Antes de firmar, entender todas las condiciones y sus consecuencias

¿Qué 3 cosas tener en cuenta de las hipotecas fijas?

¿Qué 3 cosas tener en cuenta de las hipotecas fijas?

Están ganando terreno. Las hipotecas fijas van aumentando aunque siguen siendo las hipotecas a tipo variable las favoritas entre los que firman una hipoteca. Así lo demuestran los últimos datos publicados por el INE (Instituto Nacional de Estadística) correspondientes a agosto, donde las hipotecas fijas suponían ya el 28,3% de las constituidas frente al 71,7% de las hipotecas variables. Si lo comparamos con los datos de agosto de 2015, el aumento es claro, ya que las hipotecas a tipo fijo representaban el 10,8% de las constituidas.

Las entidades han impulsado la comercialización de este tipo de hipotecas, aumentando su oferta y haciéndola más atractiva. ¿Su baza? El temor por una subida de los tipos de interés (que hoy día es imposible de predecir) que dificulte el pago de las cuotas de una hipoteca a tipo variable.

La tranquilidad de saber lo que se pagará mes a mes sin sorpresas es el mayor reclamo, a pesar de que ello suponga contratar una hipoteca más cara que si lo hacemos a través del tipo variable. Pau A. Monserrat, economista de iAhorro, lo tiene claro: “estamos en el mejor momento de la historia para contratar una hipoteca fija porque tenemos los tipos fijos más bajos de la historia”.

Pero conviene saber algo más allá de un tipo de interés “bonito” a la vista.

  • Comisión por compensación por riesgo de tipo de interés: en torno al 5%

Es según Pau A. Monserrat, “el mayor pero de las hipotecas fijas, porque si queremos cambiar de hipoteca y/o de banco, nos pueden cobrar un 5% de la deuda”. Una comisión que tener muy en cuenta dada la alta cantidad de dinero que supondría en caso de tener que asumirla y que está regulada a través de la Ley 41/2007, de 7 de diciembre.

La existencia de esta comisión que puede rondar hasta el 5% del capital pendiente, se justifica de la siguiente manera: La hipoteca garantiza unos ingresos a la entidad durante todo el plazo. Pero puede darse la circunstancia en la que el hipotecado decida cancelar la hipoteca. Esta cancelación generará una pérdida de ingresos para el banco, sumado a que los tipos en el mercado estén siendo inferiores que cuando se formalizó el préstamo hipotecario, he aquí la justificación de esta comisión, ya que con este porcentaje que podrá ser de hasta el 5% del capital pendiente se compensa (como bien dice su nombre) al banco porque ahora si quiere volver a prestar ese dinero, lo tendrá que hacer a un tipo de interés menor que el que estaba cobrando al cliente que acaba de cancelar la hipoteca.

  • Productos vinculados: el interés sube si no se cumplen condiciones

Circunstancia que ocurre tanto en las hipotecas fijas como en las variables. Se ofertan diferenciales muy atractivos pero condicionados al cumplimiento de numerosos y exigentes requisitos en algunos casos.

Entre los más habituales: contratación de un seguro de vida, contratación de un seguro de hogar, domiciliación de nómina (en algunos casos con importes mínimos de 2.000€), utilización de las tarjetas de crédito y débito con un número mínimo de veces en un plazo determinado (1 vez cada 3 meses, 1 cada 6 meses…) y/o aportaciones a un plan de pensiones gestionado por la entidad (habitualmente aportaciones anuales de 600€).

Las buenas condiciones se mantienen siempre y cuando se cumplan con los requisitos. En caso de no hacerlo, el tipo de interés nominal puede verse aumentado hasta en 1,20 puntos porcentuales según fuentes consultadas.

  • Exigen el pago del 20% o 30% del inmueble

Si nos vamos a hipotecar, sea en el modo que sea (fija o variable) hay que tener claro que sin ahorros previos no vamos “a ningún lado”. Las hipotecas que daban el 100% de la financiación son historia y es necesario aportar el 20% o el 30% del valor del inmueble (dependerá de si es para primera o segunda vivienda normalmente).

Además, hay que tener en cuenta, esto sí en las hipotecas fijas, que el plazo es más reducido, no superando casi nunca los 30 años. Aunque bien es cierto que mientras lo raro antes era ver hipotecas fijas por encima de los 20 años, ahora el plazo en la oferta de las hipotecas fijas va desde los 10 hasta los 30 años. En el plazo, también tendrá que ver si la hipoteca es para primera o segunda vivienda, pudiendo ser para ésta última un menor plazo.

Normas