Editorial

La medida exacta del empleo público

La actualización más reciente del registro central de personal de las administraciones públicas revela que durante la legislatura que concluyó en 2015 el número de empleados al servicio de Estado, comunidades, ayuntamientos y Seguridad Social descendió en un 6,2%, unas 166.000 personas. Independientemente de que ya en 2015 el número de ocupados se recompuso por el carácter electoral del ejercicio, y de que en una decena de comunidades hay ya más empleo que en enero de 2012, el ajuste en el sector público ha sido mucho más modesto durante la crisis que en el privado, donde la ocupación descendió en más de un 20%. De hecho, cuando más arreciaban los recortes en las plantillas privadas, más se aceleraba la generación de empleo en la función pública, especialmente en 2010 y 2011, una anomalía que carece de explicación económica.

Para la dimensión que ahora tienen los servicios públicos, el nivel de empleo sigue antojándose elevado, aunque sigue estando ajustado en actividades críticas como la docencia, la sanidad y los servicios sociales. Pero la penetración de la tecnología en la gestión pública aconseja una revisión a fondo de las plantillas en muchos nichos de todos los niveles de la Administración, hasta dar con la medida exacta del empleo público.