Entrevista con Jeremy Baker

“El petróleo a 100 dólares está más cerca de lo que la gente cree”

Jeremy Baker, director de estrategia de materias primas de Vontobel AM
Jeremy Baker, director de estrategia de materias primas de Vontobel AM

Jeremy Baker es un experto del mundo de las materias primas con dilatada experiencia tanto en Vontobel Asset Management, donde dirige la estrategia en este segmento, como en el pasado en UBS o Credit Suisse, entre otros. La carrera profesional de Baker le ha llevado a trabajar en los centros neurálgicos del mercado de petróleo mundial, como Arabia Saudí, Catar y Nigeria.

Con un sinfín de anécdotas, se muestra especialmente orgulloso de haber conocido al ya exministro del Petróleo de Arabia Saudí, Alí Al-Naimi, considerado el hombre más poderoso del mundo de las commodities durante más de 20 años. Ahora, con el crudo recién estabilizado tras una caída en la que llegó a perder un 75,7% de su valor, el experto admite que se abre la puerta a un periodo “emocionante” para el sector de los recursos básicos.

El petróleo recupera un 70% en pocos meses, ¿debemos esperar que este rally se prolongue?

No es tan sencillo. El mercado se ha apoyado en unas hinchadas expectativas de recorte de la producción mundial que creo que van a verse decepcionadas, por lo que puede que tengamos una caída fuerte antes de iniciar el repunte de verdad. Me parece que los inversores no han tenido en cuenta que los inventarios están repletos y que va a tener que pasar un tiempo para dar salida a todo ese excedente.

¿Volveremos entonces al punto de partida?

No me extrañaría que la cotización del oro negro regresase, como mínimo, al entorno de los 40 dólares, incluso cediendo hasta los 35. Pero, independientemente de lo que marque el precio, ya no sería volver al punto de partida. El mercado ha entrado en ese entorno de equilibrio, pero una corrección podría ser incluso saludable para evitar dar alas a los especuladores, que ya están jugando con el nivel a partir del cual el fracking de Estados Unidos se reactivará. Parecen creer que esta tecnología ejercerá una especie de techo sobre el precio del barril.

¿Y no es así?

No, ni mucho menos. Lo cierto es que, de primeras, nadie sabe cuál es el punto a partir del cual las compañías que extraen petróleo a través del fracking podrían regresar. Muchos hablan de los 50 dólares por barril, otros de 55, algunos incluso de 60... en cualquier caso, no es importante determinar un precio, porque las plataformas petrolíferas y toda su operativa no van a reactivarse con que se toque una determinada zona. Según hemos podido observar, dando por hecho que el precio de reactivación fueran los 55 dólares, necesitarían ver ese nivel de media durante alrededor de seis meses antes de plantearse siquiera cambiar su operativa.

Sin este techo, ¿cuál cree que es el precio máximo al que podríamos ver al crudo?

Pues yo creo que es totalmente factible que veamos de nuevo el precio del petróleo por encima de los 100 dólares por barril. De hecho, esto es algo que va a ocurrir mucho antes de lo que la gente podría creer. La capacidad sobrante de la Organización de Países Productores de Petróleo (OPEP) es bajísima, por lo que si algún otro país tiene problemas como Venezuela o Nigeria, el déficit de producción en el que podría entrar el mercado podría generar una subida de precios bastante violenta.

¿No encuentra el mercado de petróleo nunca un término medio?

En los sectores cíclicos, como el de las materias primas, o hay déficit o hay saturación y o los precios caen mucho o suben mucho. Siempre es así porque el asesino de los precios altos son los propios precios altos, que reducen la demanda y llevan al mercado a un estado de saturación. El caso actual es especialmente grave porque, en la primera década de este siglo, la demanda fue soportada por el enorme crecimiento chino y vivimos el mayor periodo de la historia con el barril de petróleo por encima de los 90 dólares.

Entonces, ¿ha sido la actual crisis del crudo una respuesta a esos años de bonanza?

Sí, de eso y de la particular decisión de la OPEP de no recortar sus niveles de producción para ganar cuota de mercado, pese al impacto que esto ha provocado en la economía de estos países. Lo curioso es que esta violencia parece haber venido para quedarse. Este periodo de precios bajos ha dado lugar a una caída de la inversión en capital que se ha prolongado durante dos años e, incluso, yo creo que en 2017 todavía podría caer.

Hasta ahora nunca se había producido un descenso de la inversión en capital de las petroleras durante dos años consecutivos, por lo que su capacidad de extracción actual y, sobre todo, la futura, puede verse enormemente comprometida. Si esto ocurre, les costará mucho más extraer el crudo y, por lo tanto, el precio del oro negro podría dispararse por encima de lo imaginado.

Si tuviera que decidir ahora, ¿compraría acciones de compañías petroleras?

No soy un experto en renta variable, por lo que no miro si las acciones de una determinada compañía van a subir o no. En cualquier caso, con lo que pienso sobre el mercado de materias primas creo que la mayor parte de las petroleras, exceptuando al fracking, están muy baratas. En este momento compraría acciones de petroleras hasta a mis hijas.

“El ‘fracking’ es un negocio sin futuro”

Jeremy Baker, director de estrategia de materias primas de Vontobel Asset Management, considera que el fracking “es un negocio sin futuro”. Para el experto, el hecho de que ni siquiera con precios por encima de los 100 dólares por barril los frackers hayan registrado un flujo de caja positivo es la prueba de que “no son sostenibles a largo plazo”.

Baker tacha de poco fundadas a las voces que señalan que el fracking ha mejorado enormemente en términos de eficiencia con los precios bajos. “Lo que ha pasado es que han concentrado sus esfuerzos en las áreas donde los costes son menores y el crudo es de más calidad. Así lo explican numerosos estudios”, señala el estratega de Vontobel.

“¿Y cuando estas reservas baratas se hayan acabado, qué harán estas empresas para reducir sus costes?”, se pregunta Baker. Y es que, según los datos de Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA, por sus siglas en inglés), las reservas en las que se ha practicado esta técnica de extracción tienen una vida útil de 60 meses, frente a las varias décadas que pueden mantenerse las zonas de explotación de las reservas tradicionales.

“Solo el dinero barato y las ansias de los inversores de obtener rentabilidad a corto plazo explican el boom del fracking”, comenta el experto. “Desde que hice el MBA siempre se ha sabido que invertir en compañías que mantenían en el tiempo un flujo de caja negativo era una mala idea, no creo que en esta ocasión sea diferente”, concluye.

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