Energía solar

La fotovoltaica abarata el riego

Un tercio de los escasos megavatios instalados en España en 2015 se destinó al campo

La fotovoltaica abarata el riego

La fotovoltaica se adentra poco a poco en el sector agrícola. Ya sea para calentar el agua en granjas, bodegas o bien para bombearla en sistemas de riego, la energía solar aumenta su presencia en el campo. De hecho, al menos un tercio del total de megavatios que se instalaron en España en 2015 (apenas 49) tuvo como destino la agricultura.

“Es una salida natural en la que ha influido mucho la reducción de los costes de instalación”, explica Xabier Albistur, presidente de la sección solar fotovoltaica de la Asociación de Empresas de Energías Renovables (APPA). En su opinión, esta evolución apunta hacia un fenómeno que sucede en todo el mundo.

Una ventaja de la fotovoltaica es que evita el traslado de energía de un lugar a otro, con lo cual baja costes y, además, no carga al sistema. “La solar está adquiriendo mucha importancia a escala global, porque crea un sistema distribuido no vinculado a las grandes redes que transportan la electricidad a miles de kilómetros; algo que es muy costoso”, puntualiza Albistur.

Y añade: “Hoy cuesta más un kilómetro de red que la instalación de un megavatio solar. Esto es lo que importa. Y uno de los efectos positivos que tiene esta tecnología es su aplicación a la agricultura, sobre todo al riego”.

Este es precisamente el sentido de la última campaña, Riega con el sol, emprendida por la Fundación Desarrollo Sostenible. Su objetivo es facilitar la integración de la solar en la gestión del agua. Según esta entidad sin ánimo de lucro, con sede en Murcia, si los agricultores emplearan esta tecnología para regar sus cultivos podrían ahorrar hasta un 70% de lo que pagan ahora a las eléctricas.

La fundación estima, además, que el precio del metro cúbico de agua desalinizada con energía solar saldría a 25,12 céntimos, frente a los 40 que cuesta con la electricidad convencional.

La realidad, sin embargo, es que el sector permanece estancado en España, solo 49 megavatios en 2015, mientras crece en todo el mundo, 51.000 megavatios en dicho periodo. Esto demuestra claramente que nuestro país va en contra de la tendencia global, según datos del Estudio del impacto macroeconómico de las energías renovables en España en 2015, elaborado por APPA.

En Europa, Reino Unido instaló 4.000 megavatios; Alemania, 1.400, y Francia, 1.100, cifras que están muy lejos de las registradas en España. “La apuesta decidida por la fotovoltaica tiene su base en que en apenas una década ha reducido drásticamente sus costes de inversión en torno a un 80%, hasta convertirla, en muchos casos, en la fuente de generación de electricidad más ventajosa frente a las tradicionales”, subraya el informe.

José Donoso, director general de la Unión Española Fotovoltaica (Unef), señala que el sector tiene muchas ganas de remontar: “Hay expectativas, se espera volver a la normalidad, a que las instituciones apoyen a un sector con empresas que, a nivel internacional, están cosechando muchos éxitos. Creemos que vale la pena apostar por una tecnología que ha sido pionera y que ya solo pueda dar satisfacciones a la economía española, tanto desde el punto de vista de su contribución a la generación de una energía más barata y limpia como de la creación de empleo y de riqueza”.

Aunque, añade Donoso, para que se desarrolle el autoconsumo, un factor clave, tendrían que eliminarse las barreras que se le han puesto: “El impuesto al sol para todas las instalaciones de más de 10 kilovatios, es decir, el pago de cargas por la energía que se autoconsume; simplificar los trámites administrativos, porque es una auténtica pesadilla poner en marcha y desarrollar proyectos, y que se permita el autoconsumo colectivo”.

Las cifras

80% se han reducido los costes de inversión de la tecnología solar fotovoltaica en apenas una década en España.

49 megavatios de fotovoltaica se instalaron en España en 2015. En Reino Unido, 4.000; en Alemania, 1.400, y en Francia, 1.100.

Para Ana Rosa Lagunas, directora del departamento de energía solar fotovoltaica de Cener, “el principal desafío al que se enfrenta es, una vez alcanzada la paridad con la red en muchos ámbitos geográficos, avanzar en la reducción del coste del kilovatio/hora generado”.

En esta actividad, señala, está presente Cener con su participación en el desarrollo de tecnologías más versátiles, eficientes, duraderas y baratas y, especialmente, “con el desarrollo de nuevos conceptos de módulos fotovoltaicos que puedan ser fácilmente integrables tanto en el entorno urbano e industrial como en las zonas aisladas”.

En tanto, Mónica Aguado, directora del departamento de integración en red de renovables de dicha institución, considera que el desarrollo de sistemas de generación renovable cerca de los núcleos de consumo favorece la opción del almacenamiento para asegurar el correcto funcionamiento de estas redes locales mediante una óptima gestión de la energía.

“En las redes inteligentes, el almacenamiento de energía juega un importante papel en la gestión de los recursos. Por tanto, se puede decir que es el compañero perfecto de viaje para la fotovoltaica, ya que le aporta un mayor valor añadido y consigue que sea más versátil”, resalta.

Xabier Albistur concluye: “La carga impositiva es algo que tiene que revisarse de forma inmediata. No tiene sentido que se ponga un impuesto a la producción cuando es limpia. Debería aplicarse a las energías contaminantes, no a aquellas que contribuyen a la disminución del dióxido de carbono”.

Baterías de plomo, litio y aluminio-aire

Albufera Energy
Baterías de Albufera Energy.

Es uno de los grandes desafíos tecnológicos. El almacenamiento hace que un gran porcentaje de la energía solar generada sea para autoconsumo, garantiza la seguridad de suministro y estabiliza los precios de la electricidad. Sin embargo, uno de los mayores obstáculos para que viviendas y empresas se decanten más por el autoconsumo es la alta inversión para generar y almacenar.

Hay avances en este sentido. Una empresa española, Albufera Energy, comercializa dos nuevos sistemas de almacenamiento para instalaciones fotovoltaicas: Soler P, basado en plomo y presentado en Genera, y Soler L, basado en litio, que se lanza estos días en la feria Matelec. Además, aunque las baterías de aluminio-aire no son aún una opción, es otra de las apuestas que la firma presenta en la feria.

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