Por encima de la economía o las cuentas de la empresa

Sin rendimiento no hay subida de sueldo

El 92% de las empresas señala el desempeño personal como primer factor para incrementar salarios.

Sin rendimiento no hay subida de sueldo

Para respaldar el crecimiento es necesario mantener el aumento de los salarios en línea con la productividad”. El presidente de Banco Popular, Ángel Ron, hacía esta afirmación el pasado miércoles, y abría el debate sobre si la actual coyuntura económica, con una tasa de crecimiento anual del PIB del 3,4%, permite elevar el poder adquisitivo de los trabajadores. Sin embargo, no es tanto la economía, sino el rendimiento individual del empleado, el factor principal que señalan las empresas para llevar a cabo un aumento salarial.

Al menos así lo han manifestado las 341 empresas que han participado en el Estudio general de compensación total 2015, realizado por la consultora Mercer. Un 92%, señala el desempeño por encima de la inflación, los resultados de la empresa, o el rango salarial. “Es una causa que ha aumentado de manera exponencial en los últimos años”, afirma Rafael Barrilero, socio de Mercer. En su opinión, cada vez más organizaciones vinculan su política de salarios al rendimiento y a la consecución de objetivos. “Ha sido una transformación en las empresas, que estando más limitadas durante la crisis para aumentar las retribuciones, han destinado ese poco margen a pagar a los que realmente han aportado valor”.

Barrilero cree que esta será una tendencia que continuará en los años sucesivos. Una situación que tendrá que convivir con, todavía, una moderada subida de los sueldos en España. Según el informe de la citada consultora, el incremento salarial medio en el país será del 1,7% al cerrar este año, a la altura de Grecia y Suiza, y por debajo del 2% de 2014, aunque la baja inflación ha permitido ganar en poder adquisitivo. “En 2011 y 2012, España era de los países europeos que menos riqueza generaba. Hubo un esfuerzo salarial por parte de los trabajadores, y se ha visto que, siendo contenidos en los aumentos salariales, se conserva el empleo. Es la mejor herramienta para hacerlo”.

Menos incentivos a largo plazo

Uno de los datos del Estudio general de compensación total 2015 que ha experimentado una mayor variación respecto a la edición de 2014 es el de los incentivos salariales que establecen las empresas a largo plazo. Si el año pasado lo ofrecía el 68% de la organizaciones, en 2015 lo hace el 42%. “Las empresas han visto mejorar sus resultados, y en buena parte han conseguido sanear sus finanzas. Eso les ha permitido recuperar esos incentivos, que en los momentos de dificultad dejaron para el largo plazo, al corto, lo que permite una mezcla retributiva más equilibrada”, cree el socio de Mercer, Rafael Barrilero.

Siempre en la línea de moderación que predomina, algo que, unido a la mejora económica, puede hacer despertar la inquietud de los trabajadores al ver que sus salarios no crecen en la misma medida:“Es el gran desafío al que se enfrentan las empresas. Subir salarios es bueno, pero con cuidado”.

La tendencia en 2016 será similar a la de este ejercicio. La previsión de Mercer es que la revalorización de los sueldos sea del 1,9%, en la misma línea que Portugal y Suiza. “Se ha asentado la idea entre las empresas de que la moderación contribuye a mejorar la competitividad, y a, por ejemplo, mejorar las exportaciones. Por eso no es probable que se vayan a ver crecimientos altos en los próximos años”. Algo que puede ser positivo para la viabilidad de las empresas, pero por otra parte, contraproducente para la retención de los mejores talentos. “Es posible, pero también hay que ver otros aspectos, como el coste de vida en otros países que paguen mejor. Salir fuera es una experiencia y aumenta las capacidades del empleado, pero hay que hacer números”, cree Barrilero.

Más variables

Las cantidades fijas se mantendrán estables, pero otra de las tendencias que se observan es el mayor uso de los complementos a los salarios. En 2015, el 44% de las empresas ya utilizan esta alternativa, mientras que en 2006 solo lo hacían el 12%. “Muchas de las compañías aún tienen poco margen para aumentar sus bases salariales, por eso intentan compensarlo con los componentes variables”, afirma el experto de Mercer. Entre ellos, el seguro médico sigue siendo el más demandado. Desde 2006 y hasta 2015, ha pasado de estar implantado en el 56% de las empresas consultadas, al 71%. “Tiene un bajo coste para la compañía, algo importante en tiempos de crisis, y además es algo que tiene un valor para el empleado”. Le siguen las ayudas para los almuerzos, mientras que las contribuciones para guarderías y los cheques transporte también se consolidan.

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