España, Colombia y la UE toman medidas para potenciar sus recursos naturales

Las nuevas tecnologías impulsan la agroalimentación

El fin del conflicto colombiano descubre nuevas especies en el país latinoamericano

Planta de biomasa generada con restos madereros.
Planta de biomasa generada con restos madereros. Thinkstock

Colombia, España y el conjunto de la Unión Europea constituyen tres ejemplos de cómo la bioeconomía puede potenciar la creación de riqueza.

España está aumentando la competitividad de sectores como el agroalimentario, el forestal y la biomasa, que ya suponen el 6,5% de su PIB; el fin del conflicto armado está permitiendo al Gobierno de Colombia acceder a ingentes recursos naturales de territorios hasta ahora vetados por la presencia de la guerrilla, y la Unión Europea pretende producir más con menos, reducir desechos y mejorar la eficiencia energética.

El uso sostenible de los recursos de origen biológico tiene un gran potencial, avanzaron los participantes en un simposio organizado recientemente por la Fundación Ramón Areces en colaboración con BioEuroLatina. Y las posibilidades de actuación son muy extensas.

Agroalimentación

España es un ejemplo de cómo los productos naturales pueden generar riqueza. El 6,5% del producto interior bruto de nuestro país está basado en la bioeconomía, con un 8% de población ocupada en ella a principios de 2016, según Manuel Lainez, director general del Instituto Nacional de Investigación y Tecnología Agraria y Alimentaria (INIA).

El sector más importante es el agroalimentario, con el 5,59% del PIB, mientras que la actividad forestal representa el 0,6% y la biomasa, el 0,34%. Además, el 22% de las empresas agroalimentarias invierte en innovación (el 25% con ayudas públicas de financiación).

La cifra

6,5% es el porcentaje que representa la bioeconomía en el PIB español. 

El sector más importante es el agroalimentario, con el 5,59% del producto interior bruto, mientras que la actividad forestal representa el 0,6% y la biomasa, el 0,34%.

Como apuntó Lainez, España está aplicando nuevas tecnologías a todas sus actividades relacionadas con la bioeconomía para “aumentar la seguridad alimentaria, mitigar el cambio climático, utilizar mejor los recursos naturales y potenciar la competitividad de las empresas”. Y se ha propuesto “impulsar la producción forestal, la transformación de alimentos, la producción marina, la biomasa, los bioproductos y la bioenergía”.

De acuerdo a los datos de Carmen Vela, secretaria de Estado de Investigación, Desarrollo e Innovación del Ministerio de Economía y Competitividad, “España cuenta con 2.800 grupos de investigación trabajando en áreas relacionadas con la bioeconomía”. Y en los tres últimos años ha aportado el 10% de los proyectos incluidos en el programa Horizonte 2020 de la Unión Europea.

Otro ejemplo es Colombia, un país que cuenta con 54.871 especies registradas en el 50% del territorio nacional, mientras que se desconocen las existentes en los lugares ocupados hasta ahora por la guerrilla. Sin embargo, según explicó Felipe García, director de Colombia Bio, el departamento de Ciencia e Investigación del Gobierno de su país está aprovechando el fin del conflicto para que los científicos accedan a ellas y descubran más recursos. “Entre los objetivos de Colombia Bio está el desarrollo de aplicaciones agrícolas y marinas que beneficien a las comunidades locales. “Ya hemos encontrado nuevas especies de hongos, plantas y anfibios”.

Más con menos

Alfredo Aguilar, representante de la Federación Europea de Biotecnología, indicó que la Unión Europea “está llevando a cabo una revisión de la estrategia para no derrochar y producir más con menos. Además, hay que disminuir el uso de fertilizantes, mejorar la eficiencia energética, solucionar el problema de las sequías y reducir los desechos agrícolas, forestales, animales y domésticos”. Hay que tener en cuenta que, en estos momentos, “el 30% de los alimentos que se producen en la UE se tira directamente a la basura”, denunció.

Entre las medidas que se está planteando la Unión Europea destacan nuevas inversiones en investigación, innovación y educación, así como un reforzamiento de distintas políticas de apoyo que implican a diferentes ámbitos y sectores productivos.

Una estrategia que, en mayor o menor medida, se está extendiendo a otras zonas del mundo, ya que todos los expertos coinciden en que la bioeconomía será una pieza clave para el desarrollo de un planeta en el que habitan 7.500 millones de personas y en el que será necesario alimentar a 9.000 millones en el año 2050.

Una ayuda para superar retos

La bioeconomía puede ayudara resolver muchos de los grandes desafíos del planeta.

Alimentación. Según la secretaria de Estado de Investigación del Gobierno de España, las actividades de origen biológico contribuyen a resolver las necesidades de alimentos y la demanda de energía.

Otras necesidades. Solo con el 10% del dinero que mueven las guerras se podrían cubrir las demandas básicas de la población mundial, según Federico Mayor Zaragoza, presidente del Consejo Científico de la Fundación Ramón Areces.

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