Estudios de posgrado

El atractivo de España para los latinoamericanos

El prestigio de las escuelas de negocios pesa más que la crisis económica y política y determina la elección de los alumnos sudamericanos sobre el idioma o la comida.

Mario Aguado, chileno de 34 años, cursa un MBA en Barcelona.
Mario Aguado, chileno de 34 años, cursa un MBA en Barcelona. El País

pesar de que las noticias que llegan de España a Latinoamérica no son nada halagüeñas (escándalos de corrupción, desempleo por las nubes, voces separatistas en Cataluña, dificultades para formar Gobierno…), la región sigue siendo una fuente importante de alumnos para las universidades y escuelas de negocios españolas.

ESADE, por ejemplo, tiene unos 200 estudiantes de Latinoamérica en programas de especialización. El peso de este colectivo sobre el total de matriculados varía dependiendo del máster. En el Full Time-MBA representa el 30%. En cambio, en el Master of Sciences in Management supone menos del 5%. “Existe también gran demanda para estudiar posgrados en Derecho, especialmente el Máster en Derecho Internacional de los Negocios, con un 40%, y en Derecho de las TIC, Redes sociales y Propiedad intelectual”, indica una portavoz de la escuela.

En IESE, el porcentaje es del 20%, aunque el centro no aporta datos absolutos. Destaca, eso sí, que de los más de 43.000 antiguos alumnos, 2.322 son latinoamericanos. La escuela inauguró un campus en São Paulo en 2001 y mantiene acuerdos con centros de nueve países cuyos estudiantes tienen la oportunidad de recibir una semana de clases en Barcelona o Madrid. Durante el curso 2015-2016, alrededor de 150 alumnos de Perú, Chile y Ecuador se han beneficiado de este convenio.

El IED, instituto especializado en diseño, dio clases en su filial de Madrid a 244 latinoamericanos el pasado curso, casi la mitad del alumnado. “Después de Europa, es el continente que más estudiantes nos envía. El siguiente es Asia”, precisa Luca Baldi, director de marketing de IED Madrid. Los programas que más interesan son el Máster de Comunicación y Moda, de Diseño de Interiores, de Diseño Textil y Superficies, y el de Dirección y Gestión de Productos de Moda.

Cuestión de reputación

Estudiantes latinoamericanos coinciden en que la reputación de las escuelas españolas es la principal motivación para estudiar aquí. “Cuando uno se pone la meta de hacer un MBA se fija más en la universidad que en el país”, asegura Mario Aguado, chileno de 34 años que realiza el Full Time MBA de IESE en Barcelona. “Uno mira los rankings de Financial Times (FT), The Economist y Forbes. Para la mayoría, el primer filtro es ese”, mantiene.

“En España no se cumple que el MBA te lleve a hallar empleo como sucede en EE UU”, dice Mario Aguado

Por fortuna para España, el desempeño de sus escuelas compensa los riesgos asociados a la coyuntura económica o política. En la última clasificación de FT, la más prestigiosa del sector, IESE ocupa la primera posición por la internacionalidad de su alumnado, y ESADE, la octava. Otro centro de Barcelona, EADA, figura entre los 50 primeros, en el puesto 44, mientras que IE lidera la lista de MBA online.

Para estos estudiantes, el idioma no es determinante en las motivaciones de los latinoamericanos que vienen a mejorar su currículo a España. “En mi clase éramos 151 y, de ellos, solo 40 hablaban español”, recuerda Ricardo Márquez, mexicano de 33 años, que recientemente hizo el MBA de ESADE. “El programa se imparte en inglés y el alumnado es extremadamente global. En mi curso había cerca de 40 nacionalidades”, añade.

En lo que asegura haberse llevado “un disgusto mayúsculo” es en la dificultad para conseguir empleo, ya que, como muchos posgraduados, le gustaría quedarse en España. “Hacer un MBA es una inversión cara, dejas un ingreso fijo y vienes con la idea de que el título te ayudará a encontrar un trabajo con el que pagar la deuda, pero eso aquí no se cumple mucho. En EE UU, en cambio, consigues empleo de inmediato”, subraya.

Márquez, sin embargo, ha hallado trabajo en la Fira de Barcelona para llevar su modelo de gestión de recintos feriales a países como Turquía, Mongolia, Qatar, México y Colombia. “He tenido suerte porque es muy raro que la Fira contrate a un MBA. Lo que pasa es que su negocio internacional está creciendo mucho y necesitaban a alguien que lo gestionase”, apunta.

Calidad de vida

En cuanto al riesgo de que una eventual independencia de Cataluña acabe afectando la homologación europea de títulos emitidos por escuelas de Barcelona, Aguado reconoce que no llegó tan bien informado sobre el problema como le gustaría. Pero lo ve como una posibilidad muy remota. “De todos modos, el prestigio de la institución pesa más que el lugar donde se encuentra”, afirma.

Los jóvenes desmontaron también el mito de que el tiempo y la comida influyen mucho en la decisión de venir a estudiar aquí. “Vivir en Barcelona, una ciudad de negocios internacionales, emprendedores, tecnología y deporte, fue para mí un valor añadido. Lo que me atrajo de verdad fue el programa”, subraya Márquez.

El idioma sí es uno de los principales ganchos en los másteres online, para los que Latinoamérica es una gran cantera de matriculados. La Universidad Oberta de Catalunya (UOC) registró 700 estudiantes de la región en 2014-2015, el 5,2% del total. Y espera superar los 800 en el presente curso. “La cercanía cultural y la lengua ayuda a que sea un destino atractivo”, concede Soreya Reyes, directora de UOC en México. “Para acceder a programas en EE UU tienes que demostrar que dominas el inglés, lo que conlleva exámenes costosos. España no te pone barreras en ese sentido”, precisa.

No obstante, defiende que el país es también una opción interesante para posgrados online porque su oferta abarca áreas de conocimiento nuevas como e-health, telemedicina, business intelligence y big data, de las que en América Latina no existen programas o, si los hay, son presenciales.

La versión impresa de este artículo se publicó el domingo 11 de septiembre de 2016 en el extra Formación de El País y Cinco Días.

Normas