Motor

Nissan apuesta por Reino Unido y da alas a un ‘brexit’ blando

Londres logra la primera gran inversión desde el referéndum

Planta de producción de Nissan
Planta de producción de Nissan REUTERS

La decisión de Nissan de ampliar su planta en Reino Unido hasta convertirla en una de las mayores del mundo ha dado alas a los partidarios de un brexit blando, que mantenga un acceso privilegiado de las compañías británicas al mercado europeo. Algunos socios europeos, encabezados por Francia, se resisten a ese plan. Tras casi cuatro meses de incertidumbre y de discretas negociaciones entre el Gobierno británico y Nissan, la automovilística japonesa anunció la semana pasada una ampliación de la inversión en su planta británica de Sunderland, lo que garantiza el empleo de sus 7.000 trabajadores. Se trata de la primera gran inversión anunciada por una multinacional desde que el brexit se impuso en el referéndum del 23 de junio.

La decisión ha sido interpretada, sobre todo en Reino Unido, como la señal de que el Gobierno de Theresa May apostará por un brexit blando, que permita a las fabricas instaladas en suelo británico exportar al mercado europeo sin trabas ni aranceles.

La automovilística japonesa, aliada en Europa de la francesa Renault, ha señalado que “la decisión [de invertir] llega después de que el Gobierno de Reino Unido se haya comprometido a garantizar la competitividad de la planta de Sunderland”, sin concretar en qué consiste la promesa de Londres.

El Gobierno de May ha negado que haya prometido compensaciones financieras a Nissan en caso de perder el mercado europeo, lo que refuerza la tesis de que el compromiso gira más bien en torno a un brexit blando. Algunas fuentes del Gobierno británico admiten que el compromiso incluye la garantía de que Nissan preservará su acceso al mercado comunitario desde Sunderland, una ventaja que solo es posible si Londres llega a un acuerdo cómodo con los socios de la UE.

El Ejecutivo de May, que tiene previsto activar las negociaciones de salida de la UE el próximo mes de marzo, parecía hasta ahora dividido entre los partidarios de una ruptura total e inmediata o brexit duro y los que abogan por un divorcio de terciopelo que deje casi intactas las relaciones económicas, financieras y comerciales entre Reino Unido y el resto de la UE. La inversión de Nissan parece indicar que, de momento, ganan los partidarios de una solución pragmática que dañe lo menos posible a la economía británica. 

El analista Wolfgang Munchau señalaba ayer, en su columna en Financial Times, que el punto de encuentro entre los dos bandos podría ser un largo periodo transitorio hasta el brexit definitivo, durante el cual el acceso al mercado único estaría garantizado. Munchau interpreta que la inversión de Nissan apunta a que esa será la solución.

Nissan parece haber logrado las garantías que buscaba. Pero la negociación con el resto de socios no será fácil. Francia ya ha anunciado que no tolerará un brexit que permita a Reino Unido mantener los privilegios de pertenecer a la UE sin ninguna de sus obligaciones. La posición de Alemania, Italia, España y Holanda puede ser más suave pero no del todo condescendiente. Sin acuerdo unánime, Reino Unido quedaría automáticamente fuera de la UE en la primavera de 2019, con gran impacto para empresas como Nissan.

Exportaciones

La planta británica de Nissan abrió en 1986 y desde entonces han salido de ella casi nueve millones de vehículos, el 80% con destino a la exportación. La automovilística japonesa quiso ampliar antes del referéndum la planta para producir el nuevo modelo del Qashqai y añadir el modelo X-Trail.

Pero la victoria del brexit abrió un gran interrogante y Nissan amenazó con paralizar las inversiones en Reino Unido si el Gobierno británico no le clarificaba el futuro estatus del país. Y la clarificación parece apostar por un brexit blando, escalonado y sin barreras comerciales.

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