Sector inmobiliario

La falta de Gobierno enfría la recuperación de la vivienda

Los promotores se muestran escépticos ante una posible subida de precios

Juan Antonio Gómez-Pintado, presidente de la patronal de promotores inmobiliarios.
Juan Antonio Gómez-Pintado, presidente de la patronal de promotores inmobiliarios.

A pesar de que distintos indicadores –como el número de hipotecas concedidas– apuntan a que el sector inmobiliario recupera fuelle, los ocho meses de espera para la formación de un nuevo Gobierno ponen en jaque esa clara mejoría. Esta es la opinión de la patronal de los promotores inmobiliarios, APCE, que además enfrió ayer en un desayuno informativo las previsiones de subida del precio de la vivienda que vaticinaron recientemente Bankinter o Tinsa.

El presidente de la Asociación de Promotores Constructores de España (APCE), Juan Antonio Gómez-Pintado, explicó que la buena racha del inmobiliario responde a la progresión de variables macroeconómicas, como el tipo de cambio, el moderado precio del petróleo o la bajada de los tipos de interés. “Las dificultades por formar un Ejecutivo están impidiendo que se tomen medidas para que esta buena coyuntura se prolongue”, comentó.

Las medidas a las que se refieren los promotores son la elaboración de un nuevo Plan de Vivienda, paralizado hasta que haya unos nuevos Presupuestos. En esta línea, Gómez-Pintado entiende que unas terceras elecciones supondrían un punto de inflexión para un sector “muy dependiente de la confianza que genere un país para captar inversiones”. En este contexto, la patronal de la promoción inmobiliaria no comparte las previsiones de instituciones como Bankinter o la tasadora Tinsa sobre una subida inminente de los precios de la vivienda. La entidad financiera, por ejemplo, calcula un aumento del 5% antes de fin de año. APCE considera “muy difícil” prever este alza, ya que la recuperación no está siendo homogénea en todos los territorios. Así, el repunte que esta asociación observa en ciudades como Madrid y Barcelona puede frenarse por “un urbanismo que no fluya”. Otro de los inconvenientes que puede lastrar el crecimiento de este mercado es la inestabilidad jurídica. En concreto, Gómez-Pintado se refirió ayer al proceso judicial que pesa sobre el proyecto de reparcelación económica del ámbito urbanístico de la Ciudad Aeroportuaria-Valdebebas. La concesión de licencias para la construcción de miles de viviendas en la zona depende de una sentencia del Tribunal Supremo, después de que el TSJ de Madrid fallase en contra. Los promotores calculan que una decisión negativa sí supondrá el encarecimiento de la vivienda en la capital entre un 3% y un 5% hasta 2018.

Tampoco esta organización empresarial considera que la buena coyuntura actual anteceda una futura repetición de la burbuja inmobiliaria. “Con una caída del 51%, los precios tocaron fondo y en este contexto cualquier subida es elevada”, sostuvo el presidente. De cara al futuro, este grupo de empresarios fija como reto principal resolver el problema de la demanda en generaciones. De este modo y a través del desarrollo de una vivienda eficiente y asequible, APCE busca que entre 12 y 13 millones de jóvenes se puedan independizar y sumarse al mercado.

Por otra parte, la patronal inmobiliaria negó ayer un posible efecto de la salida del Reino Unido de la Unión Europea sobre el mercado español. A pesar de que, según Gómez-Pintado, las previsiones indicaban contundentes consecuencias para la vivienda, el cliente final “ha considerado más segura la inversión en ladrillo que en productos financieros”, por lo que las ventas en Gran Bretaña y en Londres, por el momento, han continuado creciendo.

El inmobiliario entra en la Universidad

La Asociación de Promotores Inmobiliarios de Madrid (Asprima) presentó ayer un acuerdo con la Universidad Politécnica de Madrid para ofrecer, a partir del próximo curso, un nuevo grado en Planificación y Gestión Inmobiliaria. En él participan hasta 22 empresas del sector que sufragarán el 65% de la matrícula. De este modo, cada alumno paga 2.000 euros por 60 créditos ECTS en lugar de los 5.600 euros que cuesta el curso, según los organizadores. El nuevo grado propio –con una duración de un año, aunque la Universidad planea prolongarlo por dos más– tendrá una capacidad máxima de 20 o 30 alumnos. Sin embargo, el subdirector de Relaciones Institucionales de la UPM, Víctor Sarda, aclaró que actualmente son 18 los que cumplen los requisitos de entrada.

El perfil de estudiante deseado, según explicó Sarda, es el recién licenciado en carreras del ramo (como Arquitectura o las Ingenierías de Caminos y Obras Públicas) o incluso en Márketing o Económicas. Las empresas vinculadas –entre las que destacan Altamira, Knight Frank o Realia– ofrecen prácticas no remuneradas desde enero y durante cuatro días a la semana. El periodo de clases se reducirá a los viernes y sábados. Juan Antonio Gómez-Pintado, presidente de Asprima, indicó que buscan con este programa “combatir el paro juvenil con una nueva vinculación de la Universidad con las empresas del sector”. El representante de la institución académica remarcó la importancia del curso para “mejorar la reputación del inmobiliario”.

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