Aniversario de la moneda única

Cuando el café costaba 50 céntimos (80 pesetas)

Los salarios han crecido mucho menos que los precios, consecuencia de que el euro haya encarecido el coste de la vida

Cuando el café costaba 50 céntimos (80 pesetas)

Aunque parezca mentira, el euro no lleva utilizándose toda la vida. La moneda única se puso en circulación el 1 de enero de 2002 en 12 países europeos. En aquel momento gobernaba José María Aznar, la capa de Ramón García era la protagonista en las campanadas de TVE y el programa más visto de la televisión era Operación Triunfo. En 2017 la eurozona, ahora formada por 19 Estados, soplará las 15 velas de la tarta de cumpleaños y, como cantó Rosa en Eurovisión aquel 2002, Europe's living a celebration, con sus luces y sombras. 

El euro llegó entonces a nuestros bolsillos, aunque llevaba ya desde 1999 como moneda oficial para las operaciones financieras. "Se estableció la ley 46/1998 que perseguía establecer la norma fija de conversión de 166,386 pesetas a 1 euro", cuenta Carlos Salvador, profesor de Cunef. Hasta 1998 el tipo de interés del dinero lo dictaba el Banco de España y estaba en el 5,5%. En enero de 1999 pasó a manos del BCE y el tipo de interés de los países del euro, incluido España, se unificó en el 3%. Esta bajada de los tipos fue clave en la denominada burbuja inmobiliaria. 

"La llegada del euro trajo la burbuja porque se bajaron los tipos, lo que permitió a la gente endeudarse", señala Miguel Ángel Bernal, profesor del IEB. Algo que comparte Raymond Torres, director de coyuntura y estadística de Funcas. "Los tipos de interés bajaron e incluso fueron negativos y se creó una burbuja que luego desembocaría en la crisis". 

El coste de la vida se multiplicó desde entonces. tanto los productos como los servicios subieron sustancialmente de precio, en un primer momento por el fenómeno conocido como redondeo. "Algunas empresas aprovecharon ese momento de transición para llevar a cabo una subida", afirma Salvador. Según el INE, el índice de precios de consumo (IPC) subió un 36% entre enero de 2002 y noviembre de 2016. Aunque habría que diferenciar dos claros períodos: el primero, entre 2002 y 2007, cuando los precios se alzaron. 

"El impacto en los precios fue grande en los bienes de consumo también debido a la mayor demanda interna producida por la creación del euro", indica Torres. Y el segundo período, de 2008 a 2016, con la crisis económica, cuando los precios cayeron. Torres comenta que hubo un estancamiento e incluso la tasa de variación anual del IPC a final de 2014 fue negativa, del -1%. de hecho, el BCE ha combatido el riesgo de deflación en Europa con una programa de compra de deuda desde marzo de 2015.

Los ciudadanos han podido notar que las actividades de su vida diaria son mucho más caras que en 2002. La verdadera medida de la magnitud del incremento de los precios está en que ese aumento no fue acompañado de la subida de los salarios. "Por eso, muchos ciudadanos percibieron que la entrada del euro supuso un incremento de los precios y una caída de su poder adquisitivo. Por tanto, más que hablar de un efecto euro, se trata de que los salarios no suben en la misma proporción que los precios", asegura Salvador.

El salario medio pasó de 19.802 euros en 2002 a 22.858 euros en 2014 (últimos datos oficiales), según el INE, lo que supone un incremento del 15%. El salario mínimo interprofesional subió un 60%, al pasar de 442 euros en 2002 a 707 en 2017.

Metrobús en Madrid

Un billete de 10 viajes para usar en el transporte público urbano madrileño costaba cinco euros en 2002. 15 años después el precio se ha más que duplicado, hasta los 12.20 euros.

Productos farmacéuticos

Ir a la farmacia también es más caro. Un Reflex Spray costaba 5,86 euros en 2002, cuando ahora son 11,75 euros. Veinte aspirinas pasaron de 2,75 euros a 4,85.

Café con leche

El precio de tomar una taza de café se duplicó, al pasar de 0,50 euros a 1 euro en 2016.

Ir al cine o un concierto

Ver una película en el centro comercial La Vaguada costaba 5,25 euros en 2002, cuando actualmente son 8,80 euros, lo que supone una subida del 64%, frente al 36% del IPC. Dos entradas del concierto de Iron Maiden en Las Ventas en junio de 2003 costaron 67 euros. Con ese dinero no se pudo comprar un único tique para ver al grupo de heavy metal en el BarclayCard Center en julio de 2016, ya que costaba 78,50 euros.

Barra de pan

Una barra de pan costaba entre 0,35 y 0,50 euros. Ahora, el precio oscila entre 70 céntimos y 1 euro.

Producto de limpieza KH-7

Una botella del quitagrasas KH-7 costaba 1,75 euros en 2002. Quince años más tarde, el precio en el supermercado de este producto es de 2,49 euros.

Restaurantes

También los restaurantes aumentaron sus precios estos 15 años. Una pizza mediana en Telepizza costaba 10,50 euros en 2002, mientras que ahora son 17,50 euros. Comer un menú del día en la Escuela Universitaria de Informática (ahora renombrada ETSISI) de la Universidad Politécnica de Madrid ha pasado de 3,91 euros a 5,20 euros.

Bombona de butano

La bombona de butano subió de 8,60 euros a 12,28 euros, aunque llegó a costar 17,50 euros entre 2013 y 2015.

Electricidad

Los costes energéticos también se elevaron. El importe por una potencia contratada de 3,3 kW con Endesa durante dos meses era de 9,20 en 2002, cuando en la actualidad supera los 20 euros. El precio por kilovatio se ha duplicado de los 7,92 a los 14,07 céntimos.

Gasóleo

Un litro de gasóleo en la estación de servicio de Repsol de Vera (Almería) en enero de 2002 tenía un precio de 0,676 euros, mientras que esta semana costaba 1,189 euros. Por tanto, con 30 euros se repostaban 44 litros en 2002, mientras que ahora solo serían 25 litros.

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