Inversión

Cinco claves para ganar dinero en Bolsa en lo que queda de año

Son varios los focos de incertidumbre a los que el inversor debe prestar atención si quiere sacar la mayor rentabilidad posible a su dinero en la renta variable. La subida de tipos, las elecciones en Estados Unidos, la banca italiana... los expertos responden.

Cinco claves para ganar dinero en Bolsa en lo que queda de año

El fin del verano y la vuelta a la rutina diaria promete volver a enfrentar a los inversores con los fantasmas que les amedrentaban antes de las vacaciones. Agosto ha sido este año inusualmente tranquilo, con una volatilidad en mínimos que los expertos advierten se reactivará en el otoño ante los frentes abiertos que tiene pendientes el mercado y que quedaron sin resolver al inicio del verano. La primera gran cita será la reunión de septiembre de la Reserva Federal, de la que no se espera un alza de tipos pero sí pistas más concretas de cuál será el ritmo de subidas.

Estados Unidos marcará el paso del otoño también por la celebración de sus elecciones presidenciales y la posibilidad de una victoria de Donald Trump, con lo que el riesgo político se reactivará en el ánimo de los inversores, después del mazazo del brexit y sin que haya avances en la nueva relación de Reino Unido con la UE.
Italia será otro foco de riesgo político con la celebración de un referéndum sobre la reforma constitucional en el que Matteo Renzi se juega el cargo y sin que se hayan despejado las dudas sobre su sistema bancario. Aunque el BCE seguirá velando por la estabilidad del conjunto de la zona euro e incluso se prevé que pueda ampliar la duración de su programa de compras de deuda más allá de marzo de 2017.

¿Qué hará la Fed en su reunión de septiembre?

Los inversores han pasado toda la semana expectantes ante el encuentro de banqueros centrales del viernes en Jackson Hole, donde se esperaba que la presidenta de la Reserva Federal Janet Yellen diera pistas sobre sus próximas decisiones. Y de su discurso se desprendió la idea de que la Fed no tiene prisa por volver a subir los tipos de interés, después de la primera subida en más de nueve años realizada el pasado diciembre y de que a principios de año el pronóstico fueran cuatro alzas a lo largo del ejercicio.

Yellen sí reconoció el viernes que los argumentos para las subidas de tipos en Estados Unidos se han reforzado en los últimos meses, aunque apuntó que la capacidad para predecir el momento de las subidas de tipos es “bastante limitada”, sin obviar que las perspectivas económicas son “inciertas”. Así, en el segundo trimestre del año la economía estadounidense creció solo el 1,1% pese a la fortaleza del gasto de los consumidores. El ritmo de crecimiento del PIB durante la primera mitad del año está por tanto bastante por debajo del 2,6 % con el que cerró 2015, después de un alza del 0,8% a ritmo anual en el primer trimestre, si bien los expertos apuntan a una recuperación en el tercer trimestre, con un avance de alrededor del 3%.

Los futuros sobre tipos de interés apuntan de hecho a una subida de tipos en Estados Unidos no en este mes de septiembre, cuando las probabilidades son de apenas el 32%, sino en el mes de diciembre, con un 58% de probabilidades o ya en enero del próximo año, con un porcentaje

¿Qué puede pasar en el mercado ante las elecciones en EE UU?

Las elecciones de EE UU se presentan como el gran foco de incertidumbre para los mercados de cara a lo que resta de año. “Si gana Trump, como su discurso es más rupturista, habrá más volatilidad y podríamos ver como los inversores aprovechan que Wall Street está en zona de máximos para recoger beneficios con fuerza”, señala Pedro Lacambra, gestor de Ibercaja Gestión. Por el contrario, si Clinton llega a la Casa Blanca, el experto prevé que la Bolsa estadounidense siga “batiendo sus máximos”.

En cualquier caso, Lacambra señala que una victoria de Trump no sería tan traumática para los mercados como la jornada del brexit pues “de lo que dice que va a hacer a lo que luego haga hay un gran trecho”. Además, sus implicaciones serían más limitadas pues “lo verdaderamente importante del brexit es el temor a que sea el inicio de una desintegración de la UE”, explica el gestor.

En términos sectoriales, Victoria Torre, responsable análisis de Self Bank, sostiene que el farmacéutico, el de defensa y el financiero estarían en el punto de mira. Así, indica la experta, el primero se vería perjudicado por una victoria de Clinton, toda vez que en su discurso ha criticado con dureza el alto precio de los medicamentos, “algo que podría tratar de revertir”. Respecto a las empresas armamentísticas, “ninguno reducirá el presupuesto en el escenario de miedo actual, pero los republicanos son más proclives a incrementarlo”, indica Torre.

Por último, el sector financiero es el que más incertidumbre despierta ya que, según la analista, “Trump busca una amplía reforma del sector y podría alargar mucho más la era de tipos bajos que está castigando a la banca”.

¿Cómo influiría una subida de tipos en EE UU?

El efecto más evidente de una hipotética subida de los tipos de interés en Estados Unidos se produciría en el mercado de divisas. Una subida del precio del dinero termina por provocar siempre una fuerte apreciación de la moneda local, en este caso del dólar, respecto al resto de divisas.

En lo que va de año, los billetes verdes han perdido un 3,35% de su valor respecto al euro, una caída alimentada precisamente por cada una de las veces que la Fed retrasó el proceso de normalización de los tipos de interés. Cuál será el tipo de cambio que registraría el euro-dólar después de la subida es materia de discusión entre los diferentes analistas. Así, Daniel Pingarrón considera que el euro podría regresar a mínimos y cambiarse en el entorno de los 1,05 y 1,06 dólares, mientras que las previsiones de José Luis Martínez Campuzano, portavoz de la Asociación Española de Banca, son menos optimistas y sitúan a la moneda comunitaria en los 1,10 y 1,13 billetes verdes. En cualquier caso, la paridad de la que se hablaba a comienzos de año no aparece ya en la hoja de ruta de los gestores.

En el mercado de la deuda, la subida de tipos de interés provocaría un ascenso de las rentabilidades de los bonos de en EE UU, lo que provocará, según los expertos, un flujo de capital desde la menos atractiva deuda europea, que ofrece rentabilidades cercanas a cero e incluso negativas.

Por su parte, en la renta variable, la mayoría de los analistas opinan que la subida de tipos tendrá un efecto negativo, pero muy gradual sobre la Bolsa de EE UU. De cara al inversor español, que compra en euros, es probable las mejores oportunidades las ofrecen las compañías con gran presencia en EE UU que, por la apreciación del dólar, verán como sus beneficios se incrementan de forma automática. Según el consenso, las más atractivas serían Grifols, Amadeus y Viscofan. En cualquier caso, los expertos esperan una rotación de capitales desde EE UU hasta Europa en general que tendría una incidencia positiva en el Ibex 35 a medio plazo.

¿Volverá la banca italiana a desatar las ventas?

El elevado nivel de créditos morosos de la banca italiana, por más de 350.000 millones de euros, sigue siendo motivo de preocupación para los inversores. La desconfianza hacia los bancos italianos se manifestó con claridad a finales de junio, cuando la oleada de ventas por el brexit, que se cebó con intensidad en el sector, puso sobre la mesa la necesidad de abordar de una vez por todas los problemas de capital.

El primer ministro italiano Matteo Renzi intentó, hasta el momento sin éxito, que Bruselas aceptara la inyección de capital público, sin que se activara por tanto la normativa europea que desde este año establece que el coste de los rescates bancarios deben asumirlo accionistas y acreedores, nunca más el contribuyente. El problema para la banca italiana es que son los pequeños clientes los grandes tenedores de bonos de las entidades y quienes tendrían por tanto que financiar con sus pérdidas el coste del rescate. 

La cuestión sigue sin resolverse, mientras se acerca el momento del referéndum sobre la reforma constitucional que ha planteado Renzi, que se celebrará previsiblemente en noviembre y que puede costarle el cargo en caso de derrota.

La recapitalización de la banca italiana continúa siendo un factor de inestabilidad capaz de contagiar a la banca de la periferia. “Es una cuestión problemática”, reconoce Bank of America Merrill Lynch, que señala que los rescates van a correr a cuenta del banco malo creado con fondos privados de la banca, con tal de evitar las consecuencias políticas de imponer pérdidas al pequeño cliente. Este fondo, denominado Atlante, ya va a contribuir a la recapitalización de Monte dei Paschi, el único banco que suspendió, y de forma rotunda, el test de estrés a la banca europea realizado en julio. “Las dudas sobre la banca italiana siguen latentes. Los bancos son el sector que menos se ha recuperado desde el brexit”, señala Jesús de Blas, de Credit Agricole Mercagentes, quien añade además la inquietud ante nuevas ampliaciones de capital que dejaron los test de estrés. El problema de la banca italiana se suma al de los bajos tipos y la escasa rentabilidad, afirman desde Renta 4.

¿Le queda atractivo a la Bolsa europea frente a la estadounidense o la de los emergentes?

Para la mayor parte de los analistas consultados, la Bolsa española en particular y la europea en general son las que presentan un mayor potencial alcista de cara a lo que resta de año. Así, Alberto Iglesias, gestor de GVC Gaesco Gestión, pone el foco en el largo ciclo alcista (2009-2016) que acumula Wall Street, algo que ha estado acompañado del movimiento monetario ultra expansivo que ha generado la Fed y “que ya está llegando a su fin”.

Por su parte, Pedro Lacambra, gestor de Ibercaja Gestión, pone el foco en la relación entre los beneficios empresariales y el precio de las acciones. De esta forma, indica el experto, mientras que los beneficios en Estados Unidos han superado en un 25% el pico de antes de la crisis y, por lo tanto, las cotizaciones podrían mostrar síntomas de agotamiento, en Europa todavía están un 30% por debajo. “Hay una brecha importante que debería tender a cubrirse y a llevar a la renta variable española y europea a seguir cotizando al alza”, comenta Lacambra.

Asimismo, el experto pone en valor el indicador de la rentabilidad por dividendo, cuya media en el Viejo Continente se sitúa en el 3,7% frente al 2,1% que ofrecen las compañías estadounidenses.
Pero no todos los expertos consideran una buena decisión el hecho de reforzar las posiciones sobre los valores españoles y europeos. Y es que, como recuerda Jorge González, analista de inversiones de Tressis, existen muchos focos de incertidumbre sobre el Viejo Continente. “Aunque las valoraciones podrían hacer que nos decantáramos por Europa, hay mucho riesgo latente que el mercado no ha recogido”, indica el experto. El brexit, la falta de Gobierno en España y el estado del sistema financiero en Italia, son factores que el experto de Tressis mira con recelo.

En lo que respecta a los mercados emergentes, el consenso de analistas consultados coincide en que la estabilización de las materias primas ha contribuido a una mejora de su situación económica, circunstancia que ha acabado con la sangría que sufrían en los últimos tiempos. “Aunque el año está siendo muy bueno creo que hay que ser selectivo: soy positivo con México, Colombia, Perú, Corea del Sur, e India”, señala Iglesias.

Para Lacambra, por su parte, los emergentes cotizan con un descuento relativo importante. “Frente a los desarrollados, hablamos de una diferencia del 27%. Sin embargo, si se coge el histórico de estos países, vemos cómo este descuento se ha cerrado. Aún tienen potencial, pero cada uno tendrá que juzgar si le compensa el riesgo”, explica.

El próximo otoño se presenta por tanto intenso, con focos de incertidumbre nuevos y otros viejos conocidos que condicionarán las decisiones de inversión.

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