Las universidades lanzan un plan para fomentar el interés por estas carreras

Se necesitan ingenieros

Las matriculaciones en las carreras de ingeniería han caído en un 21,3% entre 2003 y 2011

Los titulados con esta formación, de los más solicitados por las empresas

Se necesitan ingenieros

Estudiar una ingeniería en España es una promesa de trabajo. A pesar del alto desempleo en España, y según datos de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM), el 50% de las ofertas de empleo corresponden a titulados de la rama tecnológica, incluyendo las carreras de ingeniería y arquitectura. El informe Randstad de 2013 sobre las carreras con mejores salidas profesionales situaba a los ingenieros industriales especializados en mecánica como una de las titulaciones con mejores salidas laborales. 

Sin embargo, las matriculaciones a los ciclos de esta rama han caído en un 21,3% entre los cursos 2003 y 2011, según datos de la Conferencia de Recortes de las Universidades Españolas. Por eso, la UPM y la Universidad Politécnica de Valencia han propuesto un plan de acción para hacer más atractivos estos estudios a los estudiantes de secundaria.

Como otros colectivos de universitarios afectados por la crisis, los ingenieros también han buscado oportunidades laborales fuera de España. Un estudio del Real Instituto Elcano de 2013 indicaba que el 31% de emigrantes con formación universitaria habían completado una licenciatura o grado en ingeniería.

Pero, pese a esta emigración, empresas como Microsoft aseguran que la falta de ingenieros es un problema acuciante. “El número de candidatos es menor al de los puestos de trabajo que ofrecemos”, asegura la responsable de recursos humanos de este gigante del software en España, Blanca Gómez. “Como resultado, hay una gran competencia entre compañías para atraer candidatos”, remacha.

De no resolverse este reto, las consecuencias para la sociedad y economía serían altamente perniciosas, según el rector de la Universidad Politécnica de Valencia, Francisco Mora: “Si queremos mantener un buen Estado del bienestar necesitamos empresas que compitan en la tecnología y el conocimiento. Y estas requieren personal cualificado, en ingenierías y carreras de tipo técnico”.

Carlos Conde, rector de la Universidad Politécnica de Madrid

“Los jóvenes ven la matemática y la física como abstractas”

Francisco Mora, rector de la Universidad Politécnica de Valencia

“Para competir en el conocimiento, las empresas necesitan ingenieros”

Blanca Gómez, responsable de recursos humanos de Microsoft

“Hay menos ingenieros de los que necesitamos”

Javier Pérez, director general de la Real Academia de Ingenieros

“Las empresas buscan ingenieros vinculados a las nuevas tecnologías”

¿Qué tipo de ingenieros buscan más los negocios? Según el director gerente de la Real Academia de Ingeniería, Javier Pérez, estas serían sobre todo los que provienen de las ramas industriales e informáticas. “Todas las ingenierías que están relacionadas con las tecnologías de la información y la comunicación atraen mucho a las empresas. En particular, aquellas relacionadas con su aplicación a los procesos industriales”, abunda.

Es el caso de Telefónica, que busca ingenieros informáticos e industriales, aunque también está interesada en licenciados en telecomunicaciones, según un portavoz de la empresa.

“Los metodología de las matemáticas y la física debe ser más amena”, asegura un experto

¿A qué se debe el decrecimiento en las matriculaciones en ingeniería? Las causas son múltiples, pero Pérez apunta al “desconocimiento” de la población como una de ellas. Pone un ejemplo: “Desde que empecé mi carrera profesional, hace 25 años, he estado vinculado a la ingeniería. Así que mis hijos siempre han vivido esta cultura. Pero sus amigos no alcanzan a entender cómo funcionan las máquinas y no son conscientes de la importancia de la ingeniería”.

El rector de la UPM, Carlos Conde, sugiere que los estudiantes ven las ciencias naturales como materias demasiado difíciles: “Desde pequeños perciben la matemática y la física como asignaturas abstractas”. El ascenso del precio de las matrículas universitarias sería otro obstáculo para cursar una ingeniería, según Mora: “Las tasas universitarias han subido, pero las becas no han crecido a la par, lo que puede dejar muchos estudiantes fuera de la universidad”.

Las empresas emplean programas de prácticas para fomentar el interés en las ingenierías

¿Qué se puede hacer para resolver el problema? “Los alumnos siempre han visto las matemáticas y la física como asignaturas complicadas. La metodología de las clases debe ser más amena, para que los chicos vean estas asignaturas como algo útil para emplear en la vida cotidiana”, asegura Pérez.

Pero no todas las acciones recaen en la universidad. También la empresa puede tomar partido. La responsable de recursos humanos de Microsoft España pone algunos ejemplos: “Tenemos un programa con la Comunidad de Madrid en el que recibimos estudiantes en el cuarto curso de la ESO. Cada uno de ellos sigue a uno de nuestros profesionales durante sus actividades diarias y ven como trabajan. En otro realizamos seminarios con profesores de secundaria para que vean cómo emplear la tecnología en las clases e impartir asignaturas técnicas de una forma más amena”.

En el caso Telefónica, emplea sus becas Talentum para atraer estudiantes de ingeniería al final de sus estudios. Durante un año, la empresa los forma, al tiempo que pasan por varios departamentos. Su portavoz asegura que la compañía ha contratado al 95% de los alumnos que completaron la beca en 2013.

Cómo fomentar vocaciones en ingeniería

Fomentar las vocaciones en ingeniería es una tarea en la que las universidades deben tomar parte. Por esta razón, el rector de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM),Carlos Conde, presentó el pasado 10 de abril un plan con 11 acciones para cultivar el interés de los estudiantes hacia las ingenierías y otras carreras técnicas. El plan, que Conde presentó en la sede de la Real Academia de Ingeniería, cuenta con el apoyo de esta institución y la Universidad Politécnica de Valencia (UPV). Destacamos algunas de estas medidas, orientadas a estudiantes de 10 a 14 años:

  1. Actividades extraescolares para alumnos de enseñanza secundaria, como talleres de diseño de inventos. Estas clases tendrían lugar dentro de la UPM y la UPV, y en ellas participarían estudiantes de las universidades y empresas.
  2. Campamentos vacacionales en los que, a partir de julio, los estudiantes resolverán problemas de matemáticas y fabricarán máquinas. Incluyen visitas a plantas industriales y centros de investigación.
  3. La creación de un museo de las matemáticas. El objetivo de esta institución, a cargo de la escuela de ingenieros de caminos de la UPM, es acercar esta disciplina a la sociedad, facilitando su comprensión a los más jóvenes.
  4. La puesta en marcha de recursos educativos online por parte de las universidades convocantes. Algunos de ellos ya los ofrece la UPM. Entre ellos, un trívial con preguntas sobre matemáticas y varias recomendaciones sobre literatura, películas y series relacionadas con las matemáticas.
  5.  Acuerdos entre centros de enseñanza secundaria, universidades y empresas para que los estudiantes y profesores de los institutos de enseñanza secunaria puedan desarrollar proyectos de ingeniería, como diseñar una edificación.
  6. Crear un foro de debate para proponer nuevas maneras de fomentar el interés hacia las ingenierías y otras enseñanzas relacionadas con la tecnología. En él participarían la UPM, los institutos de enseñanza secundaria y los centros de formación profesional.

Pero las acciones no tienen por qué limitarse al plan propuesto, según Conde: “Se pueden hacer muchas cosas, desde dar apoyo económico a concursos de ideas en los que los estudiantes diseñan alguna máquina a llevar a los chicos a las empresas”. Lo importante, asegura, es que vean para qué sirve un ingeniero.