas, resulta imposible ganar dinero allí”, se queja un alto directivo de una de las mayores ingenierías españolas.

La embajada de Perú en Madrid enmarca en la normalidad la batería impositiva a que se enfrentan las empresas extranjeras cuando trabajan en el país o participan en proyectos peruanos desde fuera: “Las reglas están claras de antemano. Lo que no hace ningún país es exponer a sus sectores locales al empuje de multinacionales sin imponer ciertas medidas”, comenta una fuente oficial que reconoce como una “anomalía” que Perú “sea de los pocos países” sin acuerdo de doble imposición con España.

En Colombia, otro de los destinos del momento para la ingeniería y con el que sí está en vigor un convenio de doble imposición, se retiene un 10% en las facturas emitidas desde España y se grava con un 5% la repatriación de dividendos en filiales participadas en menos de un 20%. El impuesto de sociedades colombiano, donde el programa 4G de autopistas ha captado cuantiosa inversión española, oscila entre el 34% y el 40%.

La retención en Honduras sobre las facturas emitidas desde aquí es del 25%; la Hacienda boliviana se queda el 12,5% y Paraguay retiene el 10%.

Ya en Oriente Medio, Arabia cobra un 15% sobre la facturación y en Catar se quedan un 5% del montante de cada factura emitida desde España por una ingeniería, ya sea a una filial, sucursal o a una catarí no vinculada.

Reforma de Sociedades

Otro caballo de batalla de las ingenierías, también relacionado con política fiscal pero esta vez en España, está relacionado con la modificación en Sociedades. En una reciente reunión con altos cargo de Fomento, los responsables de Fídex alarmaron sobre el quebranto que supone pagar “a cuenta” en España por la actividad en el exterior, cuando debería estar exenta una vez que se responde fiscalmente en origen por esa actividad generada en el exterior.

“Nos hacen duplicar el pago de Sociedades en 2017, para que se nos reconozca una devolución en 2018 que, posteriormente, se producirá en 2019. Es decir, debemos esperar dos años para que se nos devuelva un pago que no nos corresponde hacer”, explican desde Fídex.

El asunto salió a relucir en el citado encuentro con el número dos de Fomento, Julio Gómez Pomar, el secretario general de Infraestructuras, Manuel Niño, el presidente de Adif, Juan Bravo, y el primer ejecutivo de Ineco, Isaac Martín-Barbero. Las mayores ingenierías del país tienen en torno al 90% de la contratación fuera de España, de lo que deriva una gran sensibilidad hacia el tratamiento fiscal en el exterior. Y en el mercado doméstico preocupan tanto la citada reforma del impuesto de Sociedades como la remodelación de la Ley de Contratos del Sector Público con la transposición de tres directivas europeas.

El borrador que maneja el Gobierno tiene más de un millar de enmiendas de la oposición y desde Fidex se trata de inculcar que el componente técnico sea el principal argumento de adjudicación en servicios de carácter intelectual como los son los de ingeniería.

Un grupo con 6.000 millones de negocio

Fídex reúne a Typsa, Sener, Eptisa, Técnicas Reunidas, Prointec, Inypsa, ECG, Getinsa Euroestudios, Aecom Inocsa, Intecsa-Inarsa y Acciona Ingeniería bajo el mismo paraguas. Las 11 compañías suman 23.000 empleados y una facturación conjunta superior a los 6.000 millones de euros. Estas referencias forman parte a su vez de la patronal Tecniberia.

- Pablo Bueno, presidente y consejero delegado de Typsa, tomó la presidencia de Fídex en el arranque de abril. Este mandato rotatorio, que da el relevo a Leonardo Benatov, tendrá un año de duración.

- Los 6.000 millones de ingresos anuales son cosechados en un 90% a 95% en los mercados exteriores. Esta actividad internacional supone, según explican en Fídex, las tres cuartas partes de todo el negocio del sector de la ingeniería civil española en el extranjero.

- Una de las reivindicaciones del colectivo de ingenierías en la pasada legislatura fue que Fomento pusiera fin a las “subastas” de proyectos. Para ello, reclama que la calidad suponga un 80% de la valoración de las ofertas en las licitaciones y que se ponga coto a las bajas temerarias.

- Fídex anima a la Administración a utilizar el concurso restringido. En una primera fase de selección se decide entre cuatro a ocho empresas, para adjudicar en un segundo paso a la mejor oferta en términos de precio y calidad técnica.

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