Editorial

El coste laboral y la competitividad

El coste laboral soportado por las empresas en el tercer trimestre del año ha repuntado ligeramente, siguiendo una tendencia que se mantiene desde que se inició el año, como consecuencia sobre todo de la subida de los salarios en el sector servicios. En todo caso, la subida es muy limitada, de un 0,3% interanual en el coste agregado y de un 0,5% en el salario, y en absoluto debe encender las alarmas sobre el comportamiento de los costes laborales unitarios. Este indicador, que refleja que la caída de los salarios habría concluido, ha sido el principal recuperador de los niveles de competitividad de las empresas de bienes y servicios en España, que han logrado incrementar sus cuotas de mercado en el exterior.

Los incrementos registrados están, de hecho, por debajo de las directrices recomendadas por el pacto salarial firmado por los sindicatos y las empresas, y todo parece indicar que así se mantendrán para el año próximo. Este ejercicio de moderación en los costes, que encuentra muy poco predicamento en las fuentes sindicales, debe seguir contribuyendo a la generación de competitividad, aunque la recuperación de nuevas posiciones solo pueden ser satisfechas ya por la inversión en tecnología, equipamiento industrial y nuevos procesos de innovación de productos.

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