Comercio exterior de Cataluña

A los exportadores catalanes no les afecta el proceso soberanista

Impacto del proceso soberanista de Catalunya en el comercio exterior

La inestabilidad política en la que está sumida Cataluña desde que Artur Mas inició el proceso soberanista propició la salida en tromba de los empresarios y en especial del Gobierno alertando sobre el impacto que este podría tener en la recepción de inversión extranjera y en el intercambio de bienes. Las estadísticas revelan todo lo contrario: la inversión extranjera bruta recibida rompió la tendencia bajista de los últimos años y se duplicó desde los 4.921 hasta los 8.533 millones en el primer semestre de 2015. “La inversión productiva en Cataluña crece porque nadie ve la secesión. Los inversores consideran que el escenario secesionista de independencia es irrealizable desde el punto de vista de la legalidad”, apuntó recientemente el ministro de Economía, Luis de Guindos.

Un proceso similar ha ocurrido en el caso de los intercambios comerciales. Ni las exportaciones a otras regiones ni a otros países se han visto perjudicadas por el escenario de posible independencia. Así se puede constatar en el último informe elaborado por el Centro de Predicción Económica (Ceprede), que analiza tanto la evolución de las ventas al exterior como a otras comunidades autónomas.

Las ventas a otras regiones escalaron un 1,3% en la primera mitad de 2015, con lo que se ha logrado romper la tendencia a la baja registrada en los tres últimos ejercicios. Desde el techo alcanzado en 2011 (20.755 millones), el comercio interregional había caído con fuerza hasta tocar suelo en 2014, en el que llegó a 19.059 millones de euros. Esa tendencia bajista se ha corregido en el primer semestre de este año hasta llegar a 19.320 millones, lo que representa volver a los niveles registrados en 2012. El ranking de socios comerciales de Cataluña elaborado por Ceprede revela la importancia de las autonomías con mayor cercanía geográfica. El socio más importante es Francia, con 9.893,25 millones de euros, seguido por Aragón, con 8.581 millones de euros. La comunidad presidida por el socialista Javier Lambán recibe más bienes de Cataluña que Alemania, situada en la tercera posición de la clasificación, con 6.173 millones. En el cuarto lugar figura la Comunidad Valenciana, cuyas compras suponen 6.674 millones al año, por encima de los 4.630,31 de Italia.

Las tres industrias con más peso en Cataluña (química, bienes de equipo y automoción) son los más exportadoras

Por su parte, las exportaciones catalanas a terceros países han crecido un 8,5% hasta julio y se han situado en máximos históricos. La última actualización de los datos, hecha pública el jueves por el Ministerio de Economía, confirma esa tendencia. Entre enero y agosto han crecido un 6,3% frente al 4,9% de la media nacional.

Se trata del indicador que, sin embargo, mejor revela la divergencia entre el temor de los empresarios y la realidad de los intercambios comerciales. En 2009, coincidiendo con la crisis financiera mundial, las ventas al exterior alcanzaron su nivel más bajo de la serie histórica (20.706 millones) y comenzaron una escalada progresiva en los siguientes seis ejercicios hasta llegar a 31.737 millones de euros, lo que representa un crecimiento del 53,2% en esos seis años.

¿Por qué se ha producido esta situación? La razón es la especialización de la economía catalana en los tres sectores que más peso tienen en las ventas a terceros países (químicos, bienes de equipo y automoción). Los últimos datos de la Secretaría de Estado de Comercio revelan que suponen el 51,6% en el conjunto de las exportaciones catalanas, lo que ha llevado a que hayan crecido por encima de la media española. En términos absolutos, han rozado los 42.000 millones de euros, lo que supone un 25,5% del total de las exportaciones españolas y un nuevo máximo histórico. El sector que más ha crecido entre enero y agosto ha sido el del automóvil, con un alza del 15% y un peso del 16,3% respecto al total de las exportaciones catalanas.

La segunda comunidad más exportadora tras Cataluña es Madrid, que en el mismo período rozó los 19.000 millones, un 11,4% del total. Entre enero y agosto, las ventas crecieron un 1,6%, por debajo de la media nacional, como consecuencia de que tan solo dispone de un centro de producción y de reducidas dimensiones del sector de la automoción, el sector más pujante. La fábrica de PSA en Villaverde (Madrid), cerró el pasado ejercicio con una producción de 59.000 vehículos, mientras que la de Seat en Martorell fue la que cerró con un mayor número de vehículos (428.000 unidades).

 

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