La salida del Reino Unido de la UE

¿A qué destinos turísticos les puede afectar más el 'brexit'?

Cataluña y Madrid apenas lo sentirían, ya que el turismo británico apenas representa un 11,45% y un 8,72% del total, respectivamente

Origen de los turistas que visitan España Ampliar foto

A finales de junio, los británicos optaron, contra todo pronóstico, por dejar de pertenecer a la UE. Así lo manifestaron de forma mayoritaria en un referéndum que daba el pistoletazo de salida para la “desconexión” definitiva del resto de socios comunitarios, entre ellos España, que al menos se prolongará durante dos años. La mayor o menor duración vendrá dada por si el Ejecutivo dirigido por Theresa May opta por un brexit blando, con determinadas licencias para la libre circulación de personas o capitales, o un proceso duro, con restricciones inéditas hasta ahora.

Funcas prevé que Baleares podría perder un punto de PIB en 2017

La salida del Reino Unido disparó la incertidumbre entre los grandes destinos turísticos, ya que es el primer mercado emisor de viajeros extranjeros. Entre enero y septiembre llegaron 14,43 millones de visitantes británicos, lo que supone un 23,9% del total. Dicho de otra manera que uno de cada cuatro viajeros foráneos procede de Reino Unido. Por lo tanto, el brexit y sus efectos pueden tener un impacto directo en seis autonomías (Cataluña, Baleares, Canarias, Andalucía, Comunidad Valenciana y Madrid), que concentran el 91% del turismo extranjero. En cuatro de ellas (Baleares, Canarias, Andalucía y Comunidad Valenciana), Reino Unido es el mercado más importante.

Estas cuatro regiones serían las más afectadas por el brexit y la previsible menor llegada de turistas en el medio y corto plazo. En términos absolutos, la autonomía que más visitantes británicos recibe es Canarias, con 3,2 millones hasta agosto, seguida por Baleares (2,8 millones), Andalucía (2,1 millones) y Comunidad Valenciana (1,7 millones). Si el análisis se realiza sobre el total de visitantes recibidos hasta agosto, el porcentaje más elevado se da en Canarias, con un 37,25% del total, seguida por la Comunidad Valenciana (31,86%), Andalucía (29,19%) y Baleares (28,84%).

A salvo del brexit quedan, por ahora, Cataluña y Madrid, en los que los turistas británicos apenas representan un 11,45% y un 8,72% del total, respectivamente. Estas cifras tan bajas obedecen a la mayor diversificación geográfica de sus viajeros, gracias en gran medida por disponer de dos aeropuertos (Adolfo Suárez Madrid-Barajas y El Prat), que son las dos puertas de entradas para los viajeros de ocio y negocio procedentes de Asia, África, América o la UE a toda España.

En el caso de Cataluña también favorece la proximidad geográfica de Francia, que hace que sea su primer mercado emisor, ya que en la gran mayoría de casos no es necesario el transporte en avión y los desplazamientos se realizan por carretera. Todo ello ha llevado a que Francia se haya destacado como el mercado más importante, con el doble de visitantes que el Reino Unido. Mucho más llamativas son las cifras de Madrid, que tan solo ha recibido 325.000 visitantes británicos hasta agosto, una décima parte de los recibidos por Canarias en el mismo período. El flujo de viajeros internacionales en Barajas provoca que el mercado más importante para Madrid sea América sin EE UU, de donde proceden el 22,1% de las llegadas y el segundo más relevante sea el resto del mundo, en el que se engloban África, Asia o Europa.

La autonomía que puede resultar más afectada en el futuro por la salida del Reino Unido es Canarias, en la que el aumento de las conexiones aéreas y la entrada de las líneas de bajo coste ha sido determinante para su despegue, con un aumento de más de un millón de turistas en doce meses, de los cuales una parte muy importante son británicos. El Ejecutivo regional no prevé impacto ni en el invierno de 2016 ni en el verano de 2017, aunque sí avanza que puede afectar a los denominados acuerdos para el “cielo único europeo” que permiten una mayor conectividad y bajadas de precios en el transporte aéreo.

También Baleares resultará especialmente afectada tanto por el elevado peso del turismo en la economía balear (un 45% del total, el más alto en todas las autonomías) como por la relevancia del turismo británico entre sus visitantes (un 28,84% del total).

Así lo ponía de manifiesto un informe de la Fundación de las Cajas de Ahorro (Funcas), hecho público la pasada semana, en el que se apuntaba a Baleares como la comunidad autónoma que más crecerá al cierre de este año, con un avance del PIB del 3,5%, por encima de la media nacional del 3,1%. En 2017, la salida del Reino Unido de la UE, visibilizada sobre todo en un encarecimiento de los viajes a Baleares, provocaría un descenso en el número de visitantes recibidos y un ajuste de un punto en el PIB, que tan “solo” avanzaría un 2,5%. Pese a ello se mantendría por encima del 2,3% de la media estatal.

Libra depreciada, competidores hundidos

El día en el que se celebró el referéndum del bréxit, el cambio entre el euro y la libra se situaba en 1,31 euros por cada libra. Casi cuatro meses después, el cambio ha bajado a 1,11 euros, lo que supone una depreciación del 15,3% y un encarecimiento en la misma proporción de los viajes a España. Los resultados hasta septiembre y las previsiones de reservas de asientos de Aena muestran que ambos movimientos no han tenido ningún impacto. En los diez primeros meses del año han llegado 14,4 millones de viajeros británicos, un 13% más, y las previsiones de reserva de asientos de Aena reflejan crecimientos previstos del 21,2% en noviembre y del 29,2% en diciembre.

El informe mensual del Instituto de Estudios Turísticos, correspondiente a octubre, lo justifica por la inercia positiva de la campaña de verano. En verano, el mercado español para los británicos creció un 20% frente a la media del mercado (5%). Esta diferencia se basa “en los datos negativos que presentan algunos países competidores como Túnez (en el que la turoperación ha dejado de operar), Egipto (-72%) y Turquía (-29%).

Una de las principales razones, tal y como confiesan los turistas británicos en las encuestas que cumplimentan en las oficinas de turismo, es la posibilidad de disfrutar de un sistema sanitario con cobertura pública. De ello se aprovechan tanto los turistas como los 234.576 residentes empadronados a 1 de enero de 2016.

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