Mercado laboral

Joven, nativo digital y camarero

A pesar de sus habilidades tecnológicas innatas, la generación del milenio tiene dificultades para encontrar empleo por la brecha entre oferta y demanda.

Joven, nativo digital y camarero

Los jóvenes lideran la era digital en España. Sus habilidades natas, al nacer ya en la era de internet y de los teléfonos inteligentes, facilitan su entrada a un mercado laboral cada vez más globalizado y garantizan su competitividad futura.

No solo eso. Las competencias de este colectivo menor de 35 años y con idiomas están por encima de la media europea: el 30% tiene capacidades altas frente al 28% en los 28 países miembros de la Unión Europea, según un reciente estudio de la Asociación de Empresas de Trabajo Temporal (Asempleo).

Pero, ¿a qué se refiere con altas? Se trata de destrezas que van más allá de las básicas y que están relacionadas no solo con el procesamiento de textos, bases de datos, gestión y tratamiento de la información y comprensión de la navegación online, sino también con la utilización de programas de presentación, que incluyen imágenes, sonidos, vídeos, gráficos; la creación de páginas web o blogs, saber comunicarse por esta vía o conocer el lenguaje de programación, precisa el informe. De esta manera, los conocimientos se incrementan a medida que aumenta el nivel educativo.

El problema es que el desajuste entre oferta y demanda persiste, pese a la mejora del PIB, la presencia de una generación familiarizada con las nuevas tecnologías y al impulso de la economía digital, un sector en plena ebullición que encabeza la creación de puestos de trabajo.

“Hay que diferenciar lo que son competencias digitales comunes a cualquier empleo de las necesidades de profesionales específicos, como los tecnológicos o científicos de alta cualificación, que es lo que más demanda hoy el mercado laboral”, aclara Andreu Cruañas, presidente de Asempleo.

Una carencia que se debe, por un lado, a la fuga del talento en las áreas de ingeniería, matemática, estadística, gestión de redes y aplicaciones y científicos en general a causa de la crisis. Y por el otro, influye un tejido productivo compuesto mayoritariamente por pymes y donde reina la actividad terciaria -servicios- en detrimento de la industria, explica Cruañas. “No están migrando camareros”, ironiza.

Así, en España, según el último informe EPyCE, elaborado por la escuela de negocios EAE, la Asociación Española de Directivos de Recursos Humanos y Human Age Institute, fundación de ManpowerGroup, los puestos más solicitados son los de especialista en big data e ingenieros informáticos, lo que confirma la preferencia por talentos técnicos.

  • A la cola en digitalización

Precisamente, ese desequilibrio entre los sectores productivos es lo que hace que España esté a la cola respecto de sus socios europeos en cuanto a digitalización de su economía.

Solo el 19% de las compañías españolas ha afrontado con éxito dicha transformación, revela un estudio reciente del Instituto de la Economía Digital de ESIC (ICEMD). Transporte e industria se llevan la peor nota, mientras que servicios es el sector mejor encaminado. Las grandes son las que más buscan este tipo de talentos frente a las pequeñas.

El bajo nivel de formación es otra de las consecuencias principales, además de la estructura productiva, ya que según el estudio de Asempleo, “se observa en los diferentes países una cierta relación entre la tasa de paro (en el 21% en España), el nivel de digitalización y la capacidad de trabajadores para encontrar un empleo”. Aquí también influye la menor inversión en I+D+i.

La demanda de habilidades por parte de las empresas españolas crecerá un ritmo del 2% en los próximos cuatro años, el doble que la media europea, prevé Bruselas.

De aquí a 2020, el organismo calcula que hasta 900.000 ofertas de empleo pueden quedarse desiertas por falta de candidatos con conocimientos de internet y marketing digital.

Por comunidades autónomas, Madrid y Cataluña lideran en población con capacidades digitales, mientras que Andalucía y Extremadura se quedan atrás. Sorprende que en el estudio de Asempleo no figure el industrializado País Vasco, entre las ciudades más digitalizadas. “Pasa un fenómeno curioso, el envejecimiento de su población”, puntualiza Cruañas.

Desde Asempleo consideran necesario reformar el sistema educativo y promover el reciclaje de los empleados, reorientando su formación, sobre todo en aquellas generaciones mayores de 45 años y a los jóvenes que recién inician sus carreras.

“A lo largo de toda su vida profesional, que puede alcanzar los 50 años, el mercado laboral cambiará varias veces, así como las habilidades requeridas, de ahí la necesidad de una formación constante”, concluye la asociación, que reclama más políticas públicas a favor de la educación.