España potencia el turismo de salud

De vacaciones con el médico en la maleta

De vacaciones con el médico en la maleta

El botiquín es un clásico en la mayor parte de las maletas pero ¿se imagina llevarse al médico a sus vacaciones? Lo cierto es que para una población cada vez más envejecida la protección de la salud es una prioridad que hace, en ocasiones, replantear una escapada o un viaje y una oportunidad para la industria turística.

El turismo de salud facturó en 2015 en España unos 500 millones de euros, un 20% más que un año antes, según datos de Spaincares, un clúster nacional de empresas de turismo de salud que reúne a las principales patronales del sector. Unos ingresos que han evolucionado desde los 140 millones logrados en 2010.

Se trata de una industria que año tras año mueve entre 60.000 y 85.000 millones de viajeros por todo el mundo y que según las estadísticas tienen en destinos como Malasia, Tailandia, India o Turquía unos precios que implican una rebaja de hasta el 80%, en el caso de Malasia, y de hasta el 65% en Turquía frente a los precios que tiene la sanidad en Estados Unidos. Unos visitantes que según cálculos de la OCDE generan más de 75.000 millones al año.

España, que es el tercer país más visitado del mundo por detrás de Francia y Estados Unidos y que el año pasado recibió 68,1 millones de turistas, quiere posicionarse también como un destino de salud dentro de la estrategia de especialización de la oferta. En el caso del turismo de salud, España tiene como competidores más cercanos países como Alemania, Turquía, Israel o India, unos mercados que según Alberto Giménez, presidente de Mediterranean Health Care “nos llevan la delantera porque han empezado antes que nosotros a desarrollar estrategias y penetrar en otros mercados”. Eso sí, aclara que “España llega tarde, pero no demasiado”.

Íñigo Valcaneras, presidente de Spaincares, ente que aglutina unas 100 empresas entre las que hay desde agencias de viaje a hospitales, hoteles y empresas de transporte medicalizado, asegura que “queremos constituirnos en un país que lidere el turismo de salud a nivel mundial” y afirma que “España ofrece servicios similares en calidad y servicio a los de EE UU y Reino Unido pero a un precio inferior”.

Una de las empresas que ha visto el potencial que ofrecen este tipo de viajeros es Diaverum. La compañía de origen sueco ofrece servicios de diálisis y cuenta con 315 clínicas repartidas en 20 países que tratan a unos 27.000 pacientes cada año. En España, la firma cuenta con 29 centros que dan servicio a 2.800 pacientes. Luis Vargas, director general de la compañía, asegura que “el objetivo es impulsar la diálisis vacacional de los pacientes, que demandan atención médica en sus vacaciones”.

La empresa permite a los pacientes que necesitan un tratamiento renal sustitutivo continuar con él en sus escapadas. Vargas comenta que la empresa ha sellado varios acuerdos para ofertar a los pacientes el tratamiento “junto con el alojamiento, la manutención y el transporte a la clínica”. Un tipo de viajero que puede llegar a gastar “hasta seis veces más que el viajero convencional”, según afirma Valcaneras, y para el que se están poniendo en marcha polos de atención en destinos como Barcelona, Madrid, costa del Sol y costa Blanca.