Desvela que sigue negociando con Bruselas para buscar una solución

Soria admite su fracaso en renovar el incentivo al uso de carbón

Industria se lo comunicó unilateralmente a los responsables de Castilla y León

Soria y Nadal se reunieron la semana pasada con la Comisaria de Competencia

Industria alega problemas de interconexión y seguridad de suministro

Madrid / Bruselas
Jose Manuel Soria, ministro de Industria.
Jose Manuel Soria, ministro de Industria.

Los Gobiernos de Asturias y Aragón han pedido una reunión urgente con el secretario de Estado de Energía, Alberto Nadal, para que les explique el rechazo de la Comisión Europea a la orden ministerial para incentivar el consumo de carbón nacional por parte de las centrales térmicas. La UE la considera una ayuda de Estado no compatible con el Tratado de la Unión.

 La decisión de Bruselas fue desvelada el miércoles en Valladolid por la consejera de Economía y Hacienda de Castilla y León, Pilar del Olmo, a quien se lo había comunicado el propio Ministerio de Industria, que, sin embargo, no hizo lo propio con el resto de Gobiernos autónomos o empresas afectadas, que han criticado la filtración unilateral.

Fuentes comunitarias aseguran que no ha habido ninguna negativa formal porque tampoco hubo una notificación oficial por parte del Gobierno español, que se ha limitado a negociar bajo cuerda con Bruselas. De hecho, aseguran las mismas fuentes, el titular de Industria en funciones, José Manuel Soria, y el secretario de Energía recibieron la noticia la semana pasada en un encuentro que, “con la mayor discreción”, mantuvieron con responsables de Competencia de la CE, “donde se les certificó un fracaso que ya conocían”.

Tras el demoledor informe emitido el pasado mes de octubre por la CNMC sobre la orden ministerial por la que Industria fijaba un nuevo mecanismo incentivador del consumo de carbón en sustitución del que caducó el 31 de diciembre de 2014, el propio ministerio había perdido toda esperanza de que la CE autorizara esta ayuda de Estado. Sin embargo, según fuentes empresariales, los responsables de Industria siguieron (y hay quien asegura que siguen) en contacto con Bruselas.

No hubo notificación oficial por parte del Gobierno para solicitar la ayuda de Estado ni tampoco ha habido respuesta oficial de Bruselas

La nueva propuesta supeditaba el pago de incentivos a que las centrales realizaran inversiones medioambientales (en desnitrificación) y consumieran carbón autóctono. Las eléctricas nunca mostraron gran interés en recibir esta retribución, como ya ocurrió con el anterior mecanismo de ayuda de Estado, que ellas denunciaron, pese a ser las beneficiarias de dichas ayudas.

Sea como fuere, la primera declaración oficial al respecto ha sido la de la consejera castellanoleonesa, lo que ha soliviantado a aragoneses y asturianos. Según declaró ayer el consejero de Empleo e Industria del Principado, Francisco Blanco, “no nos vale la excusa de que lo rechaza la UE”, pues el Ejecutivo había asumido el compromiso de garantizar el consumo de hulla autóctona en las centrales térmicas.

Según los sindicatos, la falta de un mecanismo en este sentido podría suponer el “hundimiento” del sector y la progresiva desaparición de los 2.000 empleos de la minería privada que hay en España, de los que 1.000 están en el Principado. Por el momento, ya se ha cobrado una víctima: la planta de Elcogás que acaba de ser desconectada de la red eléctrica.

 

Industria reacciona

En una nota de prensa remitida hoy, el Ministerio de Industria asegura que "sigue trabajando por el sector del carbón". En ella se reconoce que Soria mantuvo el viernes 29 una reunión con la comisaria de Competencia, Margrethe Vestager, para plantear un sistema de ayudas al carbón nacional teniendo en cuenta la caída en su precio internacional, "lo que está provocando un cierre abrupto de las minas en lugar de un cierre ordenado hasta el 2018, tal y como prevé la Decisión de la Unión Europea". Con todo, en la nota no se desvela el rechazo por parte de la UIE del mecanismo propuesto el año pasado.

Así, indica, "en la reunión se planteó que Bruselas acepte algún tipo de mecanismo de ayuda a lo largo de estos años para garantizar la quema de carbón nacional por parte de las centrales térmicas con el objetivo de no poner en riesgo la seguridad de suministro". La comisaria "se mostró comprensiva con los argumentos españoles, si bien supeditó cualquier tipo de ayuda a que ésta sea compatible con el régimen europeo, para lo cual siguen trabajando equipos técnicos de la Comisión Europea y del Ministerio de Industria".

 El ministro argumentó que, a pesar de los evidentes avances en la legislatura anterior, España es un país con muy pocas interconexiones con el resto de Europa, "lo que significa que la seguridad de suministro energético es vulnerable y precisa fuentes autóctonas".

 La CE no se opone a ese tipo de ayudas, indica el ministerio, pero siempre y cuando se hagan dentro de la legalidad europea. El compromiso comunitario es, por tanto, "estudiar la posibilidad de una vía legal que permita a España cierta compensación a la quema del carbón nacional hasta el año 2018".