Los empleadores comienzan a tomar en serio los Mooc

Los empleadores valoran la vocación de aprendizaje permanente y la capacidad de organización de quien hace programas virtuales

Una joven hace un curso en su móvil o tableta.
Una joven hace un curso en su móvil o tableta. Getty Images

Gracias a los móviles y los materiales educativos con licencias abiertas, hoy cualquiera puede hacer un curso de inteligencia artificial impartido por una eminencia de Stanford mientras viaja en el metro o el autobús. Pero ¿en qué medida es útil para conseguir trabajo? ¿Vale la pena incluirlos en el currículo?

Desde su concepción en 2008, los Mooc (acrónimo en inglés de curso online gratuito y abierto a todo el mundo) han puesto al alcance del gran público títulos y conocimientos que antes eran privativos de una élite. Solo en 2015, último año del que se disponen estadísticas, el número de usuarios que se matricularon en al menos un Mooc fue de 35 millones, el doble que en 2014, según Telefónica Educación Digital.

Pese a su popularidad, no hay evidencia clara aún del peso que tienen en los procesos de reclutamiento de las empresas. “Si bien es cierto que están en fase de crecimiento y difusión, no son todavía muchos los candidatos que llegan a nosotros indicando que han realizado alguna formación de este tipo”, señala Encarna Maroño, directora de recursos humanos de Adecco. “Aunque aquellos que creen haberle sacado máximo partido sí exponen lo que ha significado en su desarrollo profesional”, añade.

La mayoría de plataformas desde las que se imparten estos estudios dan a los alumnos la opción de obtener, a la finalización del curso, un certificado electrónico a cambio del pago de una pequeña cantidad. El usuario puede imprimir o añadir este certificado a su perfil de Linkedin, por ejemplo. Así que puede que los Mooc empiecen a ser determinantes cuando los reclutadores se tomen en serio las redes sociales, como ya está ocurriendo. De hecho, según Infojobs, seis de cada diez empresas buscan información de sus candidatos en redes como Facebook o Twitter.

35 millones de personas se matricu­laron en cursos masivos abiertos en 2015. Las empresas las tienen en cuenta para contratar

Beneficios

Las empresas buscan, más que una formación, un perfil profesional, es decir, una persona con capacidades y habilidades para desarrollar correctamente una posición concreta. Y la metodología de los Mooc puede favorecer significativamente la selección de un candidato u otro, ya que sus beneficios son muy interesantes: “La capacidad de organización de la persona, su forma de relacionarse con otros, de usar las nuevas tecnologías para alcanzar sus objetivos son algunos de los aspectos más reseñables en este nuevo modelo de aprendizaje”, dice Maroño.

Carolina Jeux, consejera delegada de Telefónica Educación Digital, compañía del grupo que presta servicios de aprendizaje online a través de plataformas Mooc, asegura que en España ya es común que los candidatos a puestos de trabajo incluyan en sus currículos y perfiles de Linkedin los Mooc que han cursado, al constituir un elemento diferenciador. “Lo hemos constatado por la creciente demanda de certificados que recibimos”, precisa.

Según Miríada X Lab, una plataforma de Mooc desarrollada por Telefónica y la Fundación Universia del Banco Santander, el 68% de sus usuarios aceptarían pagar una tarifa mayor por sus certificados electrónicos si estos contaran con una acreditación oficial, ya sea del Ministerio de Educación o de una universidad.

Desde su lanzamiento en 2014, Miríada X ha impartido más de 600 Mooc de 27 temáticas, con una media de 5.000 alumnos por curso y una tasa de finalización del 23%, una de las más elevadas, ya que la media mundial se sitúa entre el 8% y 10%, indica la firma.

“Este año tenemos previsto abrir alrededor de 250 nuevos Mooc. En 2016, los cursos que más alumnos concentraron fueron los de las áreas de tecnología, negocios y crecimiento personal”, destaca Jeux.

La ejecutiva insiste en que hacer un Mooc sí puede ser determinante para conseguir un puesto de trabajo relacionado con la materia del curso, ya que, además de los conocimientos que proporciona, es señal de que el candidato posee competencias cada vez más demandadas por los empleadores, como capacidad de superación, esfuerzo, creatividad y vocación por el aprendizaje permanente.

Y aunque muchos de ellos no se pueden acreditar, Susana Zancajo, directora de operaciones de Adecco Training, mantiene que es muy sencillo descubrir a lo largo del proceso de selección si la persona ha adquirido los conocimientos propuestos por el programa y si es capaz de aplicarlos al puesto de trabajo.

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