Los sindicatos defienden el IPC como referente de los sueldos

CEOE no ve posible subidas de salarios hasta 2016 "como pronto"

Los secretarios generales de UGT y CC OO, Cándido Méndez e Ignacio Fernández Toxo.
Los secretarios generales de UGT y CC OO, Cándido Méndez e Ignacio Fernández Toxo.

El Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva firmado por patronal y sindicatos fija incrementos salariales del 0,6% para 2012 y 2013 y para 2014 en el caso de que el PIB quede por debajo del 1%. Con aumentos de la actividad de entre el 1% y el 2% el tope salarial sería del 1%; y avances de la economía superiores al 2% tendría un límite en los salarios del 1,5%. De momento, esta moderación salarial pactada está siendo respetada por los negociadores. Y todo apunta a que este año se mantendrá.

Dicho esto, las partes empezarán próximamente a renegociar este acuerdo y fijar los referentes de las subidas salariales a partir de 2015. En este escenario, el Gobierno quiere que los agentes sociales pacten unas recomendaciones que emulen en el sector privado la nueva Ley de Desindexación prevista para el sector público, que desvincula la evolución de los costes del IPC para evitar efectos de segunda ronda sobre la inflación. Para ello, el Ejecutivo recomienda que se use como referente salarial el nuevo Índice de Garantía de la Competitividad, que establece una horquilla anual de entre el 0% y el 2%, como adelantó CincoDías.

Sin embargo, los sindicatos no terminan de estar de acuerdo con ello. “Ni UGTni CC OO van por ese camino” asegura un dirigente sindical.

UGT aseguró ayer firmemente que la desindexación de los salarios del IPC“emprobrece aún más a la ciudadanía” y arremetió contra el nuevo Índice de Competitividad “incoherente, de difícil comprensión y que da pie al abuso en la renovación de los precios por parte de quien presta el servicio”.

El número dos de CCOO, Ramón Górriz, fue algo más ambiguo. Por un lado, reconoció tácitamente que la inflación debe combatirse porque actúa como “un impuesto regresivo”, ya que es “en gran parte, expresión de la lucha por el reparto de la capacidad de compra entre los distintos agentes económicos”. Pero, por otro, consideró que la desvinculación salarial del IPCno es la vía para combatir la inflación. Así, Górriz criticó que esta fórmula que “se tratará de extender” a la negociación de convenios del sector privado “afectará negativamente al desarrollo y autonomía de la negociación colectiva”. Además, rechazó el uso del Índice de Garantía de la Competitividad “porque no tiene en cuenta el crecimiento de la producitivdad” y, por tanto, ésta no podría incorporarse a los salarios.

Por su parte, fuentes patronales mantienen que “es muy difícil que en 2015 puedan producirse alegrías salariales”. Y que, a tenor de los resultados de la economía y las empresas, debería mantenerse esta moderación cercana a la congelación como mínimo en 2015 y “ver qué se puede hacer a partir de 2016”. Si bien los empresarios no aclaran si aumentarán su compromiso con la contención de los precios.

A propósito de este debate, la ministra de Empleo, Fátima Báñez, ha negado “rotundamente” en una entrevista a la revista Banca Cooperativa, que la eficiencia de la economía española deba llegar por la vía de la rebaja salarial. “El Gobierno defiende el ajuste salarial coyuntural (...). Defender que el modelo de España en el largo plazo es el de bajos salarios es una estrategia abocada al fracaso”, ha asegurado.

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