KPMG o Deloitte llevaban años pidiendo mejoras

La alarma antiblanqueo de Banco Madrid lleva en cuestión desde 2010

Los fallos que el Sepblac ha detectado en el sistema de prevención de blanqueo de Banco Madrid venían siendo señalados ya por tres expertos independientes durante el último lustro.

Fachada de la sede de Banco Madrid.
Fachada de la sede de Banco Madrid.

El pasado marzo, cuando el Tesoro de EE UU acusó a Banca Privada de Andorra (BPA) de ser una plataforma para el lavado de dinero de redes criminales internacionales, el servicio ejecutivo de la comisión de prevención de blanqueo de capitales (Sepblac) sacó a la luz el informe de la inspección que realizó en 2014 en la filial española del grupo, Banco Madrid.

El documento detallaba una serie de infracciones cometidas por la entidad en cuanto a la admisión de 14 clientes a los que nunca debió prestar servicio y a un deficiente sistema de prevención de blanqueo, “más orientado a la actividad de banca minorista que a la de banca privada”, y carente de los mecanismos necesarios para identificar debidamente a cada cliente y garantizar la legitimidad de sus fondos.

Días después estas infracciones fueron calificadas de graves y remitidas a la Fiscalía Anticorrupción junto a indicios concretos de presuntos delitos de blanqueo, lo que precipitó la decisión de liquidar la entidad. Las deficiencias detectadas, sin embargo, no eran nuevas. Expertos independientes venían señalándolas desde hacía cinco años.

Así consta en la información recopilada por los administradores concursales de la entidad y remitida al juez al cargo de su liquidación. En ella se recogen los informes de expertos externos que la entidad tenía la obligación de encargar cada año para revisar su modelo de prevención de blanqueo. El primer documento que consta analiza el periodo que va desde abril de 2010 a marzo de 2011, cuando Banco Madrid aún pertenecía a Kutxabank.

El informe, elaborado por Informa Consulting, ya exponía la necesidad de establecer protocolos para asegurar “la identificación del titular real” de las carteras de clientes de riesgo alto, de personalidades y de empresas. También se recomienda al banco aplicar la política de prevención a los propios banqueros y realizar sesiones de prevención con todos los empleados.

El análisis de abril de 2011 a marzo de 2012 fue encargado a KPMG quien hizo hincapié en la “necesaria revisión” de los protocolos de gestión de blanqueo de Banco Madrid tras su venta en julio de 2011 a BPA.

La consultora coincide en subrayar la necesidad de verificar la identidad y actividad de los clientes aportando garantías en base a la ley, aduciendo que si bien dieron con casos en que “nos han informado que se le conoce personalmente”, esta familiaridad con el cliente no basta para prevenir irregularidades. KPMG también destaca que los análisis de movimientos que lleva a cabo el banco contenía errores de fechas e importes.

El estudio del periodo 2012-2013 recayó en Deloitte, quien insistió en que se debía reforzar la “identificación” de los clientes así como su contraste con “los listados de terroristas y/o personas con riesgo elevado de blanqueo”. También recomendó “dejar constancia” de “las operaciones sospechosas” detectadas y alertó a la entidad de que su comunicación al Sepblac debía hacerse “sin dilación”.

Un conjunto de faltas que Deloitte volvió a poner sobre la mesa un año después al realizar el “seguimiento” de sus propuestas. En 2013-2014, la firma concluye que el banco sigue necesitando mejorar todos estos controles así como crear bloqueos para los clientes de riesgo.

Durante estos cinco años, Banco Madrid modificó hasta en cuatro ocasiones su manual de prevención, dio parte al Sepblac de 18 operaciones sospechosas (incluyendo extrañas transferencias, presuntas estafas y probados casos de blanqueo) y respondió a 10 requerimientos. Es decir, que la entidad se mostró aparentemente proactiva y, sin embargo, siguió albergando profundas deficiencias en sus sistema de prevención que nunca llegaron a corregirse.

Un caldo de cultivo para asumir las múltiples “regularizaciones de clientes aprovechando la amnistía fiscal” que la administración concursal ha constado que absorbieron al banco en noviembre de 2012 o para evitar a las redes criminales presuntamente ligadas a su matriz que solían operar en España.

GVC Gaesco ficha a siete banqueros de la firma

El grupo financiero GVC Gaesco anunció ayer que se refuerza con el fichaje de siete banqueros de Banco Madrid. Destaca la contratación de Ignacio Viayna, como director corporativo de Banca Privada para toda España, e Ignacio Fernández-Montes, como director territorial en Andalucía. Los otros cinco profesionales proceden del equipo de banca privada. Banco Madrid, en liquidación, ha aprobado un ERE a 33 días de salario más primas para sus 287 empleados. Sus agentes no recibirán indemnización pero quedan liberados para fichar de inmediato por la competencia.

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