Aprueba una resolución para acabar con el falseo de emisiones

El Parlamento Europeo presiona a la industria automovilística

Un dispositivo mide los niveles de emisiones del motor diésel de un Volkswagen Golf 2.0 TDI en un taller de Fráncfort.
Un dispositivo mide los niveles de emisiones del motor diésel de un Volkswagen Golf 2.0 TDI en un taller de Fráncfort.

El Parlamento Europeo ha avivado la presión sobre los reguladores de la UE con la aprobación de una resolución que urge a la adopción de medidas más estrictas en el control de las emisiones de los vehículos y pide que se conozcan lo antes posible los resultados de las investigaciones sobre el caso Volkswagen.

La Comisión Europea sabía desde hacía años que existía una gran diferencia entre el comportamiento de los vehículos en el mundo real y durante las pruebas de emisiones y ha propuesto una legislación para mejorar estos test.

La resolución, aprobada por la mayoría de los miembros del Parlamento Europeo reunidos en Estrasburgo, exigió a la Comisión para marzo de 2016 un informe del conjunto de la UE tras una "investigación completa y transparente". También pidió una rápida aplicación de test reales de las emisiones de los vehículos para acabar con la brecha existente entre los resultados gha que se obtienen durante la conducción y durante las pruebas. "Ahora es el momento de una reforma radical", declaró en un comunicado la política liberal-demócrata Catherine Bearder.

Aunque la resolución no es vinculante, sí incrementa la presión sobre la Comisión y los Estados miembros, cuyos representantes votarán a puerta cerrada la propuesta de los nuevos test en el encuentro del miércoles.

La Comisión ha propuesto que los nuevos test comiencen el próximo año, pero la aplicación total para los nuevos modelos solo será posible para 2017, siete años después de que la Comisión Europea anunciara la iniciativa.

Carole Dieschbourg, ministro de medioambiente de Luxemburgo y titular de la presidencia de la UE, dijo ayer que los ministros de la mayoría de los países habían expresado la necesidad de un acción urgente, mientras que la comisaria de Industria Elzbieta Bienkowska declaró que los ministros estaban "muy cerca" de llegar a un compromiso.

Fuentes de la UE han afirmado que Alemania está entre los países que están intentando acabar con la propuesta. "Gobiernos como el de Alemania deberían salir de debajo de las ruedas de la industria automovilística para anteponer la calidad del aire a los grandes negocios", declaró Jiri Jerabek, experto en energía y clima de Greenpeace.

Los óxidos de nitrógeno de los coches diésel son los principales responsables de la contaminación del aire, que provocad más de 400.000 muertes prematuras al año en la UE y cuesta 940.000 millones de euros en gastos sanitarios, según datos de la Comisión.

Por otra parte, el Parlamento Europeo votará hoy varias propuestas para reducir los límites de los contaminantes del aire, como los óxidos de nitrógeno. Los Estados miembros podrán pronunciarse sobre este tema a finales de año. 

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