Infraestructuras

Adif deja de contratar solo por precio y pondera la oferta técnica

Eleva el umbral de la temeridad en los pliegos para reducir las bajas

Adif
El ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, el secretario de Estado de Infraestructuras, Julio Gomez Pomar, y el presidente de Adif, Juan Bravo Rivera, durante una reciente reunión con representantes de la Generalitat de Cataluña.

Cada vez son más, en altas instancias de Fomento, los que piensan que la práctica de contratar proyectos y obras al precio más bajo posible ha conducido a los actuales problemas de revisión de diseños, modificados en los presupuestos e incluso a la paralización de los trabajos en infraestructuras clave, como las líneas del tren de alta velocidad. La menor disponibilidad presupuestaria hizo que el Adif, principal motor de la obra pública en España, adoptara modelos de selección de proveedores cercanos a la subasta, una práctica que empieza a enmendarse.

Algunos de los pliegos de contratos de ingeniería publicados en este mes de febrero, una vez que Juan Bravo ha tomado la presidencia y se ha reestructurado la dirección, elevan la ponderación de la propuesta técnica hasta el 49% de la puntuación, frente al 51% de la oferta económica. El precio sigue siendo esencial en la decisión de adjudicación, pero se ha equilibrado la situación desde el 25%-75% habitual en los tres últimos años o incluso desde contratos que fijaban el precio como criterio único, como los 74 proyectos de ingeniería para suprimir pasos a nivel redactados en marzo de 2016 y publicados tras el pasado verano.

Entre los concursos que se rigen ya por el nuevo baremo están los de la supervisión de obras en el Corredor Mediterráneo; servicios de control de materiales en el AVE Madrid-Galicia; asistencia en materia de seguridad y salud en obras del AVE en el País Vasco, y proyectos para la supresión de pasos a nivel.

El peso de la propuesta técnica sube al 49%, y la económica baja del 75% al 51%

Las directivas europeas en fase de trasposición (2014/23 de contratos de concesión, 2014/24 sobre contratación pública y 2014/25 de contratación en los sectores del agua, energía, transportes y servicios postales) prometen cambios en este sentido en la Ley de Contratos del Sector Público, que hoy obliga a que los criterios objetivos de contratación, como es el del precio, se lleven más del 50% en la puntuación. Con la evolución de la Ley, los criterios ligados a la calidad de la oferta y experiencia de la empresa ganarán terreno e incluso podrían aparecer como único criterio de selección en trabajos de contenido intelectual. Al respecto, la asociación de ingenierías Fidex ha mantenido reuniones con PP, PSOE, Podemos y Ciudadanos, haciendo hincapié en que el componente técnico gane mayor protagonismo en los concursos que el que se avista en el proyecto de ley de contratos.

Otro gran salto del Adif es el del endurecimiento de los pliegos para frenar las ofertas con fuertes bajas, pasando a considerarse como temerarias la media más 2,5 puntos porcentuales, desde la anterior media más una desviación de 10 puntos. En este caso estaban aplicando ya esta fórmula de forma directa –por el incumplimiento de plazo en la trasposición– la Subdirección de Planificación y Proyectos y la Subdirección de Construcción de Fomento.

  • Una legislatura de ajustes

El anterior equipo de Adif, liderado por Gonzalo Ferre, dio importantes tijeretazos en los pliegos en busca de ahorros. Una decisión que ha tenido encendidos los ánimos en la construcción.

Adif ya considera temeraria la bajada de 2,5 puntos sobre la oferta media

A la ralentización de proyectos aparejada a las menores partidas de inversión, se sumaron decisiones como la prolongación de los contratos de asistencia de control de obra (ACO), a precio cerrado (incluyendo cualquier imprevisto) y sin plazo de conclusión. Un paso que sumía en la incertidumbre a las ingenierías por tener que disponer de equipos en las obras sine díe.

Otras polémicas directrices fueron la de hacer renunciar a los licitantes a la revisión de precios o actualización de los costes de ejecución por la evolución de los precios de 16 materiales básicos en las obras (cemento, aluminio, cobre, madera, etcétera) o del coste de la energía. También trajo cola la reducción a los mínimos permitidos los gastos generales de estructura de las constructoras al afrontar un proyecto. Esto suponía bajar hasta el 13% esos costes respecto al global de ejecución, cuando históricamente oscilaban entre ese 13% y el 17%. Los gastos generales de estructura incluyen la gerencia y dirección de obra, amortización de equipos, impuestos (excluido en IVA), avales o tasas como la licencia de obras.

Ese recorte de cuatro puntos en los presupuestos, permitido por el artículo 68 del reglamento general de contratación del Estado, fue justificado por unas “circunstancias actuales [octubre de 2013] que obligan a una mayor eficacia en el uso de los recursos públicos de forma que se pueda materializar el ahorro necesario sin que se resienta la correcta ejecución de la inversión pública”.

Directiva única para Tecniberia y Asicma

Adif deja de contratar solo por precio y pondera la oferta técnica

La patronal de la ingeniería, Tecniberia, celebra hoy asamblea general extraordinaria en la sede de la CEOE para la elección de nueva junta directiva, tras la integración con la madrileña Asicma.

Concurre una única opción, con representantes del más alto nivel de Typsa, Sener, Prointec, Eptisa, Técnicas Reunidas, Eptisa o la andaluza Ayesa, entre otras. Destaca la vuelta de esta última, una de las mayores referencias de la ingeniería civil, bajo el paraguas de Tecniberia tras una sonora ruptura.

La integración de Asicma refuerza a Tecniberia como interlocutora de la Administración. De hecho, el colectivo que preside Juan Lema (en la imagen) busca acuerdos similares al logrado en Madrid con otras asociaciones territoriales.

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